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Los excluidos de la música en streaming

¿Cuál es su artista favorito fuera de las grandes plataformas de streaming?
De la Soul - 3 feet high and rising
De la Soul - 3 feet high and rising
Por
Redacción Shock

El mundo del streaming, aunque infla cada vez más sus cifras, no logra abarcar todo el espectro sonoro. ¿Qué pasaría con la música si, para escuchar uno u otro artista, fuera necesario saltar de una plataforma a otra como en el streaming de tv? ¿Si lo que escuchamos dependiera de contratos o inversiones? ¿Puede hacerse una lista de rap completa sin incluir a Jay Z, o sin los primeros títulos de De la Soul? ¿Qué tan independietes somos a la hora de escoger lo que escuchamos? ¿Cuál es su artista favorito fuera de Apple Music, Deezer o Spotify?

Por Fabián Páez López @davidchaka

A pesar de que Internet es, en apariencia, un espacio abierto para la circulación de productos culturales, al mercado de los números en línea lo rodea una espesa niebla de silencios y secretismo. Recientemente el New York Times publicó un artículo en el que se revela la preocupación (y sospecha) de muchos inversionistas alrededor de la rentabilidad del buscador de videos propiedad del gigante Google: YouTube. La empresa presenta sus informes financieros empaquetando todos los servicios (Gmail, Playstore, etc.); por lo tanto, de YouTube como plataforma autónoma no son claros ni los ingresos, ni la cantidad de anuncios, ni básicamente nada que no sean los números de vistas en los videos. En el negocio de las plataformas de música en streaming, aunque mucho más joven que YouTube, el secretismo es más hondo. Y ahora que es la forma más popular de consumir música, los silencios pasan también por algunos artistas.

Tidal, la plataforma de streaming creada por el rapero neoyorkino Jay Z, fue acusada recientemente por un periódico noruego de inflar las cifras de reproducciones de músicos cercanos al rapero para incrementar sus regalías. Dos de los señalados fueron Kanye West y Beyoncé. Aunque la empresa niega la acusación, el caso profundizó la crisis financiera de Tidal, que tiene entre sus bienes más preciados los derechos exclusivos sobre la música de Jay Z.  

Que la música de uno de los raperos más influyentes de la meca del hip hop, Nueva York, habite exclusivamente en una plataforma acusada de tergiversar sus números no solo es un síntoma de cómo alrededor de las canciones se está formando una economía parecida a la del mercado de influenciadores (venta de reproducciones, contenido innecesario, cifras infladas y trucos ruines para atraer clics), sino que también indica una potencial disparidad en su alcance y reconocimiento.  

Foto - gettyimages

Internet y sus cifras infladas están arruinando nuestro juicio musical

A la hora de buscar música, que un artista tenga muchas visitas, es tan relevante como un huevo o un limón rodando.

Ahora que los números de reproducciones se convirtieron en una especie de moneda de cambio, para un oyente nuevo que use plataformas como Spotify, Deezer o Apple Music, su música no aparecerá en el radar. Aunque, sobra decirlo, Jay Z tiene espalda y capital suficiente como para sostener su carrera por otras vías que no sean las del streaming. Algo impensable para un artista nuevo. Sobre todo, cuando hoy en día la mayoría de los que fuimos empacados en la categoría (invalida sociológicamente) de “millenials” usamos plataformas como Spotify, Deezer o Apple Music como principal fuente de consumo de música.  

Con el paso de los años, los catálogos se han robustecido y los tratos de exclusividad como el de Jay Z o los ausentes por convicción son más escasos. Nombres como The Beatles, Thom Yorke, Prince, Pete Townshend o Taylor Swift, en principio ajenos al streaming, figuran hoy en ese festival interminable de gigas de música almacenada en una aplicación. Yorke y Swift lo hicieron luego de manifestar su descontento con el modelo de negocio de Spotify. Pareciera inevitable para un artista negarse al streaming. No obstante, aunque cada vez son menos, sigue existiendo mucha memoria sonora que todavía se escapa a las plataformas y que, en el mejor de los casos, aparece en YouTube por la naturaleza de la carga de contenidos.

A falta de una metodología más certera para rastrear a lo que no aparece en el catálogo de las principales plataformas de streaming, enlisto acá algunos de los artistas que me hicieron retomar una práctica que hoy parece arcaica en materia de música portable: recuperar un viejo iPod y llenarlo con cantidades descomunales de canciones y álbumes digitalizados (muchos de ellos bajados a través de torrents virulentos) para tener a la mano los discos que me gustan y que no aparecen en Spotify (además de un par de nombres colombianos que, durante la carga del especial 20 + 1 que hicimos en Shock en 2015 no aparecieron y no pudieron ser incluídos en las playlist históricas).

El ejercicio de buscar músicos fuera de Apple Music, Spotify o Deezer no se trata de purismo por los formatos en físico o por mantener la ilusión de propiedad sobre la música, sino que resulta necesario para no depender de los algoritmos o las estrategias de marketing. Una preocupación no menor teniendo en cuenta el camino que está tomando la más extendida de las empresas de streaming, Spotify. Según cuenta la periodista Charlie Hu en una publicación en Medium, la empresa sueca está adoptando el modelo Netflix en la promoción de podcast, firmando contratos de exclusividad con creadores y promocionando sus alianzas en la plataforma. 

Por eso, estos son algunos de los artistas que todavía no han penetrado en el streaming.

De la Soul

Los primeros títulos de De la Soul, uno de los tríos de raperos más versátiles e innovadores no aparecen en Spotify, ni Deezer ni Apple Music. Nos estamos perdiendo de temas como este.

Bloque de búsqueda

La banda conformada por los integrantes de La Provincia, agrupación que acompañaba a Carlos Vives, es una de esas piezas de historia que está por fuera del streaming.

Los primeros títulos de Bajo Tierra

La formación de rock paisa, cuya carrera despegó durante los 90, no ha incluido sus primeros trabajos en streaming: el EP Sala X, Bajo tierra y Lavandería real. No obstante, sí aparece un álbum recopilatorio con algunos de los temas de esos álbumes.

Nación rap

Rap boliviano, beligerante y anti sistema. La Nación rap tiene casi 10 años de carrera pero ni un tema en plataformas de streaming.  

Tool

Después de 13 años sin estrenar, la banda californiana Tool está a punto de lanzar un nuevo álbum. Lo hará el 30 de agosto y, junto con el nuevo lanzamiento, cargarán sus primeros álbumes a los servicios de streaming. Hasta ahora. 

Jay Z

Jay z: empresario y una de las figuras más destacadas del rap neoyorkino. Joyas como esta no se puede escuchar en lugares que no sean Tidal o YouTube.

Biz Markie

Aunque Biz Markie se consagró en los 80 con Just a Friend y lanzó cinco álbumes, en las plataformas de streaming solo aparecen algunos de sus sencillos. Entre ellos, claro, su título más recordado.

Folie á trois

Un grupo de rap madrileño con letras altamente combativas. Al parecer, por decisión propia, no habitan más que en YouTube.

Oso sensei

Oso Sensei es uno de los pioneros del dancehall africano. La música del nacido en Nigeria no solo no aparece en streaming, sino que es difícil de ubicar en YouTube.  

 

 

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