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Lucio Feuillet convirtió el caos de la capital en música

Su música es una constante búsqueda por abrirle campo a los sonidos del sur del país en otras regiones.
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Lucio llegó de Pasto hace 16 años a Bogotá. Se ubicó en un punto estratégico de la capital, Chapinero. Una zona donde confluye el público dispuesto a escuchar nuevas propuestas musicales. Durante esos primeros años como estudiante vivió en la calle 42 con carrera séptima. Compartía apartamento con amigos que venían de otras regiones del país y, por supuesto, pastusos. Su parche tenía un plan común: reunirse en los parques, en los intermedios de clase, para planear toques y reuniones de fin de semana. Los viernes se reunían en el apartamento acompañados de la guitarra, la protagonista de estas reuniones que se extendían hasta el domingo.

Chapinero, ha sido uno de los focos de crecimiento musical del país. “Yo creo que de acá han salido muchos artistas y mucha música se ha creado en este espacio”, afirma Lucio.  Y en los bares de esta localidad capitalina empezó a tocar. Shows de dos horas se convertían en seis, una especie de Jam.

Sus estudios en la Universidad Javeriana le permitieron estar en el mundo académico y los bares fueron su escuela callejera, donde tuvo la oportunidad de conocer otros músicos. De hecho, en sus rondas por Usaquén conoció los músicos con los que grabó sus dos discos, Indicio y Provinciano.

Cuando uno le pregunta por Bogotá, Lucio tiene clara una cosa: “Llegar a Bogotá es llegar al ruido al caos al movimiento, al afán, uno está en ciudades intermedias muy tranquilo y llegar aquí, a esta locura. Por ejemplo, uno está en el centro de la ciudad y casualmente uno se comienza a encontrarse a sí mismo a partir del caos, a entender mucho más los acentos y las costumbres, eso básicamente lo comenzamos a plasmar en el segundo álbum, por eso nos vinimos a grabar a Mapa Teatro que representa esa dureza y densidad de llegar a la capital. Toda esa locura que a veces parece negativa es la que realmente detona una cantidad de inspiración, el amor, la amistad y la oportunidad para hacer los proyectos”.

Su segundo disco, Provinciano, es el resultado de toda esta fuerza impuesta por la ciudad y del encuentro personal con sus raíces, una constate que busca abrir al mundo la puerta al sonido latinoamericano hecho en el sur de Colombia.