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Crimeapple celebra sus triunfos en ‘Cartagena’

Este es el segundo disco del rapero de New Jersey con el legendario productor DJ Muggs, luego de ‘Medallo’ (2019).

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Cartagena, el álbum más reciente de Crimeapple
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El rapero nacido en New Jersey y de padres colombianos, Crimeapple, lanzó en septiembre de 2021 Cartagena, su segundo álbum junto a Dj Muggs, el tipo que escupió el sonido de Cypress Hill. Hablamos con él sobre trabajar con una leyenda, la época dorada del rap y la construcción de un legado.

Por Santiago Cembrano | @scembrano

Desde el balcón de un sexto piso, en un edificio de tantos que se elevan sobre las colinas del suroriente de Medellín, Crimeapple fuma y mira el follaje de distintos tonos de verde de las decenas de árboles que tiene al frente. Se toma su tiempo para pensar.

Es algo que no ha podido hacer mucho durante los últimos años. Desde 2019 ha publicado nueve discos entre álbumes, Mixtapes y recopilaciones con temas nuevos. Pisa el pedal al máximo y no se detiene para reflexionar: ya está trabajando en el material de 2023.

Pero ahora, mientras escucha a los pájaros trinar y contempla el atardecer todavía azul en la ciudad donde nació su padre, disfruta de un momento de claridad y admite estar sorprendido y agradecido por cómo ha avanzado su carrera. “La vida está muy buena, papín. ¿De qué me puedo quejar?”.

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Cartagena, el álbum más reciente de Crimeapple, salió al aire el 24 de septiembre. Publicado por Soul Assassins, y grabado en la ciudad que le da el nombre, es el segundo LP del rapero de New Jersey con DJ Muggs, después de Medallo (2019).

Quizás en el futuro venga Bogotá para completar la trilogía, confiesa Crime. Muggs, leyenda absoluta del hip hop con treinta años como productor de éxitos indiscutibles, se ha acercado en el último lustro a varios de los principales nombres de la ola neoclasicista como Roc Marciano (KAOS), Eto (Hells Roof), Mach Hommy (Tuez-Les Tous), Al Divino (Kilogram), Rome Streetz (Death & The Magician), Flee Lord (Rammellzee) y el mismo Crime.

El sonido que Muggs creó para Cypress Hill, el grupo con el que alcanzó la cima de las ventas y del impacto cultural, se ha inclinado hacia la sensibilidad contemporánea de atmósferas oscuras, baterías lentas y amenazantes, loops polvorientos y una sensación envolvente que mezcla peligro y acción.

En Cartagena, Crime empieza recordando las burlas que recibió en el colegio por sus botas Wolverine que no eran Timberland y por sus mocasines colombianos que no eran Wallabees. De ahí salta al presente para celebrar lo logrado: se siente imparable.

Escupe grasa entre botellas de champaña Veuve y un cordero tan jugoso que unta su larga barba roja. Su enfoque es global: se narra en Grecia, Birmingham, Brasil y la capital del departamento de Bolívar.

“No conozco a otro rapero underground que haya conocido tantos países. Pueden tener millones de dólares, pero tienen muchas páginas sin estampillar en el pasaporte”, se jacta. Estos son rapeos de lujo sobre baterías contundentes, así como reflexiones profundas que solo pueden salir de la calma que da contemplar la inmensidad del Caribe.

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Crime llena cada verso de palabras. Su tono es conversacional, podría estar contándote una historia o dejando que su conciencia fluya como un arroyo del que la pista es el cauce. Rapea rápido, mas no se apresura. En Cartagena está su flow característico que se sale del beat, lo atraviesa, sin interés por el marco del compás. Pero también hay flows más tradicionales, estructurados por el 4x4, así como doble tempos.

Por momentos canta y en otros tira toda una canción en un español machetero. Despliega sus alas al máximo. Y les abre espacio a los recuerdos, como esa vez que casi muere en un accidente automovilístico en 2003. Estas memorias no llegan en forma de nostalgia sino para trazar el punto de partida desde el que inició para llegar hasta donde está ahora.

¿Dónde está ahora Crimeapple?

En un apartamento en El Poblado, hablando por teléfono con su tía, cuadrando una cena familiar, ojalá sea un restaurante fino y no en una plazoleta de comidas de un centro comercial, propone. En Medellín una vez más, a donde suele viajar cuatro o cinco veces cada año. En el desarrollo de Manteca, su marca personal, y de su trabajo junto con sus colegas Primo Profit y RLX, también de ascendencia colombiana. En el proceso de sacar una pizza con Tony Boloney’s (gran cadena de New Jersey) con ingredientes colombianos como queso costeño y hogao. En esta entrevista, que va a continuación.

En tu Instagram dijiste que Cartagena es una experiencia más que un álbum, ¿por qué?

Porque nosotros estuvimos en Cartagena y allá grabamos el álbum, salvo dos o tres canciones. Parce, yo creo que el álbum refleja el parche en el que estuvimos. Viviendo bueno, nadando, bebiendo, comiendo rico, ¿me entendés? Es escaso en el hip hop underground que alguien vaya a otro país a grabar un álbum allá.

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Hay unos que de pronto van de vacaciones y hacen un par de canciones. Y por otro lado, los videos de Media Systems Company. Yo no veo a nadie, ni al rapero que está pegando más duro en el underground, que lo haga así. Mil disculpas, pero cuando se trata de videos bien hechos, nadie alcanza a Media Systems Company. Chemi (Camilo Escobar, de MSC) es un genio pa’ eso papá. Para mí ese era un aspecto importante de Cartagena, tener los videos bacanos, pero diferentes entre sí, para mostrar varias cosas. Eso es escaso, ¿quién lo está haciendo así?

¿Cómo es ser producido por Muggs? ¿Cómo es una sesión con él?

Cuando hicimos Medallo recién lo había conocido y estaba impactado, quizás no estaba tan cómodo. Ya para Cartagena estaba más cómodo porque habíamos compartido mucho. El principal consejo que me dio fue que recordara que, en su opinión, yo era el mejor MC latino del momento.

En el estudio o haciendo videos, me decía como “¡Hey, eres el puto Crimeapple! ¡Vamos!”. O era como “Este tema va a ser un hit, entonces inténtalo de nuevo, pero haz el coro de esta forma”. Yo amo eso, porque casi no pasa en el rap. Muchos hacen discos por correo, ni se conocen. Es brutal poder estar en el mismo espacio con alguien que está dispuesto a señalar esas cosas. Y al contrario también.

Estamos tan cómodos ya que yo puedo decirle “No amo esta canción” o “No creo que debamos sacar esa canción”. Es un tema de respeto. Y eso me gusta: mi opinión también vale la pena. Él me lo dice siempre: “Me encanta trabajar con vos, me recuerda a cómo era trabajar con Cypress Hill. Sos uno de los raperos más inteligentes, lo entendés”. Entonces yo digo “Ah, no estoy loco”. Porque en mi cabeza, pienso que soy uno de los más grandes, pero que alguien como Muggs me lo diga…

¿Había un ambiente particular que quisieran capturar con los beats y el sonido de Cartagena? ¿Cómo fue ese proceso?

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El sonido de Tony 2C, Bathtubs full of Veuve, Papas y Swish me estaba llamando por el ambiente, por estar en la piscina sin mi camiseta, bebiendo champaña, con algunos diamantes encima y comiendo pescado frito. Viviendo la vida. Ese es el sonido que destacó para mí en ese contexto.

Había veinte beats más que sonaban como Kleenex y eran buenos, pero para el ambiente y la idea no encajaban. La vibra era la de un disco de hits; pues, hits para nosotros, no para Billboard. Beats que suenan bien en el carro, en el escenario.

Cuando hicimos una o dos canciones así, se volvió contagioso. Como “Oh, mierda, esto va a pegar duro en vivo”. Eso es parte de este disco también, vamos a irnos de gira con él. Esas canciones en el escenario van a hacer boom. No son un loop que a lo mejor a la gente le gusta pero va despacio y hay que pensarlo.

En Bathtub Full Of Veuve hablas de que tienes varios estilos. Acá en el disco se ve, hay temas rompe cuellos y otros reflexivos, así como distintos flows (Swish). ¿Es importante para ti cultivar esa diversidad?

Sí, para mí es muy importante; si no, me aburro. Ahí hay un riesgo, porque hay personas a las que les va a gustar más el sonido de “Big Face Frankies” y ese estilo de rapear fuera del tempo; otras van a decir como “Ah, bacano, pero me gusta más el doble tempo, apretando las palabras”.

En Medallo, usé mucho el estilo de no estar on beat, me salía y entraba y me salía y entraba. En Cartagena quería ser más tradicional. Eso también pasó por las pistas, que pegan duro. Me pareció mejor quedarme derecho en el compás: uno, dos, tres y cuatro. Kleenex es la canción en la que sí estoy por todos lados, pero para todo el disco en general me quedé en el beat. Y para el siguiente álbum no saben qué voy a hacer, vamos a ver qué pasa.

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En Grey Skies, uno de los temas más reflexivos e introspectivos que te he escuchado, recuerdas tu punto de partida y celebras el lugar que has alcanzado. ¿Qué piensas cuando miras hacia atrás?

Cuando escuché el beat sabía que ese iba a ser el intro, y me puse a pensar en todo eso. Todo lo que ha pasado me inspira. Me pongo a pensar en cómo estaba hace cinco o diez años y cómo estoy ahora, y me doy cuenta de que puedo lograr cualquier cosa que me dé la gana, ¿me entendés?

Todos somos humanos y vamos a tener días buenos y días malos. Pero si tengo un mal día, esa mierda se va rápidamente, porque empiezo a pensar como “Espera un minuto. Soy Crimeapple, ¿por qué estoy triste? Apenas llevo tres años en esto, estoy calentando. Todavía tengo mucho por hacer”. Me mantengo inspirado. Eso era difícil de lograr antes, porque no tenía esa esperanza. En estos días, en general soy un tipo feliz.

En Some More Paper consideras que estás en camino a ser leyenda y en Kleenex adviertes que vamos a llorar cuando te vayas. Parece que acá empiezas a pensar en cuál es tu legado. ¿Cómo te gustaría ser recordado?

Más que nada, por haber sido buena persona y justo. Como me lo dijo mi amigo Vinnie Paz, ser un tipo honesto en hip hop es como ser un hombre heterosexual apuesto en un bar gay: probablemente te van a joder.

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La industria de la música está llena de movimientos furtivos, de gente mentirosa y codiciosa. Yo tal vez no tenga un millón de dólares ni el mayor bombo publicitario en el rap underground, pero eso está bien. Estamos teniendo impacto y eso es lo que me importa a mí. Todo lo demás, el tiempo lo dirá. No todo es la plata. Cuando todo esté dicho, claro que quiero que la gente recuerde que fui un gran rapero, pero sobre todo que fui honesto y tan justo como pude.

Lo que hacemos en Manteca con Primo Profit y RLX no tiene precedente. Yo les he dicho: “Hey, tú sabes que eres Manteca, pero no me debes nada. No hay contrato. Si quieres irte mañana y firmar con alguien que haga algo mejor para ti, no hay problema”. Todos los que ayudan a alguien quieren recibir algo de vuelta; yo no, estoy bien. Obvio, este es mi trabajo, pero yo puedo ganar mi plata por mi lado, y si puedo ayudar a mis amigos en el proceso… como asegurarme de que Media Systems Company haga todos mis videos y que la gente se conecte y quieran trabajar con él.

En Kleenex hablas de Vanessa Hudgens y me quedé pensando: si hicieras una canción como Just Playing de Biggie, ¿cuáles serían esas celebridades con las que desearías estar?

Como dije en Prescription, de Medallo: Jorja Smith. Todavía pienso que deberíamos estar juntos. Kali Uchis y yo definitivamente deberíamos estar juntos, alguien tiene que contarle sobre mí, porque haríamos hijos hermosos, sería lo correcto. No, pero, honestamente, puedo salir con una mujer que trabaje en Rapidogs si es una persona hermosa, no me importa.

Aunque siempre está presente el spanglish, rapeas todo “Peligrosisimo” en español. ¿Cómo te sentiste haciéndola? ¿Fue a propósito o solo salió?

Pensé que, como este era el segundo álbum que íbamos a hacer en Colombia, debíamos tener por lo menos una canción en español, ¿me entendés? Era un desafío, pero cuando salieron las primeras barras, el resto me pareció fácil. Yo no me creo el profesor de hablar español, me equivoco a veces. No me importa, no estoy tratando de rapear como si viviera en Medellín o en Cartagena. Es lo mismo que cuando canto en los coros. Yo sé que no soy el puto Chris Brown, y que va a haber notas que alguien que sí canta va a decir que no están bien, pero de eso se trata el hip hop, de darle mi sabor y mi forma. Como dijo 50 Cent: “Being a little off landed me on top of the charts”.

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Entonces, si escribo una canción en español, no me importa que mi gramática sea perfecta. Lo hago al máximo de mi habilidad, y si me doy cuenta de un error lo corrijo, pero no me voy a estresar, pues, si al final dije algo mal. El remix de Swish es en español. Muggs y yo vamos a sacar un EP de cuatro o cinco temas en español, para que no me aburra rapeando en inglés.

Cuando dices “I had to live several lives so I could actually live”, ¿puede que te refieres a que todo lo que viviste antes te preparó para lo de ahora? ¿Sientes que fue mejor que el éxito llegara tarde en tu carrera? De eso también ha hablado Benny The Butcher, por ejemplo, de que si hubiera sido rico a los 20 todo se habría ido a la mierda.

100%. Si me hubiera ido bien financieramente cuando tenía 20, 21, 22, mero lío. Porque a esa edad no estaba maduro. Soy muy afortunado de que haya pasado luego de haber vivido y visto más cosas. Me ayudó ser un estudiante de la música y así saber qué me gusta y no me gusta, porque cuando pegué tenía una fórmula perfeccionada. Y si en mis 20 hubiera tenido la plata que tengo hoy, estaría en la cárcel o quebrado. Lo habría arruinado todo. Entonces sí, soy afortunado de que haya pasado así.

He sido un profesor sustituto, he trabajado en mudanzas y en una heladería, he limpiado inodoros, he sido estudiante, no he tenido para pagar la luz y he estado bien, he sido novio fiel, he sido un perro, ¿me entendés? He visto los distintos caminos de la vida. Sin lluvia no aprecias el buen clima y tienes que pasar por la mierda difícil para saber cuándo las cosas están bien.

Para mí, estamos en una época dorada del rap, un renacimiento, pero que va mucho más allá de la nostalgia del boom bap noventero: es su propio movimiento a partir de la esencia. ¿Cómo te sientes al hacer parte de él? ¿Por qué crees que ha crecido así en los últimos años?

¿La razón? Todo es cíclico. Eventualmente, la gente se va a cansar de las barras. Siempre quedaremos los leales, pero la gente en algún momento solo va a querer pasarla bien de nuevo. Pero me siento muy afortunado de tener mi espacio en este mundo. Me parece muy bacano. Hoy todo el mundo tiene opciones porque todas las semanas hay muchas cosas nuevas. Habría que esperar y ver si se va a sobresaturar, quién sabe. Cuando yo estaba intentando empezar lo mío, tenía mucha inspiración en los 90, pero no mucho de los nuevos. Curren$y, Action Bronson, Roc Marciano, Willie The Kid, Ka, Sean Price… Pero no eran muchos. En cambio, hoy, si eres un artista que ama este sonido y está subiendo, hay muchos que te pueden dar esperanza. Ahora Griselda está ganando mucha plata, Roc lleva diez años de hacer música clásica, Action Bronson pasó a hacer algo fresco de estilo de vida con comida, pintura, aceite de oliva. Hay muchas fuentes de inspiración para los nuevos.

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