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Nanpa Básico: una lección de persistencia

Incluso quienes lo critican, reconocen su esfuerzo.
Foto: Katherine Fresneda.
Foto: Katherine Fresneda.
Por
Paula Ricciulli

En el Movistar Arena el próximo 28 de septiembre, Nanpa Básico dará un concierto en celebración por sus 10 años de carrera. Mientras muchos ponen en duda sus robustas cifras en las plataformas de streaming, él se ha encargado de demostrar que no es ningún fenómeno inflado: simplemente es alguien que está viviendo los frutos de varios años de dedicación y esfuerzo.

Por Paula Ricciulli // @ricciup

Entre más críticas y dudas surgen sobre las cifras de Nanpa Básico, más demuestra David Rosero (su nombre real)  que su lugar en la industria se lo ha ganado a pulso. Nanpa Básico es hoy uno de los artistas independientes más exitosos de Latinoamérica, tiene cerca de 1.490.000 oyentes mensuales en Spotify y más de 2 millones de suscriptores en canal de YouTube.

Con la autenticidad y sinceridad que lo caracteriza, Nanpa nos contó la historia de cómo la disciplina y el trabajo duro han sido la clave de su éxito.

Hay muchos que dudan sobre tus números en redes y plataformas de streaming. ¿Qué piensas de esto?

A veces, en el afán de explicar un “fenómeno” (como me han llamado a veces) se pierden preguntándose qué estoy haciendo. Yo no estoy comprando nada. Simplemente estoy haciendo un trabajo juicioso y disciplinado y es el retorno del amor que le doy a la gente. No estoy haciendo nada diferente a trabajar y no le pongo mucha atención al hate. Desde el principio me ha costado mucho y me han criticado. De hecho, en algún momento había como 4 instagrams y 3 fanpages dedicadas a hacerme sentir mal. Luego te sobrepones a eso, me dedico a trabajar y no le pongo atención a lo negativo. Me retroalimento todo el tiempo de personas que me pueden dar un aporte, pero no de gente que quiere destruirme.

¿Cómo lograste sobreponerte a ese acoso en redes?

Al principio me costó porque se metieron con todo en mi vida, hasta mi alergia, porque cantaba gangoso. Siempre he sido fuerte desde niño. Obviamente es duro que hablen de ti sin argumentos, pero luego te das cuenta de que es solo eso: gente hablando sin conocerte. Cuando alguien cercano habla mal de ti duele, pero el que no te conoce puede hacer lo que sea. Cuando te vuelves “figura pública” (no tienes que tener muchos seguidores, basta con abrir una cuenta en redes) debes estar dispuesto a que te juzguen.

¿Qué otros retos has enfrentado en tu carrera?

Tuve muchísimos momentos difíciles. Ves a algunas personas y te preguntas ¿Cómo es que tiene más él que ha trabajado menos que yo? Lo que hay que entender es que no hay que mirar afuera: agradece lo que tienes y proyéctate. Pero nunca envidies, en el momento en que envidias no va a haber ni dinero ni éxito que te haga sentir bien. Pienso que es un fenómeno que se da por las redes sociales, mucha gente entra a las redes sociales a compararse.

 A mí no me gustan las redes sociales. Las utilizo como un método para visibilizar lo que hago. La figura del Community Manager me parece preciosa, porque me desobliga de este sistema frívolo y me permite dedicarme a hacer música, que es mi profesión. No me precipito y a medida que van surgiendo las cosas las agradezco. Sé agradecido y vive tu proceso con calma.

En retrospectiva, ¿Cómo analizas tu proceso?

Emocionante. Siempre quise ser el orgullo de mami. En un principio escogí una disciplina que, si bien me gustaba, (Nanpa estudió Trabajo social) luego me di cuenta que no funcionaba muy bien en mi ética propia, con todo respeto a los trabajadores sociales. Mi mamá es maestra de ciencias sociales, quise meterme por esa arista, pero escribo desde que era niño y me di cuenta de que lo que quería hacer música. Todo se transformó: empecé yo mismo haciendo y entregando mis discos y hoy tengo la posibilidad de quedarme en mi casa sin hacer nada y aun así recibir dinero.

No quiero ser arrogante o pedante, pero yo soy de un núcleo familiar humilde, y a veces cuando me paro en la ventana de mi casa y veo lo que he logrado, me carga de nostalgia y me hace caer en cuenta que sí vale la pena luchar, porque esto es muy difícil, en un género muy difícil, en un país muy difícil y con muchísimas cosas en contra.

¿Qué te ha permitido ser tan exitoso?

Yo no siento que sea muy talentoso, a nivel vocal hay personas que son más habilidosas. Mi escritura tiene identidad y por eso funciona. De mi familia aprendí a ser trabajador y constante y aprendes que así se logran las cosas. Cuando me preguntan sobre la clave de mi éxito simplemente digo “disciplínate y trabaja duro”. Hay artistas que esperan que alguien llegue por arte de magia y que los ponga a ganar dinero y ser muy famosos. Yo entendí el negocio desde otro lado y así funciono. La clave del éxito es la disciplina.

Alguna vez dijiste que tu rap no le cae bien a los raperos. ¿Por qué?

Yo siempre dicho que en el momento en el que tu grabas una canción es porque quieres que la escuchen, entonces eso de que “quiero mantenerme underground” para mí es una parafernalia falsa. No me quieren algunos raperos porque yo utilizo otro tipo de temáticas y según ellos no represento al barrio y las nociones radicales de lo que debería ser el rap. Entonces no hay mucha empatía, pero no me molesta en absoluto, porque también siento que no represento eso. Pero he notado que ya me respetan. Ya he visto a los que me criticaban decir “este pelado trabaja muy duro”.

El rap habla mucho de esa lucha por alcanzar el éxito. Pero a pesar de que has tenido una vida difícil, en tu música decidiste hablar de temas totalmente distintos…

Pienso que uno no debe hablar de lo malo que le pasa. Yo he pasado por cosas bien difíciles, pero soy malo quejándome. Tú escribes o creas desde lo que eres. Entonces si en tu vida cotidiana no tiendes mucho a quejarte, en tus canciones tampoco, saco lo bueno. La palabra más hermosa para mí, por eso la tengo tatuada en la cara, es resiliencia y tiene que ver con la capacidad de darle la vuelta, sacarle a lo malo lo bueno. No necesito hablar de nada malo, no quiero generar pesar, por el contrario.  

Hablando de tatuajes, son muy llamativos en ti. ¿Cuándo empezaste a tatuarte?

Empecé a tatuarme cuando tenía 16 años.Tengo una canción que dice “Yo me tatué porque no me gustaba mi color, sé que no soy guapo pero sé que el negro me sienta mejor”. Básicamente es eso. Es otra forma de comunicar. Yo siempre le digo a la gente. “Si tienes un hijo y su pareja está muy tatuada, es una persona que sabe tomar decisiones para toda la vida". Y lo veo de esa manera.

Yo comunico algo pero no por el significado del tatuaje, sino por lo que representa en un país como el nuestro estar tatuado y sobreponerse a eso. Todavía me miran despectivamente. Hay países en los que la gente no está acostumbrada a los tatuajes: te miran feo, te atienden mal, no te para el taxi, te baja un Uber. Yo enseño desde el amor, entonces en vez de pelear le doy la vuelta, y les demuestro que una persona tatuada puede ser decente.

¿Qué te enamoró del rap?

La estética. Yo empecé viendo el canal MCM, que tenía una franja de hip hop con raperos de todo el mundo. No voy a decir que fueron las letras lo que me atrapó, porque yo no entendía lo decían. Pero eso me hizo explorar qué había en mi país que se pareciera a eso y empecé a descubrir que en Colombia hay rap desde antes de que yo naciera.

El rap me parecía muy cercano porque hablaba del modus vivendi de cualquier persona. Finalmente, el rap es eso, hablar de cómo vives: Si tienes mucho billete, hablas de billete, el que es pobre, habla de eso. Y luego entendí que puedes hacer rap de lo que sea, el rap te permite eso, no te limita. Yo tengo canciones de amor, de mi cama, a una lágrima, puedo hacer lo que se me dé la gana, es un espectro muy amplio.

¿Cómo has recibido todo el apoyo de la gente? 

Ha sido una sorpresa. Yo nunca escribo una canción pensando si va a pegar o no. Si miras, por ejemplo, mi canal verás tengo canciones de 90 millones y otras que no pasan del millón. Y me gustan igual.. De hecho casi siempre me gustan más las que no funcionan tanto. Es raro, pero a muchos colegas les pasa: lo que más disfrutan escribir es lo que menos "pega". Pero igual lo disfruto y es una sorpresa enorme y que la gente se identifique y se enamore de nuestro proceso. Nosotros hacemos rap para gente que no es rapera. Mucha gente me dice "a mí no me gusta el rap pero me gusta Nanpa" y si tu ves, el 80% que va a mis conciertos no es rapera. 

Ahora que eres más conocido, ¿sientes más presión por hacer canciones que "peguen"?

No, para nada. Sigo haciendo las canciones que me gustan, precisamente busco un equipo que entienda eso y que sepa que en mi proyecto hay algo que se puede vender. Porque lo vendible o no vendible ya está estandarizado. Muchos no creen en la propuesta, piensan que es algo raro y que no va a pegar, por eso toca trabajar muy duro. Yo no soy un fenómeno digital: a la plaza que llego le meto gente. Hay gente que tiene muchos más números que yo, pero no tiene las mismas cifras en asistencia en sus shows.

 

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