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Blssom: “Queremos conectar emociones con la música”

Su música hecha en la capital del mundo es una mezcla de pop rock alternativo con sonidos tropicales latinos.
Foto Julia Khoroshilov Cortesía Blssom
Foto Julia Khoroshilov Cortesía Blssom
Por
Alfred Lord

Blssom es uno de los tantos proyectos con pasaporte latinoamericano que, debido que emigraron a Estados Unidos, parecen estar al margen de lo que incluimos dentro del relato de las “músicas locales”. Desde Nueva York están haciendo el tránsito hacia el sur. Escuche su Shock Sessions construido durante la época de cuarentena.

Por Alfred Lord

Carlos Marín y Patricia Cornejo son Blssom, un dúo radicado en Nueva York. Carlos es colombiano y Patricia es de Nueva York, pero es de sangre boliviana. Su conexión con Latinoamérica es fuerte, no solo porque conservan en sus sonidos raíces latinas y cantan en español, sino porque han construido su carrera en tres países, Colombia, Bolivia y México.

Carlos y Patricia se juntaron en 2015. Publicaron un demo experimental al que no le hicieron mucho ruido, pero el proyecto despegó cuando sumaron a una nueva ficha: el baterista colombiano Víctor Babilonia Jr, Juntos afinaron un sonido refrescante que fusiona toques de R&B, electrónica y pop con música latina.

Hablamos con ellos.

¿Qué ha pasado después de ese encuentro en la gran manzana?

Patricia: yo siempre he compuesto canciones en producciones solitarias, en el 2015 estaba buscando músicos. Carlos estaba buscando una cantante para sus proyectos y nos conocimos por internet, hubo química, él me complementa en muchas partes y yo a él. Carlos es el encargado de la producción de la música y desde ahí no hemos parado trabajando en canciones y haciendo shows en vivo.

Carlos: Después de unos años estamos llevando nuestra música a otros países, Bolivia, México y Colombia. Bolivia porque Patricia es de ascendencia boliviana y Colombia porque es mi tierra. México es una plaza importante para cualquier artista no solamente latinoamericano, yo diría que para un artista de cualquier parte del mundo. Estos tres países han sido los tres puntos donde nos hemos enfocado para seguir trabajando.

¿Cuáles fueron los grandes referentes?

La banda se formó con base en la necesidad de sacar todas las ideas y canciones posibles, sin pensar en trends. Preferimos hacer canciones que nos gusten y que las disfrutemos y si conectan con el público, pues chévere.

Tratamos de fusionar nuestras raíces latinas y plasmar eso en todo lo que hacemos. Estando en Nueva York uno está expuesto a mucha diversidad de sonidos. Yo crecí en la época de los 90: pop, R&B, Selena Quintanilla, Carlos Santana, y Carlos viene de un ambiente rock: Los Beatles, Led Zepellin. Para nosotros ha sido muy importante hacer música en español independientemente que nos movamos en un circuito totalmente gringo, uno extraña las raíces, mantenerse conectado.

¿Cómo lograron encontrar un sonido propio?

Tiene que haber una convicción de uno como artista para poder buscar su propia voz y sobresalir. Yo creo que es una de las cosas más difíciles porque en la música ya está todo inventado, así que tratamos de ser honestos. Cada uno tiene su propia de forma de hacer las cosas, estamos buscando la fórmula de hacer nuestro sonido y hemos intentado de tener toda esa homogeneidad, que haya ese factor y que suene a nosotros, explorar un poco de todos los ritmos, no nos queremos encasillar en géneros y hacer música que nos guste.

Lo que nosotros queremos es conectar emociones con la música, que nos haga sentir bien, que en unos 20 años la gente quiera escuchar esas mismas canciones y que todo lo que va a salir esté acorde con lo que sentimos y pensamos.

¿Cómo ven la música latina desde afuera?

Carlos: cuando yo me fui de Colombia en los años 90, sabía que hacer una carrera musical en Colombia iba a ser titánica, no estoy diciendo que acá en Nueva York sea fácil, pero han sido retos diferentes.

Patricia: yo creo que los latinos ahora estamos rompiendo barreras y me parece que hay muchas propuestas nuevas y la gente está muy abierta a recibir cosas más experimentales, diferentes y me parece chévere que estemos liderando eso.

Carlos: Yo creo que hubo un periodo del 2005 al 2015 que pasó poco, la gente estaba pegada a un solo género, pero salió una nueva ola de artistas que se la están jugando y haciendo cosas diferentes. Esta década fue interesante no solo por la música latina sino por las fusiones que hay de tantas culturas.

Ya han publicado cuatro sencillos, ¿el orden es pensado estratégicamente?

Siempre pesamos en algo conceptual con la música y en las canciones que hemos publicado, Alma paraíso, Baila conmigo, Crystalline y Miel animal. hay un orden y una manera en la que se debe escuchar y una secuencia para ir contando una historia auditiva. Igual cada persona interpreta las canciones como quiere, eso nos llama la atención, el poder de la música. Por ejemplo, con una canción podemos recordar un momento de la vida, eso hace importante que todo tenga como un ritmo y un desenlace.

¿Eso quiere decir que hay muchas canciones listas para salir?

Este año hemos creado más música, pero las canciones que presentamos las grabamos el año pasado, las trabajamos con Didi Gutman. Estamos en el proceso de siempre componer, hacer canciones todos los días. Trabajamos muchos más demos para tener música hasta para el 2021.  Y seguramente vamos a sacar un disco de edición limitada en vinilo, no para algo de catálogo, sino de colección.

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