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‘La ciencia de Juancho Valencia’: un llamado a la elegancia tropical

El productor paisa grabó en Cuba dos álbumes de colección que son una dedicatoria al mambo y al bolero.
Foto Carlos García Cortesía La Ciencia de Juancho Valencia
Foto Carlos García Cortesía La Ciencia de Juancho Valencia
Por
Alfred Lord

Juancho Valencia lleva dos décadas en la industria musical porque desde su infancia la música es parte de su ADN, heredado de su padre Luis Fernando Valencia, melómano coleccionista de acetatos y de videos que fue una de las primeras personas en tener una filmadora en formato beta en Medellín. Su casa, Merlín Producciones, tenía un proyecto en mente para celebrar los 20 años de trayectoria de Juancho como productor y compositor de música latina y de salsa. “Siempre mi carrera musical ha estado partida en dos cerebros, el de la cumbia o el cerebro de lo alternativo, y el cerebro salsero y de la música latina,”, dice Juancho Valencia, quien ha demostrado esta dualidad siendo líder de proyectos importantes como la banda La República y Maité Hontelé.

La celebración dio como resultado dos joyas invaluables de la música tradicional cubana: La fórmula del mambo y Enclave de bolero. Dos álbumes grabados en la Habana con una big band de 25 músicos y en los estudios dónde grabaron Buena Vista Social Club, Silvio Rodríguez y Chucho Valdés, entre muchos otros. Hablamos con Juancho de la importancia de un proyecto hecho en Cuba por un colombiano, del mambo y el bolero.

¿Cómo se logra consolidar este proyecto para grabar en Cuba?

Decidimos generar un espacio para poder realizar proyectos de un talante musical alto, generar unas piezas de lujo basadas en el mambo y el bolero, y la primera oportunidad que se nos abre es una invitación de West One Music, la disquera inglesa. Ellos llaman a Merlín Producciones para realizar una producción cien por ciento con músicos cubanos grabada en la Habana. Esta es la ópera prima de este espacio sonoro que se llama La ciencia de Juancho Valencia, digamos que la ciencia no es una agrupación musical, sino que es un espacio para poder desarrollar infinidad de ideas musicales que rondan en mi cabeza y que están albergadas en los crespos de la cabeza esperando ser llamadas a salir y ser materializadas.

¿Por qué cree que los invitaron a hacer estos dos álbumes?

La fórmula del Mambo y Enclave de Bolero son de alguna manera como el sol y la luna de la isla. Para hacer estas dos obras musicales se necesita una carrera musical entera muy especializada en ese tipo de músicas. Digamos que, en mi experiencia como arreglista, pianista y productor de agrupaciones de salsa, tan importantes como Oscar de León, Gilberto Santa Rosa, Richie Ray, Fruko y sus Tesos, la misma Maite Hontelé, y otra gran cantidad de artistas cubanos, la isla vuelve y le abre el corazón y el espacio a un productor colombiano, algo que no sucedía desde la época de Lucho Bermúdez. Es un suceso histórico muy importante. ‘Entrar a bailar a la casa del trompo’, como se dice, y tener todo el respeto de las leyendas y estrellas musicales que participaron en la producción de estos dos álbumes discográficos. 

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¿Qué representa para usted hacer este proyecto?

Yo sentí una gran responsabilidad, primero que todo, con mi país. Cuba es la madre de la música afroantillana, y la música cubana ha influido durante siglos de maneras muy profundas en la música colombiana, entonces es una gran responsabilidad con el país cubano y su cultura. Entender muy bien el lenguaje, dominarlo con una maestría absoluta y además proponer. Estos dos discos no son una museología musical, no estamos tratando de hacerlo como se hizo, sino que estamos utilizando esos elementos tradicionales del pasado, pero también los estamos llevando a un presente y a un futuro, y por eso la conformación musical es una combinación muy especial entre clásicos, leyendas, instituciones musicales que son personas que participaron en el disco y además las nuevas generaciones de las músicas alternativas cubanas.

¿Cuál era el objetivo de esta producción?

La compañía inglesa West One Music, con su sello Somos, que es el encargado de la música latina, tenía unos propósitos muy claros: toda la música que sucediera, desde la composición, tenía que pensarse como una música cinematográfica. Que cuando la audiencia escuchara las canciones de inmediato se imaginara en una película, como si estuviera en otro lugar, en La Habana o en el barrio el Prado de Barranquilla, o puede ser en estos lugares caribeños maravillosos de los años 50. Lo segundo era que tuviera elementos novedosos, respetando la columna vertebral el mambo y el bolero, pero que tuviera sonoridades novedosas entendiendo la novedad desde otros lugares. A veces erróneamente creemos que la novedad tiene que ver con tecnología o con poner un beat de dembow, o invitar un rapero a que me haga una frase de rap sobre algo, y para mí eso es muy cosmético.

¿Quiénes hacen parte de los dos álbumes?

Construimos una big band de 25 músicos con grandes leyendas, como dos músicos que fueron un sueño cumplido tenerlos en el disco y que son dos ex integrantes de la agrupación insignia cubana Irakere. El trompetista Julio Padrón y el saxofonista Alfred Thompson hacen parte de esta selección musical. Junto a percusionistas de agrupaciones más de moda como Alexander Abreu, El grupo Interactivo, la agrupación de Alain Pérez, Cimafunk, estos músicos entran a generar ese dialogo con sus maestros, y con la propuesta musical mía. En las voces tuvimos la combinación de voces muy tradicionales con voces más modernas y contemporáneas que cantaban canciones con una lógica más contemporánea, como es el caso de David Álvarez y Danay Suarez, cantante cubana muy importante de la actualidad. 

¿Cuál es la esencia de ‘Enclave de bolero’?

Hacer un disco de bolero en el 2020 aparentemente es estar fuera de la época, como si estuvieras desfasado temporalmente. Pero nos dimos cuenta con la reacción a estos álbumes es que el bolero hoy genera un espacio muy interesante con las propuestas que estamos escuchando, porque precisamente el bolero tiene el romanticismo muy presente, pero también elementos fundamentales que tal vez no son tan comunes en la actualidad, por ejemplo la elegancia en la música, el poder de la mesura, tomarse el tiempo para decir las metáforas sin tener que pensar que la canción ya se te acabó y que no hiciste el coro que te va a dar para vender millones de copias. Esas cosas empiezan a entorpecer el proceso creativo de las personas y de los músicos.  En el bolero se debe tomar el tiempo para enamorar a la persona, para contar la historia, para seducirla. Son elementos estéticos musicales que en este momento entran como bálsamo para los oídos por esa manera de expresar las canciones, por la poética y por no renunciar a los sonidos que a veces descartamos porque suenan a viejo. En esta época hay una necesidad de sonar moderno, de sonar actual, mientras este disco está buscando en la belleza de lo romántico.

¿Por qué volver al mambo y el bolero?

La música de los 50, de mitad del siglo XX caribeña y latina tiene una particularidad que se perdió bastante y es la elegancia tropical. La capacidad del caribeño y latino de combinar su exuberancia, colorido, su alegría y su efervescencia con la elegancia, la mesura. Esas combinaciones son maravillosas desde el punto musical y poético. Por eso el mambo, el bolero, la ranchera, el tango, son músicas que tienen ese condimento latino de elegancia y de glamour tropical. Eso pasa en el disco de los boleros y también en el de los mambos. El mambo es algo exuberante, es el latino mostrándose, alardeando desde el virtuosismo glamoroso y fino, en el disco de mambo así sean piezas orquestales instrumentales sin voz también se puede sentir el romanticismo y la elegancia, algo definitivamente muy poderoso de la cultura latina. De bailar en unos tiempos mesurados, la belleza del baile en pareja es algo hermoso y poderoso que está detrás de estas dos producciones discográficas.

¿Cuál fue la impresión de grabar en la EGREM?

La magia que tiene el estudio de la EGREM en el barrio Miramar de Cuba es la magia que tiene Abbey Road. Cuando entras a estos estudios en La Habana, encuentras un espacio lleno de magia, donde personalidades de toda la música cubana, moderna, y de la música tradicional como Compay Segundo, La Orquesta Aragón, Celia Cruz, Buena Vista Social Club, Los Bam Bam de Cuba, el grupo Ilakere, lo convirtieron en un lugar sagrado de la música. Hubo un momento memorable cuando Alfred Thompson paró la grabación y dijo: “Yo quiero que le den un aplauso a este equipo tan maravilloso, que con tanto respeto está trabajando sobre nuestra música, y ojalá eso sea un ejemplo para nosotros mismos como cubanos, que a veces en ese afán de modernidad, en ese afán de entrar al mundo se nos olvida lo esencial de nuestra cultura”.

¿Cuánto tiempo duró la grabación?

Eran 18 horas de grabación, parando dos horas en el almuerzo. Yo dormía, comía y grababa. Además, estábamos en La Habana, se va la luz, y los cubanos nos dicen: “tranquilos tomémonos un cafecito mientras viene la luz, aquí no se va la luz, aquí viene la luz, tranquilos”. También ayudaba la efectividad de tener músicos de primerísima categoría a disposición con su profesionalismo. Una de las filosofías que se quería con el disco de mambo era que fuera natural, cero auto-tune, lo que suceda en el momento Si hay errores todo queda, porque así se hacía la música y así se genera, era fascinante el vértigo de tener una banda que te está empujado como un tren a toda máquina, estábamos contando con la élite cubana

¿Vamos a tener edición física de los discos?

Hay muchas peticiones para tener un vinilo. Es un disco que llegó a coleccionistas y las reproducciones a nivel mundial se están moviendo muy rápido. Hasta lo piratearon en México, en el Pacífico colombiano, en Perú, a veces me me envían fotos del CD preguntándome y les digo, “oigan eso es pirata”. Este es un segundo proyecto que, en este momento de contingencia, las inversiones como productores y sellos discográficos no nos podemos dar el lujo, tenemos que tirarlo todo a lo digital.

¿Y hay material audiovisual?

Se hizo un detrás de cámaras de los tres días de grabación que hacen parte de una película, un largometraje documental, que me están haciendo. La historia de Juancho Valencia, ‘Juancho Valencia y el Sargento Remolacha’ es un documental que se viene rodando hace varios años. Hemos recorrido el mundo entero con un equipo de producción de Pavo Real Films, que están en todas mis giras y proyectos captando cuál es esa diferencia entre Juancho Valencia y el Sargento Remolacha. Todo ese material va a estar presente en el documental que termina cuando ganamos el Grammy, un resumen desde los inicios hasta el punto clímax de mi carrera.

Track by track ‘La fórmula del mambo’

¡Mambo Caliente!

Es un llamado a la descarga musical latina para demostrar todo el virtuosismo, y la potencia de la banda de La fórmula del mambo, es la típica canción que antes de comenzar uno dice: maestros déjenlo todo en la grabación.

¡Qué suerte la mía!

Es un cha cha cha plus, nos recuerda a Nueva York, la Florida, Cuba, lo mejor del blues norteamericano y el cha cha cha cubano. Una canción única, con un solo magistral del pianista Rolando Luna.

Cafecito

Es esa canción que todos necesitamos en la mañana para levantarnos, así el cansancio, el abismo nos asuste. Cafecito es una canción que de inmediato nos anima, nos genera un sentimiento positivo. Cantada de manera perfecta por David Álvarez, interpretada en ritmo de cha cha cha por la orquesta de La fórmula del mambo.

Cinema popular

Es un recorrido musical por la arquitectura art déco, muy especial y representativa en el Caribe y íntimamente ligada a los cines, muchos de los cines sin importar si estás en Barranquilla, en la Habana o en Miami, el art déco se expresaba en estas ciudades

Mi chacha

Es una pieza musical en ritmo de cha cha cha, un ritmo muy exquisito de tocar por la elegancia y la mesura con la que debes de interpretar, pero también la energía que debes trasmitirle al bailador, Mi chacha, así como el cha cha cha, son piezas fundamentales para una pista de baile.

Mambo señorita

Es un homenaje a Pérez Prado, con sus ejercicios musicales que combinaba el mambo con el swing como si fuera música norteamericana, es la jocosa historia de un latino que quiere seducir en la pista de baile a una hermosa gringa, el idioma limita la intención de enamorarse todo queda a favor de los pies.

Al bailar contigo

Es un mambo moderno y una de las piezas más personales, porque propongo sutiles combinaciones del merecumbé colombiano, de la cumbia orquestada, pero interpretadas en la máxima expresión cubana, es un juego muy interesante de ida y vuelta de la música cubana.

Cafecito, versión ingles

Fue una decisión de último momento la gerencia de la compañía West one music, al escuchar el éxito de la versión en español, tomó la decisión de hacer la versión en inglés, para que más personas en el mundo pudieran sentir lo que la canción estaba diciendo y para trasmitir toda la poesía, la interpretó la cantante británica Lula Ritchie.

Track by track ‘Enclave de Bolero’

Sabiduría

Es un bolero salsa, es el estilo musical más alejado de la isla, pero nosotros como colombianos tenemos un gran conocimiento del bolero salsa, gracias a Willie Colón, Héctor Lavoe, Ismael Rivera y otros artistas que lo llevaron a unos niveles muy altos musicales, con ese final salsero y esa onda de salsa cruda y callejera comienza y abre esta ópera prima llamada Enclave de Bolero.

Sin razón

Es un bolero muy pensado con elementos muy contemporáneos, no solamente en la música, sino también en el significado de la metáfora de la canción.  Nos lleva a pensar en otras metáforas y poesías más actuales. Desde el inicio sabía que esta canción, la iba a cantar una persona que le tengo mucha admiración por su talento, la cantante Danay Suarez, que tiene una combinación en su música muy interesante de música urbana y poesía de alta costura, Sin razón, se adapta a la personalidad y el estilo musical de ella.

Por la carretera

Es una canción que nos recuerda al maestro cubano Polo Montañez, una canción muy dramática, de una tristeza profunda, y tiene estos aires a los sonidos de la nueva trova de Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Habana Abierta, Kelvis Ochoa, y estas otras sonoridades que suenan en la isla, esta canción expresa ese equilibrio entre buscar nuevas sonoridades y la tradición, todas resumidas en una producción discográfica.

Todo fue un sueño

Es una canción cantada por la leyenda del bolero feeling Emilia Morales, una señora adulta y con un bolero muy maduro en su interior. Tengo el honor de que cuando ella escuchó la canción, me dijo: esta canción es para mí, nació para que yo la cantara. Y efectivamente cuando la empezamos a escuchar nos dimos cuenta cómo se apropió de ese sentimiento, que no es de un amor juvenil, es un sentimiento de un amor adulto, que ha sabido amar y perder.

Gracias

El único bolero positivo lleno de esperanza, habla del agradecimiento hacia el amor, un amor adulto, no un amor de pasiones y locura, sino un amor de agradecimiento, de sentimientos más profundos que provocan una vida o una aventura de vivir juntos.

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