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Ya está bueno de tanto vallenato, perreo y turismo de chancla en San Andrés

Iniciativas como el MINEC, el Green Moon Festival, la Semana de la emancipación y el Festival de teatro Ethnic Roots son símbolo de resistencia.
Por
Mariangela Rubbini

Cuando se camina por la Peatonal, una de las principales avenidas de San Andrés, y donde se concentran cada noche la gran mayoría de los turistas que llegan a la isla, no se escuchan ritmos como dancehall, mento, reggae o calipso. Lo que allí suenan son los hits vallenateros, regaetoneros y champetúos del momento. Con todo tipo de equipos amplificadores de sonido, desde los más potentes y nítidos hasta los más perratas, turistas e incluso residentes de la isla, venidos de diferentes regiones del país, se apoderaron durante las décadas recientes de la banda sonora de las playas y de muchos establecimientos de San Andrés. Y, aunque es cierto que en muchos de los grandes hoteles continúan tocando en vivo cada noche grupos tradicionales, la transculturación que ha sufrido esta zona del archipiélago ha sido más que evidente, invasiva y desafortunada.

Por Mariangela Rubbini Q. @bilirubbini
(Desde la Isla de San Andrés)

Fotos: Moises Ariza

El Mercado Insular de Expresiones Culturales, MINEC, llegó este 2017 a su sexta edición. Cada año, en el mes de abril, en la isla de San Andrés se reúnen programadores, artistas, managers, docentes, investigadores y representantes de la industria musical para compartir conocimiento, afianzar lazos y fortalecer un circuito que se volvió más que necesario para darle visibilidad a las músicas del Caribe y para recuperar sonidos ancestrales como el calipso que hoy corren el riesgo de desaparecer.

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En medio de la horda de turistas (más de un millón al año), que en su mayoría llegan a la isla en busca del desmadre que envalentonan las altas dosis de licor que aquí se vende a precio de huevo, este tipo de iniciativas buscan, entre otros objetivos, liderar y acompañar políticas para la promoción de un turismo mucho más cultural y ambientalista, que vaya de la mano del rescate de sabores, sonidos y lenguas como el creole, y de la reconstrucción de la que ha sido denominada como "la ruta del Caribe".

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El MINEC nació y se mantiene viva como una iniciativa privada, que ha contado a regañadientes con el apoyo del Estado, que ha resistido y que ha abanderado esa lucha por darle una exposición significativa a nivel nacional e internacional a los músicos de San Andrés y Providencia principalmente. Durante la primera noche del Mercado en su versión 2017, artistas y agrupaciones como Orange Hill, que ya cuenta con más de 30 años de trayectoria, Joe Taylor, y la propuesta ragmento de Baba, se tomaron la tarima dispuesta en la plazoleta del edificio del Banco de la República en la zona centro de la isla. Manku and The Black Diamonds, Raizal Crew, Groove 82, Prophet Negus, así como algunos invitados internacionales como Vieja Skyna (de Perú) y British Dependency (de Ánguila), también pasarán por el escenario que tendrá showcases durante los 4 días que dura el MINEC.

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La importancia de la existencia de un mercado como este es invaluable en un momento en el que la urgencia de recuperar, reconstruir, redescubrir la identidad y la tradición, y tejer nuevos lazos entre el Archipiélago, las demás islas, Panamá y Centroamérica es realmente vital. La buena noticia es que como el MINEC, han ido naciendo otras iniciativas lideradas por la comunidad y la sociedad civil, que cuentan con o sin el apoyo del Estado, el Green Moon Festival celebrará en septiembre 30 años de historia, entre junio y julio se realizará el primer festival de verano en la isla (SAI Summer Fest), de artistas como Elkin Robinson hablan los programadores de festivales y eventos culturales más importantes del mundo, y una nueva generación de turistas está llegando a San Andrés, Providencia y Santa Catalina  no a sus grandes y atiborrados complejos turísticos todo incluido, sino a las posadas adecuadas por los raizales para compartir con quienes los visitan de una manera mucho más real, cercana y emotiva.

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