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Rita Indiana nos desmenuzó su nuevo disco canción por canción

La dominicana regresa a la música.
Cortesía Rita Indiana.
Cortesía Rita Indiana.
Por
Paula Ricciulli

A comienzos de la década pasada, Rita Indiana irrumpió con una de las propuestas más interesantes de la música latina. El juidero, su primer disco, nos presentó canciones sabrosas, bailables, frenéticas e inesperadas. Era algo que sonaba parecido a muchas cosas que habíamos escuchado antes, pero al mismo tiempo, era totalmente distinto. 

Por Paula Ricciulli // @ricciup

Tras este éxito, Rita se dedicó a su carrera como escritora. Publicó las aclamadas novelas Nombres y animales, La mucama de Omicunlé y Hecho en Saturno y otros cuentos y se convirtió en referente literario de habla hispana. Salvo uno que otro show esporádico como el de Rock al parque 2019, no daba señales de volver a la música.

Por eso tomó al mundo por sorpresa con Mandinga Times, su más reciente disco lanzado 10 años después de su debut. Las circunstancias actuales del mundo la inspiraron para este nuevo material: “Estamos en un momento de mucha urgencia y sentí que tenía que salir a cantar. Es importante ese poder de la canción que es la accesilibildad. Alguien que no lee y escribe puede escuchar la canción y conectarse, entender, sentir, bailar. Es una forma más democrática de llegarle a la gente. Tenía las ganas de hacerlo y aquí estamos”, nos cuenta.

Desde niña, a Rita le obsesionan los temas apocalípticos. “Desde la primera vez que alguien me dijo que el mundo se podía acabar, eso siempre me voló la cabeza y me gusta investigar y leer sobre eso. El disco era inicialmente un chiste, pero de repente se empezó a poner más seria la cosa, En Puerto Rico, donde vivo, veníamos con el Huracán María, terremotos, temblores y luego la pandemia. De repente era como una self-fulfilling prophecy (profecía autocumplida) como dicen los gringos. En Santo Domingo le dicen “boca e’ chivo”: cuando dices algo y se empieza a poner más serio”.

Rita eligió “Mandinga” como nombre del disco, pues es una palabra que históricamente se ha usado para demonizar a las minorías étnicas o queer. También en algunos contextos, cuando “te dan mandinga”, te dan un golpe. Es una palabra para estos tiempos desde una perspectiva poscolonial y caribeña.

En Mandinga Times se unió a reconocido productor Eduardo Cabra y ambos tuvieron una gran conexión. “Fue bien fluido y enriquecedor para los 2. Él tiene una ética de trabajo parecida a la mía: nada de hablar mierda. Éramos los 2 solos trabajando por horas. Trabajamos cosas que nos gustaban sin ningún prejuicio. Era fácil hacer algo así porque no le dijimos que no a nada". 

Como un dragón

Es la introducción del disco. Es como un "fronteo", a mí me encanta la cultura del fronteo. Es algo que se usa en mucha música, la gente cree que es solo del hip hop o del reggaetón, pero en todas las culturas de Latinoamérica existe esto. Es un “fronteito” lúdico, queríamos hacer algo para empezar a ver qué salía y así fue como salió.  

Mandinga Times

Mi esposa dice que es como un noticiero de fin del mundo y eso es. Es como esa linecita que sale abajo en CNN que te muestra lo que está pasando. Es eso y tiene esa velocidad también. Quería hacer algo tipo Dead Kennedys, punk rocker pero con ali baba, que es el ritmo que se escucha ahí abajo así bien agresivo. Es un ritmo de carnaval dominicano se toca con redoblante. Es un ritmo que nació en la ciudad, que era algo que yo quería hacer: mezclar eso con punk. Ahí está Kiko el Crazy. Es una colaboración cabrona que tiene el disco, es un tipo con una energía chulísima y se tiró ahí al hardcore y cayó super bien.

El flanco de la Mancha

Es un invento bien interesante, la pasamos bien haciéndolo. Ahí se ve la gestión de Eduardo como productor. El flaco de la Mancha es el Don Quijote que tenemos todo dentro buscando en el misterio de la vida, caminar pa’ lante. Hay unos samples en los que se escucha la voz de un hombre: es la voz de un poeta puertoriqueño que ya falleció llamado Francisco Matos Paoli y es una parte de un poema de él que se llama Canto de la locura.

Es un personaje que conocí hace poco. Era independentista, estuvo en la cárcel cuando hubo un levantamiento independentista, fue torturado, estuvo en hospitales psiquiátricos. Una vida atormentada pero hermosísima, y muy prolífico como poeta.

Toy en la calle

Es un himno a la Rita Indiana que le decían "la metálica" cuando tenía 12 y 13 años que andaba con una patineta pa’ arriba y pa’ abajo por Santo Domingo y conoció de cerca la calle con todos esos chamacos que montaban skateboard con los que ella andaba, que le permitieron ese espacio para explorar la ciudad. Toda la experiencia con la patineta ha marcado mi trabajo, tanto literario como musical.

En el hip hop se habla mucho del basquetbol y algo del béisbol. En el disco anterior tenía una canción del skate y aquí tengo ésta. Hablo de Mark Gonzáles, una leyenda, para mí es como una especie de Coltraine del skateboard, es un artista plástico, poeta. Para mí el skateboard es arte, filosofía, estilo de vida. Es deporte claro, pero una mezcla de cosas muy hermosas.

Miedo

La canción romántica del disco. Se la escribí a mi esposa. He hablado del miedo como un valor. Es un valor para mi comunidad porque es un miedo que se supera, aunque siempre vive con uno, pero es lo que nos hace fuerte a la comunidad LGBT. El miedo que sentimos desde bien pequeños a ser quienes somos y a expresar quienes somos, a vivir nuestras identidades con normalidad. Hay que ser valiente para hacerlo en las sociedades que vivimos en las que el patriarcado es una maquinaria poderosa y pesada.

El Zahir

Es sobre el miedo y la locura, como el cuento de Borges con el mismo título. La locura en la que está el mundo, el capitalismo extremo completamente desquiciado en el que nos movemos y del que yo no veo cómo vamos a salir.

Tengo una colaboración con alguien muy especial que es un amigo que yo le llamo “el mago vikingo”, él es noruego: Sakari Jäntti. Es un tipo bien misterioso, no está en redes sociales ni nada, pero con una voz muy especial, tiene muchos proyectos por ahí con otros nombres. No le gusta mucho el “exposure”, pero hizo una cosa muy bella ahí. La canción es sobre una leyenda según la cual, de los esclavos en Escandinavia uno era elegido para que se fuera al hoyo, a la tumba, cuando moría un rey o un líder y supuestamente era esclavo en el más allá e iba a recibir bienes materiales.

The Heist

A mí me gusta mucho el Spaghetti Western y mi esposa se queja porque los odia, por toda la cosa política problemática que hay en los westerns. A mí me gusta subvertir este tipo de cosas y yo tenía una canción que era una plena sobre un robo que hicieron Los Macheteros, que era una organización clandestina que buscaba la independencia de Puerto Rico. Hicieron en Estados Unidos un robo de 7 millones, un número bien espectacular. Ellos le llamaban expropiación, porque decían que le estaban quitando dinero al Imperio para tener fondos para su causa. Es una película de acción bien cabrona, una serie de Netflix. Mezclamos eso con el western, y con ese sonido medio Ennio Morricone y vino Mima, una musico puertorriqueña que es una de mis mejores amigas.

Ensalmo

Un ensalmo es como una sanación o protección que te hace un curandero. Una protección para el mal de ojo, los malos pensadores que andan por ahí con uno en la cabeza de mala forma. Mi trabajo es protegerme a mí y al que la quiera cantar y bailar. Para levantarnos de este momento tan complicado que estamos viviendo.

Pa Ayotzinapa

Una canción para los normalistas y para sus familias. En solidaridd con un evento tan doloroso que no se ha solucionado y para el que aún no hay respuestas. La canción es un encojonamiento con la impunidad que se vive en nuestros países. Fue un tema que me tocó muy de cerca, tengo hijos de esa edad y me pude conectar muy fácil con el dolor de los padres.

Rubén Albarrán fue la colaboración ideal para un tema como éste. Habíamos hablado antes sobre hacer algo y cuando escribí la canción dije “ahora sí que le pido a Rubén que venga y cante conmigo” y él me honró con su presencia.

Claroscuro

El final con broche de oro. Ahí volvemeos un poco al comienzo de mezclar estos riffs así de metal pero ahora con un merengue. Para hablar de forma un poco mas seria pero más íntima de todo lo que está pasando afuera, desde adentro. Quiénes somos, cómos nos relacionamos, revisar un poco eso esa política de neustras relaciones. Se trata de estar limpios por dentro y cambiar uno para poder cambiar lo otro. Hay un cambio que viene de arriba, pero hay un cambio que viene de nosotros para echar este planeta adelante.

 

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