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Ilana Ospina: la semilla del tecno francés y alemán en Colombia

Una pionera en la música electrónica.
Jaime Andrés Orozco (Archivo Cromos) 
Jaime Andrés Orozco (Archivo Cromos) 
Por
Paula Ricciulli

La música electrónica, como todos los géneros, ha sido tradicionalmente masculina. Ilana Ospina fue una de las primeras DJ colombianas en destacarse fuera del país. Historia de una mujer que fue clave para el desarrollo de la escena electrónica en Colombia. 

Por: Paula Ricciulli (@ricciup) // Fotos: Jaime Andrés Orozco (Archivo Cromos) 

La (poca) participación femenina es un tema que cada vez está llamando más la atención en todos los géneros musicales. Y si hay un estilo en el que el número de mujeres es significativamente menor al de los hombres es la música electrónica. Desde que Forbes empezó en 2012 a hacer su listado de los DJs mejor pagados, ninguna mujer ha estado en el ranking. Algunas de las que se han acercado son el dúo Nervo y Alison Wonderland. 

Y si eso es hoy, ¿se imaginan cómo era la cosa hace 20 años? Así empezó Ilana Ospina, una de las primeras mujeres en Colombia en hacer música electrónica en la segunda mitad de los 90. Admite que siempre fue melómana y le encantaba coleccionar casetes para descubrir nuevos géneros. Su papá era un gran aficionado a la música que se aseguró que la escuchara desde muy pequeña. En la Navidad de 1982 le regalaron su primer Walkman y en la tienda le recomendaron Stars on 45, disco de remixes de canciones de Los Beatles. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Siempre le gustó la música en todos sus estilos. Ella siempre supo que quería hacer algo relacionado con ella, pero no fue sino hasta que se fue a estudiar a Europa que descubrió su pasión: la música electrónica. “Llegué a Londres, ahí estaba la movida con Ministry of Sound (nota de redacción: un imperio del dance, trance y house que ha trascendido de ser una discoteca a ser un sello disquero). No es fácil irse a vivir solo y durante esa noche bailando me concilié con la vida y sentía que todo era posible. Sentí la magia de la música y de compartir ese momento con la gente que estaba a mi alrededor”, dice Ilana, hoy radicada en México. “Estaban poniendo diez minutos de cada música, De pronto, pusieron dos o tres canciones de tecno. Y yo sentí algo especial, muy distinto a bailar reggae o rock. Era una energía deliciosa. Tú sabes que venimos de una cultura donde el ritmo es muy importante, y esta música también es eso. Pregunté qué era y me dijeron ‘tecno’”. 

Fue en Francia donde realmente se consolidó como DJ de tecno y se dedicó a entender el proceso de creación de la música. Tras varias semanas coleccionando discos y practicando con equipos que le habían prestado, por fin tuvo la oportunidad de tocar en un club en Pigalle. Después de esa primera experiencia quedó fascinada por la forma de interacción y unión con la gente. “Era una comunidad, un sonido, un estado emocional. Fue una experiencia muy motivadora”.  Estudiaba entre semana y tocaba fines de semana: todo funcionó perfecto. 

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Ilana cree que su etapa como DJ se dio por estar “en el momento que era, en el sitio que era”. Pronto empezaron a invitarla a más fiestas. Llegó al legendario club Rex en París, uno de los más destacados en ese momento, y saltó a Alemania, donde estuvo en una gira con otras DJ mujeres, entre ellas Ellen Allien, una de las productoras más reconocidas de ese país. Se radicó en España un tiempo y llegó a tocar en 19 países de los 5 continentes. 

Pero también fue profeta en su tierra; en Colombia. En el 97 fue portada de la revista Cromos en una época en la que la música electrónica no era un tema tan conocido. Nano Pombo, promotor y fundador de la recordada discoteca bogotana Keops, la invitó a La Sala, uno de los espacios de electrónica más importantes de la época en la capital. Allí fue que ella notó que la música electrónica había dejado de ser algo para unos pocos iniciados, y era disfrutada por muchas personas diferentes.

Ilana recuerda especialmente una fiesta multitudinaria en las afueras de Bogotá. “Me sentí muy conectada con el público, había mucha gente y muy buen sonido. Ya la electrónica no era algo de nicho”. Ilana dice que a través de toques en ciudades como Medellín, Cali o Cartagena (en donde recuerda mucho una fiesta multitudinaria en el Castillo de San Felipe), logró comprender lo musical que es Colombia. Las Fiestas Pink la llevaron de gira nacional y también se atrevió a traer DJ internacionales destacados como Paul Kalkbrenner. 

Aunque en ese momento el debate sobre el machismo no llamaba tanto la atención como hoy, Ilana sí recuerda haber sido subestimada “por su cara bonita”;  “los hombres suelen ser más competitivos y el trato de la prensa puede llegar halagador y al mismo tiempo hiriente”. 

A comienzos de la década del 2000, Ilana se juntó al productor Christian Castagno y lanzó el EP Algoritmo bajo el sello Minus de Richie Hawtin (Plastikman), una referencia obligada en la electrónica mundial. 

“Su aprecio por la electrónica hecha en Francia y Alemania era clave porque era un faro de referencia. Traía esos sonidos acá en sus presentaciones, cuando Internet hasta ahora avanzaba. Su papel dentro de la electrónica es importante, como DJ, selectora y creadora”, opina sobre Ilana José Plata, periodista musical y conocedor de la escena electrónica en Colombia. 

Ilana recuerda esa etapa de su vida con mucho cariño y emoción, pero admite que trabajar en las noches la estaba agotando. “Aprendí mucho, le metí mucha energía, pero físicamente cada vez me era más difícil disfrutar la noche. Sentía que ya había dado lo mejor de mí”. Ilana se dedicó entonces al diseño sonoro de espacios y trabajó para el Hotel Faena, en Miami, y los almacenes Carolina Herrera, entre otros. Tiene una muy amplia selección de playlists en Spotify. 

Actualmente, Ilana se desempeña como facilitadora de meditación y mindfulness para mejorar la calidad de vida de las personas". Desde hace 20 años ha estudiado la meditación y dice que la ayudó a ser mejor DJ. Aunque ya no mezcla profesionalmente en fiestas, sí lo hace de forma más informal, pues cree que sí hay algo mágico en la música. Para ella, “la gente oye más música que nunca pero no compra discos. Siento que no es un momento ideal para ser músico". 

Ilana fue una de las primeras mujer DJ en Colombia y una pionera de los nuevos sonidos. Aunque la música electrónica sigue siendo eminentemente masculina, fue una mujer la pieza fundamental para que este estilo llegara y se consolidara en el país.