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¡Chile resiste! Dos playlist y una confesión para entender el panorama actual

"Nos quitaron todo. Hasta el miedo". Chile despertó.
Getty images /  Claudio Santana
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Redacción Shock

Cuando vivía en Viña a fines de los 80, en algún momento me metieron en la cabeza que no había que mirar los vidrios polarizados de una caseta ubicada en una propiedad de calle Álvarez. Ahí operaba hasta ese momento la CNI de Pinochet y lo último que querías era tener problemas con ellos, aunque fuera un cabro chico de 10 años. Soy parte de una generación que nació y creció con miedo.

Por: Rodrigo Ferrari / No tan Random

Dos décadas más tardes, vi en las noticias dos imágenes que nunca he podido sacarme de la cabeza. La primera, del 2007, muestra unos enfrentamientos entre escolares y Carabineros en el centro de Santiago y se ve a un paco (carabineros de Chile) que camina por el Paseo Ahumada y recibe dos patadas en la espalda de parte de escolares, y que terminan con el agente en el suelo y refugiado en un local comercial (video). Chile cambió ese día. Nunca había visto a un escolar pegarle a un paco. Nunca había visto a un paco arrancar de un manifestante.

Un año después una estudiante del Liceo Darío Salas le lanzaba un jarro con agua a la Ministra de Educación, Mónica Jiménez, quien se negaba a responderle sus preguntas. En una conferencia de prensa, Música Sepúlveda explicaba que, si a ella la mojaban en la calle por tratar de expresarse, lo mínimo era que la Ministra pudiera llevarse era un jarrazo de agua por no querer escucharla. Otra parte de Chile cambiaba ese día. Ese miedo a la autoridad, civil y militar, se había acabado en dos años a manos de dos escolares quinceañeros.

Esos mismos escolares quinceañeros son los que hace tres semanas transformaron un acto de rebeldía como evadir el metro, en un movimiento catártico, rabioso y hartado que reunió el viernes pasado a más de un millón y medio de personas a lo largo de todo Chile exigiendo cambios. Nadie pensó que esto iba a "prender" de la manera que lo hizo. Pero ahora viene la parte donde no bastará con juntarse a cacerolear, ver música en vivo o corretear pacos. Ahora toca organizarse y colaborar para que nada quede impune. Abusos, destrozos y montajes. Para que se tomen medidas urgentes y se abra un espacio legítimo para que fluyan las ideas y sueños del nuevo Chile que hay que construir.

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Pero esto no ha terminado y hay que seguir alertas. Viene el momento del blanqueo, de la apropiación del movimiento, de la confusión, de los oportunistas y la letra chica (porque así han sido los últimos 30 años) y no hay que dejarlo pasar. Esto no puede parar hasta que, como leí en un titular de diario, valga la pena vivir.

Que salgan a la calle los imbéciles de siempre o que uno no sufra las inclemencias del sistema porque tiene trabajo, salud y suficiente plata en la billetera para almorzar o llenar la BIP, no nos da derecho a despreciar la legítima demanda de buena parte del país por mejores sueldos, mejores pensiones, acceso a la salud, a la seguridad, al transporte, a la educación sin tener que endeudarse para vivir (o sobrevivir). Que no nos convenzan de que, si uno entiende, acepta y apoya la demanda por un cambio, participa de una marcha o se reúne en una plaza, estamos justificando la violencia. De esos chantajes morales ya nos cansamos también.

Si uno hace un poquito de esfuerzo, puede ver e informarse de lo que la televisión no muestra, que esto es más profundo que una turba de desclasados y antisociales puedan hacer. Somos muchos más los chilenos dispuestos a movilizarse por el cambio y a exigirlo, aunque sea con ollas y cucharones en las manos. Que se cansó de que nos estafen, nos roben, nos humillen y hagan pensar que estamos solos y locos por demandar cambios. Al final, nadie pretender que el caceroleo se escuche en la Moneda o en los edificios corporativos. No es para que nos escuchen ellos, es para que nos escuchemos nosotros y nos demos cuenta que somos cientos de miles los que queremos lo mismo.

A cuidarse y a no bajar los brazos. Me gusta ese cartel que dice "Nos quitaron todo. Hasta el miedo". Chile despertó. Disfruten la música.

Esta recopilación de historias y canciones se publicó y está originalmente en No tan random, un listado semanal que organiza Rodrigo Ferrari desde Chile. “No tan random es una lista para cuando no puede decirle algo a otro e intenta ponerlo en la voz de sus canciones favoritas… Tal como dice el nombre de esta lista, las canciones que son parte de esta no son solo producto del azar. No son TAN random. Por eso esta semana incluí algunas que por esta fecha cumplen alguna efeméride”. (aquí se puede suscribir) 

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