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“Metalero” de Darkness: homenaje a un icono del metal colombiano que revive

Una canción escrita en la convulsionada Colombia de los años 80 se convirtió no solo en un clásico instantáneo sino también en la expresión de un sentir ún
DARKNESS
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Por
José "Pepe" Plata

En 1989 la banda bogotana de metal Darkness grabó el EP de cuatro canciones Espías malignos en el que quedó consignado un himno del sentir del metalero colombiano. Treinta años después celebramos el cumpleaños de este hito y los nuevos planes de la banda.

Por: José “Pepe” Plata // @owai

El metalero es aquel personaje que lleva décadas recorriendo las calles de las ciudades colombianas y cargando así la pasión por las tendencias de todos los tiempos (heavy, thrash, speed, death, black, doom y más). El metalero de la banda Darkness que se dio a conocer a través del disco Espías Malignos en 1989 está vigente y se renueva una y otra vez a través de los años.

No en vano su letra afirma cómo la “procesión va por dentro” así:

“Si eres metalero con toda razón esa es tu energía y tu vocación metalero esa es tu verdad, contra todo el mundo, nunca pararás metalero

tu mundo matar, nadie te comprende, por eso qué más da todo por sentir las cosas al revés ya todo respeto no te asusta ya cadenas de fuego, cadenas pero hoy metalean tu vida, tu cuerpo y tu soledad.”

¿Pero qué hizo que este metalero apareciera en el mundo musical nacional?

Hay que dar una vuelta al pasado y recordar cómo los años setenta y ochenta tuvieron movimientos juveniles subterráneos que capturaron la atención de personas en Bogotá, Cali, Medellín y otras ciudades colombianas. Movimientos en los que la música era la base de una expresión de resistencia, inconformismo y de testimonio.

Foto - Julián Galán

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Y así como llegaron el punk, el hip hop y metal para construir historias y testimonios que aún persisten. Con ese telón de fondo, apareció una banda bajo el nombre de Darkness. Una palabra que expresa en inglés la oscuridad, pero que en el contexto local era la inquietud de personajes como Óscar Orjuela, Felipe Levy, Jorge Mackenzie y Jake Cruz que formaron la etapa inicial de la banda hacia 1986 – 1987. Fue un tiempo en el que los pilares sonoros del thrash –Metallica, Megadeth, Kreator, Anthrax y Slayer– sonaban en vinilos y casetes que pasaban de mano en mano porque no se conseguían en las tiendas de discos locales. Pero gracias a personajes de las tiendas de la calle 19 de Bogotá o la Playa en

Medellín, estos discos estuvieron rondando junto a los de Black Sabbath, Rush, Exodus, Kreator y más.

Sin los clics de like, sin posibilidades de aparecer en YouTube o plataformas de streaming, se formó así una banda que vivió el metal de una manera particular: la de ser la primera generación que lo adoptaba para su vida y como una legión. Justo en un tiempo en el que el rock permanecía como una música sumergida para un grupo de jóvenes y en el que, si bien existían emisoras con esta programación, ser rockero era llevar consigo un desprecio y un rechazo. Y si había pelo largo, la condena era más grande.

Por eso, cuando en 1989 apareció el disco Espías malignos a través del sello Rock-ola Records, la respuesta no se hizo esperar. Un EP de cuatro canciones mostró cómo el thrash criollo pedía pista. Fue uno que marcó un antes y un después en los sonidos fuertes criollos justamente por no encajar en el rock en español de aquel momento.

En un tiempo en el que lo más cercano a estar con la actualidad del mundo era tener antena parabólica o el naciente sistema de televisión por cable y en él ser afortunado y tener MTV; el que apareciera un disco así fue una premonición de algo que no se puede obviar: la presencia del metal en el mundo musical colombiano.

Espías malignos fue un disco que vino a satisfacer la necesidad de un manifiesto local que tuviera además la posibilidad de entrar al lugar de leyenda de bandas como Kraken, Parabellum, Massacre o Reencarnación, pero Darkness era de Bogotá y era la banda que tocaba en los locales perdidos del centro y la periferia de esta ciudad en donde la tribu metalera se daba a conocer. En sus canciones se escucharía el apego a un sentimiento que ha acompañado al metalero nacional: el de no encajar en la cotidianidad. Pero es el que hace que su cotidianidad no sea sola. Metaleros hay miles que sienten lo que se cantó en 1989 y sigue vigente hoy.

En sus otras tres canciones, Espías malignos, Neurótica y Agresiva, encontramos la combinación de riffs y velocidad capaz de hacernos devolver el recuerdo para así encontrar a una banda que hacía lo que bien debía hacer: cantarle al país lo que ha sido una necesidad de no dejar a nadie exento de estar involucrado en la realidad.

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En su año de lanzamiento, este vinilo no costaba más de 1500 pesos. Hoy, quien lo busca y quiere tener, debe tener la no despreciable suma de 350 000 pesos o más para pagarlo. A través de portales como Discogs o Mercado Libre aparece así una joya viva que si bien exige una búsqueda intensa, tiene una buena noticia: se trata de un Darkness recargado. Sí, un Darkness que se muestra actual, renovado y vigente a través de una jugada artístico musical que puede ser similar a una estocada. Si bien en el año 2017 se supo que la banda terminó su vida musical durante su presentación en Rock al Parque, hubo un hecho que reversó la decisión que su antiguo guitarrista, Rodrigo Vargas, tomó. La banda había iniciado conversaciones con la oficina de representación de Metallica para pedir el permiso de hacer una versión de la canción Fade to Black de su legendario disco Ride the Lightning de 1984.

Óscar Orjuela, baterista fundador de la banda rearmó Darkness, haciéndola una banda que así como respeta la tradición, se proyecta hacia las nuevas generaciones. Y es que la versión de esta canción se lanzará el 21 de junio de 2019 en el día más largo del año. Fade to Black contó además con el importante respaldo de Flemming Rasmussen, productor original de la canción, quien participó en la producción de este homenaje de Darkness.

Para Orjuela, “un grupo es un aspecto personal. No se pueden dar pasos en frío. Hay que sentirse a gusto con la gente con la que uno tiene. Darkness tiene una nueva alineación y es la que estamos promocionando”. Y él mismo compara lo que sucedía en 1989 y lo que sucede en 2019 cuando se habla de una banda. Si bien hace treinta años el disco era la materialización de un ánimo en un tiempo complicado, hoy los tiempos son complicados de otra manera. “El sueño de tener una banda es igual. Y lograr que ella sea un trabajo que pueda pagar la renta, los gastos y ser algo que inspire es lo que busca.”

Darkness versión 2019 viene recargado y con grandes intenciones. A la par con presentar su homenaje a Metallica, está la idea de presentar Espías malignos como una grabación de las cuatro canciones de 1989, cuatro que no se publicaron en la época y cuatro más del repertorio de la banda. Para ello, Orjuela tiene ya una banda completa que pronto se dará a conocer. En ella hay músicos jóvenes, pero también experimentados que saben que Darkness no nació ayer y que el metalero de 1989 está tan vigente como el metalero de 2019.

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