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El Sagrado: Cuando el hardcore es la vida y la familia

Hablamos con una de las bandas de la vieja guardia del hardcore bogotano
Por
José "Pepe" Plata

Este fin de semana El Sagrado se presenta dentro de las actividades del Tattoo Music Fest que se lleva a cabo en Bogotá. Aprovechamos para hablar con ellos.

Por: José Plata @Owai

Esta presentación no es una más para la banda. En ella, se concentran quince años de resistencia y persistencia en una de las tendencias más apreciadas del underground colombiano. Además, un nuevo disco llamado El consuelo de los caídos, es la perfecta disculpa para reunir a una familia sonora apreciada en el panorama nacional.

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Quisimos conocer más detalles de su vida y obra musical y para ello nos encontramos con Alicia Benítez (guitarrista) y Jhon Jairo Velasco (voz).

¿Qué pasaba hace quince años cuando se fundó la banda, cuando no había todo lo que se tiene ahora de redes y acceso a la tecnología?

Jhon Jairo: En aquella época la gente en la música era más sectaria. Era más radical. Tener la música era algo que implicaba cuidado. Se hacían copias de casete a casete y eso daba un plus. Cuando uno hacía un concierto, se pegaba del concierto anterior para avisar lo que había. Nos comunicábamos por teléfono, usado monedas de 200 pesos.

Empapelábamos la ciudad con nuestros carteles y dejábamos publicidad en ciertos puntos como las tiendas de la calle 19. Pero se trabajaba mucho el voz a voz.

¿Cómo sienten que ha cambiado el movimiento hardcore desde esa época hasta la actualidad?

JJV: Lo importante y lo que se ha visto, es la apertura al mundo. Han venido muchas bandas y se ha conocido que en Bogotá hay hardcore. Creo que Bogotá es una de las plazas importantes de hardcore en Suramérica. Hemos tenido bandas como Agnostic Front, Hatebreed, Madball, Suicidal Tendencies, Sick of it all y más.

También por ejemplo bandas internacionales tienen un respeto por lo que pasa acá. Hay bandas que vienen y tocan al país y dicen que solo hacen hardcore. Pero que en Colombia encuentran bandas que saben qué es el hardcore, cómo se toca, cuál es su historia, lo que hay detrás de él y más. Vivimos el hardcore pero con nuestra realidad: Tenemos que trabajar, estudiar y crecer.

Si vamos más atrás, en los noventa, recuerdo ver bandas tocando en malas condiciones y con mal sonido; pero era lo que había. Había bandas que usaban bombos de bandas de guerra. No había doble pedal. Tocaba ser muy recursivo. Eso sí, había mucha hambre.

Ahora hay más tiendas de música, podemos tocar a nivel internacional. Tenemos todo. Ahora las bandas tienen que darse la pela y tener más estudio. Hay que conocer los instrumentos, el sonido, tener calidad en la música.

Cuando uno hace música estridente y esta no es bien tocada, suena terrible.

¿Se puede vivir de tocar?

JJV: Hay que mantener esa dualidad para poder mantener el hardcore vivo. En otros países hay bandas que si viven de tocar; pero no del todo acá. Hablando con Rocca, el rapero, recuerdo cómo él dice que por más que estemos en Bogotá, hay un ambiente tropical. Los sonidos extremos o el hip hop, no tienen mucha cabida acá. Sobrevivimos.

A través de los años la banda ha tenido cambios de integrantes, ¿cómo se ha logrado mantener la esencia sonora y la unidad artística?

Alicia: El Sagrado tiene dos componentes. La vieja guardia que son Jhon y el Pájaro (bajista). Los nuevos somos el baterista y yo. La banda tiene todo el asunto de su historia; sin embargo, la influencia con los géneros actuales ha sido muy marcada por nosotros dos. Con este nuevo disco plasmamos todas esas influencias. Cuando Sergio, el baterista y yo llegamos, la banda ya tenía dos discos hechos. Pero se mantiene algo que el sonido de hardcore con metal. Y aún así, en esta alineación tenemos algo más sutil que es el rock en general.

A todos nos une el rock. La búsqueda se dio bien y afortunadamente tenemos este nuevo disco que ha sido bien recibido.

JJV: Eso que menciona Alicia está muy evidente en la última canción del disco que se llama Oscuridad. En esa canción nos acompaña un pelado muy joven, Nicolás de Tras las púas.

¿Cómo se resumen las historias de los dos primeros discos?

JJV: El primer disco es el disco de la pasión. No teníamos dinero. Lo que está ahí, es lo que se tiene. Es la realidad de mi vida en esas letras. Carencias, necesidades y rebeldía de un joven están ahí. En el segundo disco, entra el guitarrista Alejandro Corredor y hace un pacto conmigo. Decidimos mantener la temática del primer disco, pero hacerlo con un sonido muy profesional. Él como guitarrista, tiene unas influencias bastante grandes del metal. Fue un disco muy bien capturado, pero también costoso.

Hicimos promoción durante un año. No se vendió. Él se agota y se va.

En el 2010, comienzo a buscar músicos y llegamos a esta alineación. Con esta alineación promocionamos ese disco. Empezamos a movernos en el circuito underground. En los eventos de metal, nos decían que éramos muy hardcore. En los eventos de hardcore, nos decían que éramos muy metaleros.

Decidimos lucharla de otra manera. Entonces nos presentamos a Rock al Parque. Pasamos en el 2012. Luego estuvimos en el festival Altavoz y en el Manizales Grita Rock Y volvimos a Rock al Parque en el 2014. Cosa rara, nos invitan al Festival del Diablo que organiza Alfonso Pinzón. 

¿Cuáles son los detalles detrás de este nuevo disco?

AB: El Sagrado se consolida y es entonces cuando asumimos el reto de tener un sonido propio con los nuevos músicos. Nosotros, los más jóvenes nunca habíamos grabado un disco. Yo había grabado unas canciones; pero esto se hizo con un productor profesional y con todos los esfuerzos y recursos de un estudio. Juan Burbano de Ingrand nos iba a ayudar con unos arreglos de guitarra y hubo tanta química que decidimos que fuera nuestro productor.

Como tuvimos jornadas duras de preproducción y de ensayos, al entrar a grabar todo fue muy bueno y rápido.

JJV: Los indicadores desde diciembre han sido buenos. Lo vamos a prensar próximamente. No los hemos hecho porque estamos haciendo un video de la crónica de esos momentos previos. Ese va a ser el plus del disco. Serán los ocho temas, pero con el video.

En el disco se escuchan letras de actitud y compromiso, junto a música desgarradora. ¿Es una declaración de principios o la consolidación de un sonido?

JJV: Es algo natural. Nosotros hablamos mucho de familia, porque eso somos. El bajista es padre de familia y su hijo se ha subido con nosotros en algunas ocasiones a cantar. Alicia y yo llevamos diez años juntom, en la banda entró como guitarrista tiempo después.

Han tenido la oportunidad de tocar en Ecuador y México. ¿Qué se dice del hardcore colombiano en estos países?

AB: Yo estuve en la gira mexicana. En México nos tienen mucho respeto. Inclusive las bandas grandes que han venido, entienden que la escena es importante y apasionada. Saben mucho de la música de Colombia, quieren venir a Rock al Parque.

Bandas legendarias como Neurosis y Darkness han anunciado su retiro. ¿Cuál puede ser un reto para El Sagrado y su deseo de seguir?

JJV: Yo amo esto desde que tengo uso de razón. Siento que voy a morir con esto. Algunos se han ido y eso es triste; pero hay otros que persisten. Por ejemplo IRA lanzó disco. La Pestilencia acaba de lanzar sencillo. Eso inspira.

AB: Los años que llevo en El sagrado han sido esenciales para mí. Esas bandas han dejado un legado. Fue una historia que se contó y que inspiró a muchos.

¿Cuál es esa relación entre el mundo del tatuaje y el hardcore?

JJV: A lo largo de su existencia, el hardcore ha utilizado símbolos para expresar de adentro hacia afuera. Como por ejemplo, la vida dura. La bola ocho, que es un símbolo de suerte...el corazón roto que tiene que persistir. La manopla que significa lucha. Nosotros nos dimos cuenta de la gran unión entre música y tatuajes. En el disco anterior, tenemos una canción homenaje a los tatuados y a los tatuadores que se llama Ritual. Eso nos abrió muchas puertas. Hemos tenido buenos amigos tatuadores.

Ahí comienzan nuestros vínculos con las tiendas de tatuajes.

AB: Ellos nos apoyan de una manera real. Nos invitan a sus convenciones y nos dejan tocar. También nos dan buenos espacios para vender nuestros objetos.

JJV: El mundo del tatuaje tiene gente con cualidades. Hay tatuadores que estudian y se preparan. Pero también hay unos que son de cuidado. Ofrecer tatuajes de 20 y 50 mil pesos es un riesgo.

¿Qué esperan de la presentación en el Tattoo Music Fest?

AB: Nosotros vamos muy preparados y tenemos todo listo. Guitarras, repertorio, visuales...y lo que más nos entusiasma es poder ver la recepción del nuevo disco. Uno va mirando poco a poco. Hasta para construir un repertorio tenemos que escoger.

Hay una gran mirada hacia nosotros porque somos una cuota fuerte en el festival.

JJV: Somos como ladrones de banco. Vamos por todo. Tenemos un gran respaldo humano y técnico que se verá en el evento. Así que daremos lo mejor.

 

http://www.elsagradohc.com/

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