Se encuentra usted aquí

Rosa Pistola, reina del reggaetón underground, narra la historia del género

"El reggaetón es el punk latinoamericano".
Cortesía Rosa Pistola
Cortesía Rosa Pistola
Por
Redacción Shock

En una era en la que el reggaetón está en todas partes, ¿Cómo es el reggaetón underground? Rosa Pistola, colombiana pero radicada en México, es reconocida por hacer reggaetón experimental y underground. Deja claro que no pertenece a la nueva corriente de mujeres haciendo reggaetón que han bautizado “neoperreo”. Lo de ella se basa en un 100% en el reggaetón tradicional, según nos cuenta.

Ha estado en varias bandas de punk y noise. Creció en las minitecas escuchando Tego Calderón, Don Omar, Ivy Queen y Baby Rasta y hoy está dedicada totalmente al reggaetón. “Amo toda la música del mundo, puedo apreciar todo lo que está bien hecho. Toda mi vida he hecho música”.

Rosa Pistola se presenta el próximo 19 de septiembre en Espacio Odeón. Hablamos con ella sobre el paso del reggaetón de género underground a fenómeno mundial.

¿Qué momentos clave identificas en la historia del reggaetón?

Primero sus inicios en Panamá, Puerto Rico, Nueva York y donde hubo boricuas. Se nutrió de la tradición del dancehall. Luego empezó la segunda década y con ella el decaimiento, porque la gente adinerada y blanca no se sentía identificada con él y lo empezaron a denigrar, empezaron a verlo como negativo y a ponerle la etiqueta de machista, cuando en todos los géneros hay canciones super violentas.

Luego vino la tercera década, en la que J Balvin revolucionó el género, al popularizarlo en el mundo. Él se empezó a volver famoso en la moda. Eso es importante para darle validez a un género en el mundo comercial.

¿Qué permitió ese paso del underground al mainstream?

Ese paso se hizo gracias a J Balvin. Él fue el segundo en revolucionar el reggaetón (el primero fue Daddy Yankee). Con su reggaetón pop logró que sonara en muchas partes y cualquier persona se pudiera sentir relacionada con él porque es muy digerible: es un contenido blanco, familiar, no hay vulgaridades, no hay contenido social, es más fashion. Eso es importante para que las personas que se dedican al reggaetón tradicional y underground también tengan la oportunidad de vivir de la música y exponer el género de una forma diferente.

¿Qué te parece que el reggaetón se haya vuelto pop?

Creo que es algo positivo. Aunque no consumo la música de J Balvin, creo que es super importante y gracias a él yo tengo trabajo, porque nos abre las puertas gracias a que la gente blanca se siente relacionada con él. Las personas que son más cultas en la música van buscando artistas más tradicionales y ahí entramos los más más pequeños.

Hay quienes ignoran el contenido social del reggaetón…

Si te das cuenta, todo el primer reggaetón tenía contenido social importante. Los artistas hablaban de su situación de vida, sus problemas. El reggaetón es el punk de Latinoamérica, porque habla de lo que nadie quiere hablar, de lo jodida estaba nuestra sociedad: machismo drogas, violencia, narcotráfico, algo de lo que no habla el pop.

Había un mensaje de la gente de los barrios. Hay gente que necesita expresarse para vivir y hay gente que necesita identificarse con la música para vivir. Justo en este momento de la sociedad estaría padre que resurja la crítica social en el reggaetón.

¿Cómo describes tu show en vivo?

Depende mucho. Me gusta ser versátil, estudio mucho el público. Al final creo que el trabajo del DJ es poner feliz al público. Tiene que haber un momento de propuesta, pero debe haber una buena experiencia. Estudio mi público y con base en eso armo mis sets, pero hay públicos que son más complicados y me tengo adaptar. Eso no quiere decir que no vaya a ser fiel a mis ideales musicales, pero dentro de lo que me gusta trato de elegir lo más digerible.

Cuando me contratan en discotecas me va mal, porque cuando una persona va a una discoteca va a escuchar los hits y reconocer las canciones que suenan en radio. Eso lo entiendo y está muy bien, pero a mí me gusta que mi público sea más experimental.

Me gusta tocar en los guetos en el estado de México y les cobro mucho menos de lo que cobro en el DF. Usualmente mi público va a escuchar reggaetón agresivo y va a ser digerible porque sé hacer mi trabajo, pero van a escuchar canciones que nunca ha escuchado.

 

Temas relacionados: