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“Rey” de Elsa y Elmar, desde un oído masculino

Para los hombres que se les llena la boca con el eterno lugar común de “nadie entiende a las mujeres”, Elsa y Elmar se lo explica con plastilina.
Elsa y Elmar - Rey
Elsa y Elmar - Rey
Por
Juan Pablo Castiblanco Ricaurte

Compuesto y escrito por Elsa Carvajal (excepto en Decir que no, La ventana y Kmbiar, donde comparte créditos de composición junto a su productor Mateo Lewis), el sonido de Rey es delicado, sutil, cuidadoso y detallista. ¿Podría ser más femenino?

Por: Juan Pablo Castiblanco Ricaurte // @KidCasti

 

No alcanzan a pasar 30 segundos de la primera canción de Rey, el precioso álbum debut de los bogotanos-en-Boston Elsa y Elmar, cuando el oyente ya se está estrellando con un verso doloroso y punzante:

"Y me voy, porque tú ya no me quieres
Y me voy, a estar sola en mi lucha
Porque la única salida estaba escondida en donde entré"

Este fragmento de Payaso, primera canción del disco, no es una excepción; es más bien la regla imperante en las 13 canciones que deliciosamente se desenvuelven una tras otra, hiladas por la reconfortante voz de Elsa Carvajal, y que se convierten en pequeños manifiestos femeninos (no feministas) sobre la forma en la que una mujer ve el amor y el desamor. Es decir, si usted es hombre y se le llena la boca cayendo en el eterno lugar común de “nadie entiende a las mujeres”, Elsa y Elmar se lo explica con plastilina.

Todo aquél que no sea célibe, que haya tenido una relación de pareja, que haya terminado con la pareja, podrá recordar alguna de las frases que le dijeron entre lágrimas. Por ejemplo Payaso continúa con un:

"Me duele tanto el amor
Si tú no das, yo no doy
Si te me vas, ya no estoy"

No todo es amarga tristeza y tusa. Elsa también explica por qué hay parejas que terminan y luego recaen y recaen, relaciones destinadas al fracaso que cada ocho días lo reintentan, o amores insalubres. En Decir que no, canta:

"Te sabes todas las maneras
De verme y hacerme dudar
Y pensar que vale la pena
Algo que por cobarde no sé si probar
Quiero decirte no, y digo que sí"

En el corazón del disco se para una de las joyas del disco, La ventana: una inesperada champeta “descaribeñizada”, algo lo-fi, muy rosa y sazonada con suspicacia, travesura y delicadeza femenina. Al oírla, sentí que hablaba en representación del lado más cursi de las mujeres enamoradas y detallistas, del pico de enamoramiento al que se puede llegar y que desemboca en regalos hechos a mano:

"Todos los dibujos que un día te hice son para que sepas que sí pienso en ti
Dibujé una casa y también un paisaje por si una mañana decides venir"

Compuesto y escrito por Elsa Carvajal (excepto en Decir que no, La ventana y Kmbiar, donde comparte créditos de composición junto a su productor Mateo Lewis), el sonido de Rey también es delicado, sutil, cuidadoso y detallista. ¿Podría ser más femenino? Además de la nombrada La ventana, que presenta lo que podría una champeta en manos de una mujer, canciones como Forma antigua, Ropa loca o Planeando el tiempo son fragmentos íntimos que recuerdan la etapa acústica de bandas que alborotan el estrógeno como Everything But The Girl o grandes damas latinoamericanas como Natalia Lafourcade, Julieta Venegas, Carla Morrison o la propia Javiera Mena.

Con mucho sentimiento abierto, con una detallada explicación de los dolores, ilusiones, frustraciones y entregas de una mujer en el amor, Elsa y Elmar presentan uno de los mejores discos de pop alternativo de los últimos tiempos. Joya rosa.

¿Les gustó? A nosotros también, por eso la seguimos acá @Elsayelmar

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