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Oración fuerte a Carlos Bacca

La suerte de Bacca, Falcao la desea.
Por
Héctor Cañón

Sin tatuajes ni multas por exceso de velocidad, con peinado de burócrata aburrido, casado con una mujer que no sufre la coquetería de advenedizas en la cuenta de Instagram de su marido y con apenas 2 millones de seguidores en Facebook, Carlos Bacca es al que tenemos que prenderle velones y veladoras este mes.

Por Héctor Cañón Hurtado @CanonHurtado

Carlitos, el único delantero top que tendrá la selección en la Copa América Centenario, vestirá en ese torneo la camiseta que todos los futboleros colombianos teníamos reservada en nuestras aceleradas cabezas para el consagrado Tigre.

Carlitos Bacca, que juegas en el Milán, celebrados sean tus goles y golazos en la Copa América…

No es necesario ser un experto en fútbol para descubrir que Bacca tiene la pinta del antihéroe en un escenario en el que la imagen cobra cada día más relevancia. Sin tatuajes ni multas por exceso de velocidad, con peinado de burócrata aburrido, casado con una mujer que no sufre la coquetería de advenedizas en la cuenta de Instagram de su marido y con apenas 2 millones de seguidores en Facebook, el delantero atlanticense ocupará en la Copa América el lugar que parecía predestinado para un divo de aquellos que tapan sus errores en el terreno de juego a punta de raros peinados nuevos, triquiñuelas de su agente, tatuajes tipo presidiario, escándalos mediáticos y una labor proactiva a la hora de moldear su imagen en las redes sociales.

…Vengan a nosotros tus goles, no nos dejes con la maizena comprada…

Basta con verlo unos segundos en la pantalla para darse cuenta de que Bacca no tiene el perfil necesario para ser estrella en la industria futbolera. Jamás será elegido por Directv, Pepsi, Samsung o Puma –las marcas que desde hace cuatro años le han permitido a Falcao facturar alrededor de 10 millones de dólares cada año– como la imagen de sus productos. A lo máximo que podría aspirar Carlitos, en caso de que se le despertara un súbito interés por figurar más allá de las canchas, es a protagonizar la publicidad de Herbalife, Powerade o Guayos As. El delantero es un hombre feo y eso, a menos de que se sude carisma por todos los poros, es una chapa gigantesca que espanta a los encargados de elegir los paradigmas anhelados por las multitudes sedientas de ídolos perfectos en el planeta fútbol.

…Háganse tus jugadas, aquí en la Sele como en el Milán. Permite que podamos ir a alentarte cuando te pasees campeón, en el carro de los bomberos, por la Avenida El Dorado…

Seamos honestos. ¿Quién ha oído que le griten “papasito” a Bacca cuando se pone la amarilla? Tal vez los parches con los que su esposa o alguna novia arrepentida de la juventud siguen los partidos del atlanticense. 

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