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South People: Funky a la colombiana

Por
Redacción Shock

En el 2006, en alguna esquina de Buenos Aires, Plutarco Guio y Carlos Cañón decidieron darle vida propia a un proyecto que mostrara otro lado de Colombia. Un lado sabroso, pero que tuviera como columna vertebral  el funk y el jazz que siempre ha corrido por las venas de este dúo.

El 23 de junio serán los protagonistas de un nuevo Shock Presenta, impregnarán de energía funkera el Teatro Julio Mario Santo Domingo grabando un DVD.

¿Le quedó sonando? Aquí toda la información del concierto y acá todo sobre los South People

 

Hablamos con ellos.

¿Cómo comienza la historia de South People?

La banda comenzó en el 2006, en Buenos Aires, de ahí su nombre. Es la fuerza de Suramérica. Es un poco enfocado a eso, a toda esa pluriculturalidad que tenemos los latinoamericanos, da la  mezcla del indio, el zambo, el mulato. Nuestra música refleja eso, el colombiano no es solo el de pañoleta y sombrero vueltiao, queremos mostrar el lado b, una “colombianidad” distinta, impregnada de lo que pasa en el mundo, algo global. Implementamos ritmos colombianos con armonías de jazz y mucha improvisación. Tenemos cumbia, chandé, pilón, cumbión, pero desde la perspectiva South People.

"El colombiano no es solo el de pañoleta y sombrero vueltiao, queremos mostrar el lado b, una “colombianidad” distinta"

¿Cómo ha sido la evolución de South People desde que nació?

El primer disco lo lanzamos en el 2010, “Desierto azulado”, y desde ahí ha estado entrando y saliendo mucha gente. Tuvimos a Tom Coster, quien fue pianista de santana, a Diego Valdés, a Nelson Amarillo, a Jose Noel Petro, el hijo de Noel Petro.

En el 2013 sacamos “Este es el tiempo” y nos empezamos a acercar a la gente, porque al principio era más instrumental, pero a medida del recorrido nos empezamos a dar cuenta que la voz y las letras son importantes para poder tener un contacto con la gente. Hay un concepto del jazz como música muy especializada, solo para melómanos. Nosotros queremos que sea una expresión del arte, donde la improvisación no solo es música para eruditos, sino que se la puede gozar todo el mundo.

Dependemos de lo que pasa con el público, del feedback, si la gente está arriba nosotros también. Hemos pasado por Jazz al Parque (2009, 2011, 2013). Tocamos en el cierre, antes de las figuras más representativas que fue Maceo Parker, el saxofonista de James Brown y abrirle a él fue bacanísimo porque hicimos un concierto especial, éramos 20 músicos en escena, fue muy significativo para nosotros.

Pasaron de ser un grupo de funk y de jazz para fusionar con otros ritmos. ¿Cómo fue dar ese paso?

South People comenzó hacía el jazz y el funk pero han pasado los años y la banda ha ido mutando al punto de generar un mensaje de usar la palabra, reduciendo las improvisaciones. El jazz está ahí pero ahora la música se ha alejado de esa parte y ahora queremos llegarle a más gente, porque queremos contagiar a las personas, darle una nueva sonoridad, otro enfoque, con unos arreglos más elaborados. Eso nos pasa en los conciertos, que la gente escucha vientos, improvisaciones, sabe que suena distinta pero se lo goza y ahí es cuando nos sentimos satisfechos. Nosotros queremos compartir nuestro punto de vista a través de la música.

Tenemos pinceladas de jazz, peor no somos puristas, involucramos géneros y ritmos y la letra acerca, le damos sabores para mostrar ese lado b de Colombia, del que hablamos. No es el mainstream y lo que se está acostumbrado a escuchar, pero es nuestra invitación: decirles que hay muchas bandas y talentos, sabores que están creciendo y aquí hay mucho talento, esto es una olla a presión que está por estallar.

 "La improvisación no solo es música para eruditos, sino que se la puede gozar todo el mundo"

¿Cómo ha sido la recepción de la gente?

Pues digamos que uno se va descubriendo a medida que pasa el tiempo, y lo que hemos notado es que ha sido un camino de muchos años tanto la música a nivel de la banda y a lo personal. Ahora en el punto en el que estamos, luego de estudiar música y descubrir esto y cuál es la razón por la cual uno lo hace… no por el billete, ni fama, sino que no estamos gozando el trayecto y cuando descubrimos eso sentimos que hay una recepción súper bonita de la gente, la gente lo está sintiendo y es pasar el tiempo de la mejor manera.

Llevan más de diez años en la escena independiente ¿Cómo sienten que ha evolucionado? ¿Cómo ven el panorama actual?

Sentimos que está creciendo bastante, que es un buen momento para la música colombiana, el mundo está mirando hacía acá y la escena se está moviendo. Siempre han habido muchos talentos pero no se ha formado industria y en este momento se está llegando por fin a ese equilibro. Ahora con el Internet, el streaming, las plataformas musicales, la gente puede buscar lo que quiere escuchar. La gente está más abierta a nuevas sonoridades y se está moviendo.

Shock es un ejemplo de un equipo de trabajo que quiere dar a conocer esas propuestas, hay un equilibrio y tiene a mejorar.

¿Cuáles bandas nacionales recomiendan?

El chongo de Colombia, Malalma, Afrotumbao, Victoria Sur, Nicolás Ospina, Puerto Candelaria, Juan Pablo Vega. La inspiración no para.           

¿Qué puede esperar la gente en sus próximos shows en vivo, incluyendo el del Julio Mario Santo Domingo?

Nuestra banda base es batería (Paulino Noriega), bajo (Mario Criales),  guitarra (Carlos Cañón), saxofón (Plutarco), va a haber una sesión de vientos, el Calle Hueso botando su  flow, el Chongo en los cueros, el Guajiro. Nosotros sabemos que se la música también se ve, tenemos un Vj. Queremos bombardear los sentidos.

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