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Reseñamos 20 discos internacionales de 2018 que debe escuchar

Le presentamos 20 joyas musicales que le van a ampliar el espectro. Discos que tiene que escuchar sí o sí antes de que acabe este año.
Gorillaz, H.E.R, Chromeo, Fantastic Negrito, Interpol, Janelle Monae, Jorja Smith, Drake
Gorillaz, H.E.R, Chromeo, Fantastic Negrito, Interpol, Janelle Monae, Jorja Smith, Drake
Por
Redacción Shock

Este año Francia fue la selección campeona del mundial de fútbol y comenzamos este listado de discos imprescindibles del 2018 con el live de un dúo francés dueño de uno de los sets más exquisitos de la música electrónica, Justice. Gorillaz, por primera vez sin su bajista Murdoc, le dio el protagonismo a 2D y estrenó álbum (sí, otra vez, después del Humanz de 2017), The Now Now. El papá de los números de reproducciones en Spotify, Drake, también estrenó un álbum doble. Y lo hicieron también nombres conocidos como Eminem, Ariana Grande o The Kooks. Pero, esta vez, ampliamos el radar y extendimos el recorrido. En esta selección de reseñas incluimos el rap africano de Baloji, nuevas joyas del R&B de The Internet, Jorja Smith y Janelle Monae, la electrónica poco convencional de Animal Collective, el rock & roll del genio Fantastic Negrito y un tote de hardcore punk que está debutando, The Fever 333.

(Para más música: acá reseñamos 20 discos nacionales, y acá puede encontrar otros títulos de 2018: primera entrega y segunda entrega)

Los que reseñan: Juan Pablo Castiblanco (@Kidcasti), Fabián Páez López (@davidchaka), Paula Ricciulli (@RicciuP), Alejandro Araujo, Muchacho Berraco y Johana Arroyave (@JohanaArroyave).

1. Justice - Woman Worldwide

Aunque parezca obvio y natural, aunque sea decir que el agua moja, no sobra repetirlo una vez más: no toda la buena música que oímos grabada sale bien en sus versiones en vivo. Bien es sabido que la forma de medirle el aceite a una banda es qué tan bien maneja la tarima, y en ese ítem muchas se rajan estrepitosamente y demuestran que toda la magia fue consecuencia de una infinita suma de efectos digitales en consola, de un buen productor o un hábil ingeniero de mezcla. Con tres discos de estudio en menos de una década, el dueto francés Justice sí que ha sabido cultivar, pulir y llevar a extremos delirantes su acto en vivo. Prueba de ello es que la discografía de la banda se ha complementado con tres exquisitos testimonios de sus maratónicas y universales giras: A Cross The Universe (2008), Access All Arenas (2013) y, la nueva joya, Woman Worldwide (2018). Este último lanzamiento es testimonio de la gira de promoción de su tercer álbum, Woman (2016), que curiosamente y gracias al dios del desenfreno comenzó en Bogotá en el Estéreo Picnic. A diferencia de los discos que transmiten lo que pasa en un concierto-fiesta-recital-exorcismo conducido por Justice, este Woman Worldwide prescinde de los ruidos de público, de la reverberación de un coliseo, de imperfecciones y desafinadas normales para un momento de improvisación, y sublima las presentaciones al nivel de la contemplación divina. Gaspard Augé y Xavier de Rosnay grabaron todos los sets que tuvieron durante su tour mundial y escogieron lo mejor en estudio puliendo cada detalle hasta crear una placa tan dorada e impecable como su portada. Que llegue la justicia, la justica del baile, la única verdadera en este mundo. // (Por Juan Pablo Castiblanco R.)

2. Gorillaz - The Now Now 

Para entender The Now Now hay que adentrarse en el universo de ficción virtual que construyeron Jamie Hewlett y Damon Albarn, pues las novedades en el sonido de esta placa se explican con la historia de sus integrantes animados. Según “comentó” en varias entrevistas 2D, este es el primer disco de la banda en el que no participó el lunático y oscuro bajista Murdoc, que fue encarcelado y acusado de un crimen. Esto dejó a 2D como líder del proyecto, un liderazgo que él mismo describió como un cruce entre Ghandi y Marge Simpson. En remplazo de Murdoc llegó un tipo llamado Ace. El resultado, más allá de esta metanarrativa de ficción, fue un disco que, en contenido y sonido, parece el más alegre y ligero de toda su discografía. A diferencia del Humanz (2017) este álbum redujo las colaboraciones y los únicos invitados fueron George Benson, Jamie Principle y, el más notable de todos, Snoop Dogg. Como siempre con Gorillaz, en The Now Now no vale la pena hablar de géneros, pero sí de una compilación dispersa que incluye unas cuantas baladas sintéticas (Idaho, Fire Flies y Souk Eye), tracks más playeros y fiesteros como Humility, Lake Zurich y Hollywood o un recomendado de corte pop futurista como Sorcererz. Volviendo a lo virtual, este álbum parece ser la versión cantautor de 2D. (Por Fabián Páez López)

3. Drake - Scorpion 

El quinto trabajo discográfico del afamado rapero canadiense viene en formato de “álbum doble”, alcanzando un total de 25 canciones, en donde hay una sección dedicada al hip hop y otra al R&B. Contando con vocales póstumos de Michael Jackson y Static Major; colaboraciones con artistas como Jay Z, Ty Dolla $ign y apariciones vocales de Nicki Minaj, Future y Lil Wayne, entre otros, podemos afirmar sin duda alguna que esto se trata de una “mega producción” (No fue en vano toda la estrategia digital y los millones de visitas que se ganó a pocos días de su lanzamiento). Es un álbum que cuenta con el trabajo de casi cuarenta productores musicales y el trabajo del mismo Drake como productor ejecutivo. Musicalmente la placa le apuesta a las mismas fórmulas que le han funcionado al artista en el pasado, sin dejar de explorar distintas sonoridades en los beats y sintetizadores, pasando por un amplio espectro expresivo de los vocales en general. Track recomendado: Emotionless // (Por Muchacho Berraco)

4. Fantastic Negrito - Please Don´t Be Dead,

Ser negro en un barrio pobre de los Estados Unidos no es fácil. Nunca lo ha sido. Y la tradición musical se ha encargado de hacérselo saber al mundo. Fantastic Negrito es un narrador contemporáneo de esa sostenida historia conflictiva entre raza y desigualdad, revelada a través del virtuosismo musical. A sus 14 años Xavier Amin Dphrepaulezz tuvo que huir de su casa, pasar malos ratos y hacer música para escapar hasta que el manager de Prince lo descubrió y lo convirtió en músico de profesión. Please Don´t Be Dead, el título de su segundo disco como Fantastic Negrito, hace referencia a un accidente que lo tuvo en coma durante varios días. Cada letra es como un exorcismo, un lamento personal y social con forma de blues y de rock & roll que termina echando mano de recursos del góspel en Never Give Up y del funk en Bullshit Anthem, los dos últimos cortes de los 11 tracks que vienen en el disco. // (Por Fabián Páez López).

 

5. Animal Collective - Tangerine Reef

 

El pop y la música electrónica deconstruidos, vistos desde otro punto de vista. Los mismos sonidos de sintetizadores que podría usar Dua Lipa en cualquiera de sus canciones, pero puestos en un contexto completamente diferente; los mismos vocoders (proceso que hace sonar la voz como un robot) que usa Daft Punk, pero sacados de la pista de baile, llevados a un terreno más cercano a la música académica del Siglo XX, que a las exigencias del mercado mainstream.

Entre la voz cálida de Noah Lennox, artísticamente conocido como Panda Bear y los sintetizadores ambientales, el más reciente álbum de Animal Collective quiere sumergir en un ambiente subacuático al público; sonidos de la naturaleza, gotas de agua, coros, notas pedal (una nota que se mantiene sonando constantemente durante un largo periodo de tiempo). En Buffalo Tomato, el segundo corte del álbum hay un sintetizador que repite las mismas cuatro notas en un patrón que genera una sensación similar a las que busca el busca el minimalismo académico del Siglo XX, ante la ausencia de percusiones o batería, este sintetizador impone el ritmo.

La banda se ha ido alejando poco a poco del pop y la electrónica convencional y nos presenta un trabajo que solo puede salir de un convencimiento y sinceridad absolutas. // (Por Alejandro Araujo)

6. Ariana Grande - Sweetener

En esta entrega la cantante nos sorprende con un álbum más colorido y variado, sin salirse de su esencia pop, que Pharrell Williams (como productor de gran parte del disco) logra potencializar para darle más profundidad a las melodías “pegajosas” que se podrían esperar de un disco de Ariana Grande. Son quince canciones que transmiten positivismo envuelto en tonos pasteles, que no llega a empalagar gracias a un constante dialogo con sonoridades del Hip Hop moderno y las colaboraciones de artistas como: Missy Elliott, Nicky Minaj y el mismo Pharrel Williams. Un disco que combina muy bien con propuestas como las de Tyler the Creator y Alessia Cara. Track recomendado: blazed. // (Por Muchacho Berraco).

7. Pusha T - Daytona

Presentando su tercer disco en solitario (después de haber conformado el dúo Clipse) Pusha T se junta con nadie más que con Kanye West para producir este tremendo tote, que mezcla los golpes del Boom-Bap con samples de Soul y R&B, ofreciéndonos tracks que contrastan con un mercado saturado de Trap genérico. Todo esto sin dejar de generar un ambiente oscuro con letras desafiantes y un flow que sigue sintiéndose autentico, a pesar de estar acompañado de una producción altamente elaborada. Cambios abruptos entre las canciones y sonidos con dosis muy serias de distorsión, hacen de esta una propuesta refrescante, que bien puede servir como puente entre las últimas producciones de West y proyectos más experimentales como Clipping. Track recomendado: Santería. // (Por Muchacho Berraco)

8. Interpol - Marauder 

Después de 4 años de ausencia y la gira por los 15 años de su emblemático disco debut Turn on the Bright Lights, Interpol regresó con Marauder, su sexto álbum. Es más enérgico y crudo que El pintor (2014). Para este trabajo se unieron al productor Dave Fridmann (Mogwai, The Flaming Lips, MGMT, Spoon) quién logró capturar la energía y la contundencia de los shows en vivo de la banda. If You Really Love Nothing nos recuerda el sonido de Antics (su segundo álbum) y The Rover es sin duda el sencillo más potente. NYSMAW y Flight of Fancy también conservan la esencia de sus primeras canciones. Con Marauder, Interpol demuestra que sigue fiel a su sonido y ratifica su lugar en la cima del indie. // (Por Paula Ricciulli)

9. Jorja Smith  - Lost and found

Fue descubierta por Drake, se fue de gira con Bruno Mars y participó en la banda sonora de Pantera Negra con Kendrick Lamar. Hoy demuestra su independencia y fortaleza con su disco debut Lost and Found, lleno de letras sobre el autoconocimiento, la conciencia y la transición a la adultez.  A sus 21 años, Jorja es una de las artistas más prometedoras del momento con una propuesta de R&B, soul y trip hop que evoca a las grandes divas del R&B y del hip hop noventero, como Sade o Lauryn Hill. Vale la pena seguirle la pista. // (Por Paula Ricciulli)

10. Janelle Monae - Dirty Computer

Comienza con un arreglo de voces R&B que muy rápidamente se ve invadido por los procesos en mezcla del pop. Luego empieza un viaje de beats sacados de los 80, bajos profundos, baterías electrónicas, sintetizadores y guitarras que redefinen el estilo funk dentro del electropop. El mundo está revisitando los 70 y 80. Se ve en la moda, en la estética de muchas películas y por supuesto en la música. Si bien casi todos los géneros musicales populares le deben mucho a esas décadas, el pop puede ser considerado el género emblema de los 80, siendo un desarrollo del funk y el disco de los 70. Dirty Computer busca engrandecer el género volviendo a los orígenes pero siempre desde el punto de vista actual, la profundidad y pulcritud de la producción musical es impresionante y el disco suena claramente al 2018, incluso en Django Jane experimenta con el género de moda, el trap. // (Por Alejandro Araújo)

11. Baloji - 137 Avenue Kaniama

Después de 7 años de espera el congolés Baloji sacó un nuevo disco cargado de fusiones con música tradicional africana y hip hop. Su música rompe las fronteras musicales y hace que distintos géneros confluyan en armonía dentro de este trabajo de 14 canciones. Se ve una exploración en la producción donde se trabaja con elementos electrónicos como podemos escuchar en la canción Soleil de volt. La primera mitad del disco nos muestra canciones con grooves contundentes para hacer bailar al más exigente de los bailadores. La segunda mitad de la placa es mucho más lenta y crea ambientes mucho más relajados y contemplativos para el oyente. Las guitarras son un elemento primordial en el disco ya que marcan los ritmos africanos que se imprimen en este álbum. Algunas canciones al final del disco carecen de la energía que tienen los primeros tracks y se sienten un poco forzadas dentro del hilo conductivo que tiene el disco. Sin embargo, es un producto muy bien logrado con fusiones que suenan bien para lo que nos está brindando la industria hoy en día. Track recomendado: Tropisme-start-up. // (Por Muchacho Berraco).

12. Gui Boratto - Pentagram

Si alguien tenía dudas de que Gui Boratto pudiera evolucionar más en su música, esta es la muestra clara de que lo logró. Apareció en 1993 rompiendo los esquemas del house y ahora volvió –tras 4 años de ausencia- con un álbum que baila entre el techno, house y electro-pop, sumergido en una música electrónica suave y ligera que parece difícil de resistir. Es un viaje por varias canciones que tienen toque muy melancólico pero que suenan a la perfección una tras otra. Pentagram es una experiencia auditiva sólida para aquellos que quieren sumergirse en lo mejor del house. // (Por Johana Arroyave)

13. H.E.R - I Used to Know her: the prelude

Cuando su música empezó a ganar popularidad en redes sociales, muchos no conocían quién estaba detrás de la sigla H.E.R (Having Anything Revealed). A pesar de ello, ya estaban en su lista de fans Wyclef Jean, Alicia Keys y Rihanna (quien publicó un video en Instagram con una de sus canciones de fondo). Hoy sabemos que detrás de este proyecto de R&B está la californiana Gabriella Wilson. Su primer EP es un abrebocas de lo que veremos en un próximo álbum debut con letras cargadas de poder femenino. “Dices que empoderas a las mujeres/pero no las reconoces/feminismo no es lo que representas”, dice en Lost Souls, un homenaje a  Lost Ones, de Lauryn Hill. // (Por Paula Ricciulli)

14. Eminem - Kamikaze

Como lo dice el propio Eminem en Greatest, “Revival (2017) no se hizo viral” así que regresó con un disco que nadie se esperaba: Kamikaze, con un homenaje en portada a Licenced to Ill, de los Beastie Boys. Aunque nos encanta volver a escucharlo en su fase más iracunda y visceral, el álbum no le hace justicia. Con The Slim Shady LP, The Marshall Mathers LP, y The Eminem Show, el rapero lanzó críticas agudas sobre la doble moral estadounidense, el control de armas y la industria musical. Ya se siente cada vez menos desafiante y asertivo: este nuevo álbum parece una enumeración de insultos con el único propósito de volver a ser vigente. Y no lo logra. // (Por Paula Ricciulli)

15 Years & Years - Palo Santo

Years & Years presenta su segundo trabajo discográfico de larga duración y, junto a varios artistas actuales, hacen parte del club del revival. Palo Santo resucita elementos de otras décadas y las pone en su contexto actual. Uno de los elementos que revolucionaron al pop en los 90 fueron los cortes de sección tan característicos: golpes sonoros cortos, sintetizadores y percusiones que refuerzan o acentúan el comienzo de alguna sección en particular. Los primeros sonaron en el pop de los 80, pero fueron Britney Spears, los Backstreet boys y compañía los que los institucionalizaron en los 90.Ahora, en este disco, los volvemos a encontrar reinventados, con una sonoridad distinta pero con la misma función.

Influencias de Michael Jackson en las melodías y la forma de cantar por momentos. Muchas influencias de muchos lados, pero cae en lugares comunes, que funcionan porque siempre han funcionado, pero que no sorprenden. Es posible que el disco pase desapercibido dentro de la gran oferta mundial del pop actual. // (Por Alejandro Araujo)

16. Chromeo – Head Over Heels 

Cuatro años después de un notable álbum White Woman, los indiscutibles reyes del electrofunk volvieron a sacar un disco que llama la atención desde la portada, en la que sale el dúo canadiense (que según varias entrevistas se ha declarado feminista) con tacones y minifalda. Son 12 tracks con canciones que se le cuelan a uno en la cabeza como un gusano auditivo, pero que tienen detrás una compleja frescura funk bailable y remixeable. Detrás de esos juegos con vocoders pegajosos y sus melodías magnéticas y azucaradas  sobre relaciones de pareja, hay un manifiesto que se ha hecho constante en todo lo que ha lanzado Chromeo durante sus más de diez años de carrera: la vigencia del funk como ritmo maestro, compatible y adaptable a todos los tiempos y a cualquier fiesta. Además de las canciones que vienen en el disco, hay que destacar los múltiples remixes de temas como Must´ve Been y Juice. // (Por Fabián Páez López)

17. The Internet – Hive Mind 

Hive Mind es el cuarto álbum de este colectivo de R&B, el sucesor de la más exitosa de sus placas, Ego Death (2015), título con el que fueron nominados a un Grammy. Como siempre, la voz tenue y profunda de Syd tha Kid es protagonista, esta vez en un disco construido sobre instrumentales más simples, pero puestos bajo un filtro futurista. Hive Mind reúne 13 canciones muy homogéneas que parecen una moderna sublimación del funk, del jazz y del soul en un empaque de R&B introspectivo y hasta inspirador, en canciones como It Gets Better. Por constancia, solidez y reconocimiento, The Internet es una de las agrupaciones que frentean una movida muy fuerte en Norteamérica dedicada al R&B, el afrofuturismo y a la reinvención de lo clásico. // (Por Fabián Páez López)

18. The Fever 333  - Made An America

Con una voz que recuerda a la de Chester Bennington, el ímpetu crítico de Rage Against the Machine, y la envoltura de furiosos instrumentales de hardcore punk de la más alta factura debutó con su primer EP el supergrupo californiano The Fever 333. La banda la integran el vocalista de letlive, Jason Aalon Butler, el guitarrista de The Chariot, Stevis Harrison y el baterista de Night Verses Aric Improta. El sencillo que le da nombre al EP, Made An America, es un manifiesto claro de su propuesta. All for one and none for all (todo para uno y nada para todos) dice una de las líneas de un coro que parece ser una de las tantas reacciones musicales de los músicos estadounidenses al efecto Trump. Pero esta combinación de rabia crítica y hardcore se hace más vertiginosa gracias a ese aire rapero del New York hardcore que, en otra versión de la misma canción, aporta el rapero Vic Mensa. No hay mucho más que decir de este grupo, que se perfila como uno de los actos en vivo más potentes del rock en la actualidad y que muy seguramente va a incrustarse bien pronto en las playlist de cualquier fiel a las bandas de culto como Bad Religion, Rage Against the Machine o Stick To Your Guns. (Por Fabián Páez López)

19. Cypress Hill - Elephants on Acid

Pasaron 8 años para que pudiéramos ver un álbum nuevo de Cypress Hill. Si usted es fiel seguidor de la banda, Elephants on Acid no lo va a decepcionar: tiene los beats, las letras (y claro, las referencias a la marihuana, para la muestra Jesus Was a Stoner) que la consagraron como una de las leyendas del hip hop de la Costa Este. Pero, según dijo Sen Dogg a NME, para este álbum “querían ser raros”, así que experimentaron con nuevos sonidos del rock psicodélico y música hindú (Band of Gypsies es el mejor ejemplo). El resultado es hipnótico, oscuro y algo extraño, pero de alguna manera, funciona. Elephants on Acid es un disco arriesgado que muestra que sí se puede experimentar sin perder las raíces.

20. Big Red Machine - Big Red Machine

Big Red Machine es el disco debut homónimo de un proyecto en conjunto que venían cocinando desde hace años Justin Vernon (Bon Iver) y Aaron Dessner (The National). El lanzamiento fue tal vez el primer producto completo de una plataforma/colectivo de artistas reunidos para construir y colaborar llamado PEOPLE, por lo que es natural que detrás del álbum haya otras manos que hacen que en las canciones no se perciba mayor influencia de las bandas principales de sus dos creadores, Bon Iver y The National. De hecho, el disco suena como una compilación de experimentos cargados de distorsiones y ruidos glitch, guiados por la voz de Vernon. Lejos del folk o del rock indie más clásico que profesan sus dos intérpretes, este es un álbum que parece inspirado en la idea de hackear la música: con ecos que se retuercen y circuitos que se conectan y se desconectan sin sentido aparente. Si bien los primeros tres cortes, Deep Green, Gratitude y Lyla proponen un ambiente con estructuras más comunes en las que las percusiones son más notorias y protagonistas, con el paso de las canciones la distorsión y los sintetizadores hacen que se vayan desdibujando. Por ejemplo, a un track como People Lullaby, el octavo corte del disco, que inicia como ambient, se le suma una batería apenas en el minuto tres. Es un disco que de entrada es difícil de escuchar, pero que va revelando capas con cada canción. El respiro de esa experimentación lo proporciona con prolijidad el track I Won´t Run From It, una especie de country emocional como para escuchar en carretera. // (Por Fabián Páez López)