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El viajero de Nabález y Yera: la historia de un hit creado en el camino

¿Sabían la historia detrás de uno de los hits del 2019? Nabález y Yera les cuentan cómo se hizo “El viajero” y la tecnología que usaron.
Por
Redacción Shock

La tenemos pegada desde comienzos de este año. Es de esas canciones que uno se aprende a la primera oída. Un buen playlist de fiesta casera la tiene que tener incluida. Les estamos hablando de El viajero, el totazo con el que dos artistas de la casa, dos apuestas Shock para este año, demostraron que en Colombia se está haciendo una finísima mezcla entre el pop y lo urbano, entre la música para cantar y la que es para bailar. Por un lado está Yera, uno de los cerebros del colectivo Trapical Minds junto a Lalo Ebratt y Skinny Happy, y autor de hits como Borracha o Andan diciendo (junto a las Ventino y Lalo). Por otro está Nabález, joven bogotano que ha hecho producciones y composiciones para Morat, Santiago Cruz o Juanes, y que ahora salta al frente y se perfila como una de las nuevas promesas del pop nacional.

Cualquiera creería que un buen día Nabález y Yera se sentaron a componer, se metieron a un estudio a tocar sus instrumentos y a grabar sus voces, y estuvieron juntos haciendo la mezcla, pero no. Tanto Nabález como Yera son artistas que están en constante movimiento por estar en giras o porque viajan a producir a otros. Este año Nabález ha dividido su tiempo entre Colombia, España, Estados Unidos y Ecuador, mientras que Trapical Minds es uno de los grupos que más presentaciones ha tenido en lo que va del año en todo el país y ya se está expandiendo al resto de Latinoamérica.

El viajero, una canción que habla sobre una relación a distancia y los amores lejanos, comenzó como una conversación entre Yera y Lalo Ebratt. Poco a poco fue tomando forma y Nabález entró a poner su parte, pero todo a distancia. A través de mails y notas de voz los dos músicos se comunicaban para darle forma al tema que pudo haber demorado el triple si no fuera porque ambos, cantantes pero también productores, siempre viajan con sus equipos de trabajo: micrófono, sintetizadores y un portátil poderoso con procesador Intel Core i7-8750H de octava generación que les permitió usar cualquier aeropuerto, restaurante, habitación de hotel, avión y hasta baño como estudio de grabación.

Hace diez o quince años esta historia aún sería producto de la ciencia ficción, pero lo cierto es que la tecnología que marcas como Intel han insertado en computadores portátiles han permitido que no solo músicos como Yera y Nabález, sino millones de creativos en todo el mundo, aumenten su productividad y detonen su creatividad en cualquier parte y momento. Así sea una canción de tres minutos y cuatro segundos como El viajero, las sesiones de programas como ProTools que ambos músicos se enviaron eran pesadas y que en un computador portátil de menor capacidad y rendimiento no hubieran podido abrir, obligando a que solo pudieran trabajar en una máquina de escritorio.

El procesador Intel Core i7-8750H de octava generación es tan potente que, además de haber ayudado a músicos como Yera y Nabález en esta y cientos de producciones más, permite que muchos creativos sigan trabajando desde cualquier parte del mundo y dejen de estar amarrados a una oficina. Por ejemplo, para hacer video, motion graphics o efectos especiales acelera el proceso de exportación y optimización de videos, disminuye el ritmo de descargas, y permite hacer transmisiones de alta calidad sin interrupciones; a los fotógrafos les ha permitido editar imágenes de alta resolución en tiempos mínimos; a ilustradores y diseñadores les da la posibilidad de hacer complejos renders en 3D, layouts para web o impresos, o complejas ilustraciones digitales.

Nos sentamos con Nabález y Yera para que nos contaran cómo están trabajando los creativos musicales de la nueva generación.

 

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