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Jenny and the Mexicats, la banda que rompió barreras musicales

Sus diferentes nacionalidades les dieron el combustible perfecto para proponer un sonido propio.
Foto Cortesía Jenny and the Mexicats
Foto Cortesía Jenny and the Mexicats
Por
Alfred Lord

Jenny, Icho, Pantera y David son cuatro artistas que decidieron hace más de una década reunir no solo sus nacionalidades sino los ritmos que los inspiran, como el jazz, folk, reggae, flamenco, rockabilly, sonidos latinos y otros que surgen en cada ensayo o show. Así nació Jenny and the Mexicats, el proyecto que los tiene girando por el mundo.

En el 2018 visitaron Colombia por primera vez, se encontraron con el público de Circulart en Medellín, una experiencia que recuerdan con agrado por la buena recepción. Regresaron este año a Colombia por primera vez a Bogotá para presentarse en Selina Chapinero. 

Aprovechamos una fría mañana bogotana para reunirnos a hablar de música y de su nuevo álbum, que saldrá a finales de agosto.

¿Cómo ha sido la evolución musical desde sus discos?

Estamos grabando el cuarto disco tratando de mantener la esencia, no somos la típica banda de guitarra, bajo y batería, sino que la alineación de los instrumentos se mantiene: guitarra, cajón flamenco y la trompeta del jazz que le han dado a cada disco su propio estilo musical. Por eso a la gente le cuesta relacionar a la banda con algún género, porque nos movemos entre varios, cada disco tiene eso, un poquito de reggae, ska, cumbia, con temas más profundos. Los dos primeros discos son menos reflexivos que el tercero que es un poco melancólico y este cuarto disco que estamos haciendo es con mucha energía, bailable y rítmico. Esa es la evolución.

¿Cuál ha sido el reto más grande?

Al principio en el grupo Jenny no cantaba en español. Sin embargo, el primer disco tiene canciones en español y básicamente el productor le escribía en inglés, para ver cómo podría cantar en español y ahí salvamos un poco el acento.  Tomamos riesgos todo el tiempo, en el tercer disco hicimos un flamenco con heavy metal y luego exploramos la cumbia, aunque no somos un grupo de cumbias. Tenemos un merengue en el tercer disco sin tener toda la orquesta para hacer un merengue.

¿Por qué grabaron una canción de Selena?

Fuimos a la Fiesta de la Flor en Corpus Cristi en Texas, que se hace todos los cumpleaños de Selena, y conocimos a la familia. Tocamos en directo Si una vez, se nos hacía bonito hacerle un homenaje. Estábamos en el festival de Selena y teníamos que hacer algo para ella. Les gustó mucho a los compositores de la canción, Pete Astudillo y A.B. Quintanilla. Ya con su bendición, su permiso y su entusiasmo decidimos grabarlo y salió muy natural y orgánico. Nos gusta la cumbia y le viene bien al grupo, en el cuarto disco hay otra cumbia que ya grabamos y en directo nos funciona bien.

¿Cómo logran reunir a Vetusta Morla para una colaboración?

El primer sencillo del cuarto disco, El telón, es una colaboración con la banda española Vetusta Morla, obviamente tiene un sonido diferente al que nosotros manejamos, a ellos los conocemos desde hace mucho tiempo.  Estábamos en el estudio grabando el disco y les preguntamos si querían escuchar lo que estábamos haciendo. Fueron y de repente dieron ideas, “meteríamos esto” y les dijimos “metámoslo”. Estamos en el estudio y al final terminamos haciendo con ellos hasta la letra y grabando todo el tema. Fue una colaboración muy natural.

¿Qué necesitan para hacer una colaboración?

Las colaboraciones desde nuestro punto de vista son muy naturales, como no tenemos una discográfica que a veces te invita a hacerlas, las nuestras tienen que ser con amigos, no pensamos hacerla hasta que no conozcamos al artista, nunca nos ha tocado por obligación. Por ejemplo, en el nuevo disco hay otra con uno de nuestros grandes amigos El Kanka.

¿Qué recuerdan de su visita a Medellín?

Circulart fue nuestro primer viaje a Colombia. Llegar a Medellín y presentarnos frente a un público desconocido es de las cosas que más nos gusta. Es la segunda vez que venimos y esperamos regresar al año por lo menos una vez para seguir creciendo el proyecto aquí, que la gente conozca nuestra música. La verdad es que lo pasamos muy bien, tuvimos la suerte de ver muchas bandas muy interesantes y empaparnos del folclor de Colombia. Nos encanta la música de cada país que visitamos.

¿Cuáles son las bandas colombianas que les llaman la atención?

Ha sido orgánico el descubrimiento. A Esteman lo vimos en México y nos hemos cruzado en el camino con Monsieur Periné, que también nos parece un proyecto bastante interesante, y a Soy Emilia también. En general en Colombia hay mucho de eso: los músicos tienen esa sed de explorar lo que nosotros hacemos, ahí vamos conociendo paso a paso y al final estaría muy bien hacer algo con ellos algún día.

¿Cómo surgen las canciones?

Cada canción ha sido diferente. Nosotros hacemos un poco todo: cada uno tiene como un papel. Sin embargo, todos ayudamos: hay canciones que uno trae y los demás ayudamos, otra que empezamos con un ritmo y de ahí sale un verso, otra donde estamos todos con la idea de componer una canción y todos opinamos. La verdad es que cada canción nuestra tiene una historia y tenemos la mentalidad de nunca decir que no, por eso exploramos tanto que probamos y al final la canción funciona solita.

Han podido viajar por el mundo. ¿Cómo ven la música?

En México la gente es muy cálida, somos un grupo muy popular en Bolivia, sin planearlo nos empezaron a poner en la radio y en la televisión por una colaboración con un grupo de cumbia. Hemos estado en Europa, hacemos shows en Estados Unidos, Inglaterra, se nos hace fácil tocar en diferentes países por nuestro sonido y por el idioma. Colombia y Costa Rica son un referente actual de mercados interesantes que han crecido bastante. Los mercados más grandes son Brasil, Estados Unidos y Canadá porque consumen lo propio.

Estaremos pendientes de su cuarto disco que saldrá a finales de agosto y que seguramente nos sorprenderá por su fusión de ritmos y nacionalidades: Inglaterra, España y México unidos en un sonido que los ha identificado y que ha convertido a Jenny and the Mexicats en una banda multicultural con sello propio.