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La persecución contra la comunidad gay en Asia

A veces, vivir en Colombia sí parece ser el paraíso.
Por
Redacción Shock

Condenas por parte de sectores islámicos, terapias de electrochoque para “curar” la homosexualidad y hasta censuras a ciertos emoticones en los chats de redes sociales, son las persecuciones que afronta la comunidad LGBTI en Asia.

Por: Esteban Daza // @steban_dl – Foto: Getty Images

Las uniones entre parejas homosexuales no son legales en ningún país asiático, a excepción de Disneyland Tokyo, donde se celebran bodas no vinculantes, es decir,  no cuentan con ningún reconocimiento legal. La homosexualidad es legal en la mayoría de los países de Asia oriental y del sur; sin embargo, en lugares como China aún existen terapias de electrochoque para “curar” la homosexualidad.

Mientras tanto, en países como Malasia, Singapur, Myanmar, Brunéi, India, Bangladesh y Bhutan ser homosexual es un delito por el que se pueden enfrentar penas de hasta diez años.

Uno de los casos que más llama la atención es el de Indonesia, el país con más musulmanes en el mundo, pues en los últimos meses la comunidad LGBTI de este país ha sido perseguida por parte de la comunidad islámica e incluso por miembros del gobierno. En febrero de este año un exministro de ese país hizo un llamado público a asesinar a los homosexuales que se encuentren en la calle.

Pero el hostigamiento a estas personas se ha trasladado incluso al mundo de las redes sociales. El gobierno indonesio quiere prohibir los emoji con algún contenido homosexual, solicitando a compañías como Line, WhatsApp y Faceblok que los retire de las opciones para los usuarios en su país, pues consideran que atentan contra “los principios culturales y normas religiosas” en Indonesia. El primero en ceder ha sido Line.

Para entender mejor la situación por la que atraviesa esta comunidad en Indonesia, hablamos con Sute Tepap Berdirl, agente de turismo de 30 años radicado en Yogyakarta, quien explica que luego de varias manifestaciones la situación es menos tensa, aunque no iguala las condiciones de Tailandia, la zona más amable de la región con los gays. “Me encanta mi país y mi ciudad; el problema es que aquí la mayoría de la gente es musulmana, y en esa religión solo hay cabida para las relaciones entre un hombre y una mujer”, explica Sute.

Sin embargo, esta imagen de tolerancia y aceptación de las comunidades LGBTI que tanto Sute como cientos de extranjeros tienen de Tailandia puede ser superficial si se analiza un poco más de cerca la situación de los gays en este país. Si bien no existe una ley contra la homosexualidad como en otros países de la región, tampoco existen leyes que apoyen y protejan a esta comunidad. No hay leyes contra la discriminación homosexual por ejemplo, y el matrimonio entre personas del mismo sexo no está permitido ni reconocido.

Los “Lady Boys”, como se conocen popularmente a los transexuales en este país, son probablemente más comunes en Tailandia que en cualquier otro lugar del mundo. En ciudades como Phuket o Bangkok se les puede encontrar ofreciendo masajes, trabajando en restaurantes, centros comerciales, etc. pero este es el caso de los más afortunados. La mayoría de transexuales, o “Kathoey” en tailandés, se ven obligados a ejercer la prostitución, pues ha sido el único medio para sobrevivir económicamente en un país donde el turismo sexual es enorme.

Aunque aún falta mucho camino por recorrer en materia de derechos para la comunidad LGBTI en Colombia, hemos dado pasos de gigante en comparación con algunos países gracias a la unión que la comunidad ha tenido que no se refleja en muchos lugares del continente asiático. 

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