Se encuentra usted aquí

Guía para sobrevivir a un festival de música

Para un festivalero experto esto puede ser redundante, pero si hasta ahora quiere salir de las cavernas y sumarse a un evento musical, esta guía lo ayudará
Foto: Alejandra Mar
Foto: Alejandra Mar
Por
Redacción Shock

Los festivales de música son el escenario social más preciado de los últimos tiempos. No hay discusión. La oferta se ha multiplicado exponencialmente durante los últimos años y, tanto para artistas como para empresarios de la industria, los shows en vivo están siempre en la mira.

En Colombia la programación es extensa. Además de los festivales estatales gratuitos (Rock al Parque, Hip hop al Parque, Colombia al Parque, etc.) tenemos una lista de eventos para los nichos y gustos más variopintos: Estéreo Picnic, Sónar, Jamming, Cosquín Rock, entre otros eventos patrocinados por marcas.

¿Cuál es el atributo más importante de un festival? Desde luego, lo fundamental es un extenso cartel de bandas. De ahí para adelante, muchos de los organizadores le han ido sumando cosas: oferta gastronómica, deportes extremos, ferias de diseño, tecnología, etc. Una combinación que implica, sí o sí, que una multitud de personas tenga que pasar mucho tiempo en el mismo lugar. Así que, si usted quiere vivir de festival en festival, recorriendo tarimas y “experiencias”, bien sea en un circuito internacional o en los eventos locales, debe aprender a surfear lo que se le viene encima para ser un buen festivalero.

 

1 Sobrevivir al clima extremo

Quien haya pisado un Rock al Parque o un Estéreo Picnic en Bogotá (o un Corona Capital en México) sabe que irse mal preparado para un clima agreste y cambiante le puede arruinar la experiencia por completo. Está bien que hay eventos cuyo atractivo es la moda, pero si sabe que puede que llueva o haga sol, es mejor irse con la pinta preparada.

En muchos de estos eventos al aire libre ya venden artículos como capas y cubre calzado (esas botas de plástico para no mojarse los pies) para que no lo arrastre la corriente. Trate de irse lo más cómodo posible, pero el bloqueador solar, las bolsas, las capas y la ropa de cambio nunca sobran.

2. Excesos de comida 

La mayoría de festivales tienen oferta gastronómica. Un festival de música casi siempre trae debajo de la manga un festival de marcas; de comida, ropa, servicios, etc. Es lo normal. Pero si usted es un comprador compulsivo, de lo que más debe cuidarse es de las comidas. Usualmente, a un evento masivo, por mucho, llevan un baño portable por cada 100 personas. Pescar un episodio de malestar estomacal, en pleno festival, es equivalente a vomitar en el pasillo de un bus intermunicipal: ni usted ni nadie va a disfrutar del trayecto.

3. Los juegos del hambre del celular

Por la forma en que venden los celulares, pareciera que son tan inteligentes como muchos humanos. Pero en un festival masivo y largo, siempre escasean los recursos. Las redes se saturan y los datos no funcionan; la batería, muere con la misma rapidez con la que la gente postea en sus perfiles en línea que asistió al festival. Lo mejor es llevar una batería portable y, si va en grupo, antes de que la masa los devore y se separen, póngase un punto de encuentro.

4. Los tumultos

Si bien la música que acompaña un festival puede llevarlo a un reconocimiento profundo de sí mismo, recuerde que hay una multitud de gente a su alrededor viviendo una experiencia similar. Un festival, y, de hecho, un concierto cualquiera, es una experiencia tumultuosa. Es inevitable: cualquiera de nuestros gustos es el mismo de una masa enorme de gente. Y esa masa se presta para el cosquilleo. Así que, además de llevar ropa cómoda y suficiente para sobrevivir al clima, guarde sus cosas en lugares seguros y revise cada tanto que a nadie se le esté extraviando la mano entre sus bolsillos.

5. Aprenda a vivir en sociedad

En casi todos los festivales del mundo hay alcohol. Y en casi todos los festivales del mundo hay personajes incómodos. Tener que apretujarse con 10 personas en medio metro para tener mejor vista hacia la tarima no quiere decir que todos sean amigos, que pueda encariñarse tocando a los demás o que deba empezar a hablarle repartiendo el hedor al alcohol que se ha bebido durante el día.

 

Temas relacionados: