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No solo de tetas vive Playboy: el imperio musical de las conejitas

El mundo pop llora a un hombre que para unos fue un revolucionario, para otros un opresor, para otros un mercader del sexo.
Foto: Gettyimages
Foto: Gettyimages
Por
José "Pepe" Plata

Hugh Hefner murió a los 91 años en la ciudad de Los Ángeles. Tras su nombre, existe la historia, leyenda y emporio de lo que comenzó como una revista que combinaba fotos de mujeres desnudas y artículos de periodismo narrativo, investigación y estilo de vida bajo el nombre de Playboy. Pero Playboy también tiene un legado en el mundo de la música.

Por: José “Pepe” Plata // @owai

Cuando se revisa la historia, Playboy aparece como una revista para caballeros sobre la cual hay historias de todo tipo. Desde la clásica leyenda de haber pagado 200 dólares por una foto desnuda de Marilyn Monroe que salió en el primer ejemplar en 1953, hasta la decisión de no publicar más tetas en el 2015 debido a la expansión de los contenidos gratuitos sexuales en internet. Han sido casi 65 años en los que al menos cuatro o cinco generaciones de habitantes de la tierra han tenido que ver con ella para aprobarla o rechazarla.

Pero aparte de tener una referencia a su contenido sexual y periodístico, Playboy ha sido una marca que se dejó llevar por la música y que la supo aprovechar. La famosa mascota del emporio, el conejo sofisticado y elegante, aparece en sus primeros años junto a un equipo de audio en el que hay algunos vinilos y en los que hay una alegría en pleno. Desde sus inicios, la revista tuvo aprecio por la música y un sello discográfico llamado Playboy Records, el cual tuvo una primera etapa entre 1957 y 1960 en los que publicó tres discos recopilatorios dedicado a unos de los géneros que más le gustaban a Hugh: el jazz.

En esos discos, se encontraban temas de artistas como Louis Armstrong, Frank Sinatra, Chet Baker, entre otros. Pero el real apogeo del sello se dio entre los años 1972 y 1975, tiempo en el cual tuvo un respaldo de la compañía CBS y se enfocó en publicar discos y sencillos de artistas como Al Wilson, Barbi Benton o Mickey Gilley, entre otros. Paralelamente, existe además el Playboy Jazz Festival, encuentro musical que se desarrolla en Los Ángeles desde 1979. En él se han tenido presentaciones de artistas de diferentes países y trayectorias, siendo además un evento recordado por ser presentado por Bill Cosby por más de veinte años.

La relación de la revista Playboy con la música tiene también momentos claves en entrevistas de artistas y cantantes que fueron publicadas en sus páginas por más de cuarenta años. Nombres como John Lennon, Miles Davis, Paul McCartney, Paul Simon, David Bowie,  Little Richard, Tom Waits, Linda Rondstadt, Frank Zappa, entre otros y en la edición argentina también han estado Pity Álvarez y Charly García. Pero además, en diferentes ocasiones, la temática musical estuvo presente en portadas y contenidos que iban desde recomendaciones musicales, reportajes sobre escenas y encuestas en las que los lectores votaban por canciones, discos y conciertos. Nunca dejó de estar presente el contenido musical en la publicación.

Y si la figura del hombre que estaba rodeado de mujeres y andaba en pijama de seda en su mansión de Beverly Hills se hizo conocida en todo el mundo, la casa también se hizo protagonista de fiestas temáticas a las que asistir era ya la garantía de estar en un montaje único. Las famosas fiestas fueron además objeto de referencia en discos de electrónica como: A night at the Playboy Mansion y After the Playboy Mansion del dj francés Dimitri from Paris (publicados en el 2002) y Live at the Mansion de Bob Sinclar (publicado en el 2007). En ellas house sofisticado y disco eran el sonido que estaba al alcance de los no privilegiados. Otros discos menos conocidos son Chillin´at the mansion el mix de Felix de Housecat en la casa.

 

La exposición mediática de esa misma casa, hizo que artistas como Weezer, Pitbull, Nickelback y Nelly hayan grabado videos en sus espacios. Una jugada clave cuando se trata de revisar el legado de una casa que fue comprada por un millón de dólares en 1971 y que actualmente cuesta más de doscientos millones de dólares. Hasta Everlast tiene un concierto en DVD grabado en el lugar que para algunos era una fantasía, pero para otros la realidad del gozo. El recordado video de Weezer, Beverly Wills, nos muestra la cotidianidad de la casa, y en primer plano, a Hugh rodeado de juegos y mujeres. Un clásico de la década pasada.

Y si la casa estuvo en videos que tuvieron rotación, también hay quienes hicieron una canción en honor a ella. Hace veinte años U2 publicaba el disco Pop, en el cual la canción The Playboy Mansion, se preguntaba si la fuente de la juventud estaba en esa casa y en lo que ella pasaba.

 

No solo el mundo social sino el de los derechos civiles y empresariales es el que lamenta la pérdida de este personaje icónico del siglo veinte y veintiuno. También la música perdió a alguien que se acercó a ella como aficionado, inspiración y hasta cómplice del gozo.

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