Se encuentra usted aquí

Lecciones de cine con Darren Aronofsky en el Ficci 2015

Por
Redacción Shock

El hombre detrás de “Pi, “Requiem por un sueño” o “El cisne negro” habló en el FICCI 55 sobre el arte de contar historias.

Por: Juan Pablo Castiblanco. @Kidcasti. 

Decían por ahí que Darren Aronofsky había llegado a Cartagena con ganas de pasar desapercibido, sin deseos de dar entrevistas y que el conversatorio que dio ayer previo a la proyección de su película “El luchador” durante el FICCI había sido un milagro. Pero  esta imagen previa de un ser hosco y apático se derrumbó en una charla de poco más de una hora que se salió del protocolo, donde hasta la eterna Amparito Grisales y el humorista Alerta, presentes en el público, aprovecharon para meter la cucharada y hacer sus propias preguntas. Aronofsky, el hombre que conquistó al universo cinematográfico desde la independencia con películas perturbadoras como “Pi: el orden del caos” o “Requiem por un sueño”, y que hoy en día también ha logrado moverse dentro de Hollywood con producciones grandilocuentes como “La fuente de la vida” o “Noé”, compartió experiencias y lecciones de cine que ha aprendido a lo largo de su carrera.

Evolucionar como creador

“Probablemente en esta sala haya mucha gente que me odia por haber hecho una película como “Noé”, no hayan entendido lo que quise hacer y piensen que soy un vendido a Hollywood. Pero esa fue la película que quería hacer y cómo la quería hacer. Tienes que seguir cambiando, evolucionando y mantenerte fiel a lo que quieres. Mi mentor me decía que nunca viera las películas que hacía cuando estaban finalizadas porque era una forma de masturbación. Es verdad. Así que nunca las veo, pero cuando rehicieron “Requiem por un sueño” para lanzarla en Blu-ray, mi equipo escaneo toda la cinta del negativo original, la editaron y me pidieron que la viera para asegurarse que no habían hecho algo errado. Cuando la vi podía recordar todos los momentos del rodaje, pero no podía reconocerme como cineasta. Hoy no podría hacer esa película. Si alguna vez tratas de volver al pasado, es el error más grande. Mi gran héroe es Madonna porque siempre se está reinventando, pero lo que tratan de hacer personas como ella o Björk es que siempre están empujándose a hacer algo completamente nuevo con su estilo y su música. Ese es el objetivo. Tratar de encontrar nuevos retos.

Personajes obsesionados con la obsesión

El viaje del héroe, lo que constituye la base de la narrativa alrededor del mundo, siempre tiene un personaje con una lucha, donde todo está en contra y él debe superarlo. Es la base  de las historias, es algo inherente al acto de contar cuentos desde la época de las cavernas. Si mis personajes están obsesionados, es lo que los hace interesantes. Incluso eso es lo que ves en las películas de superhéroes: Wolverine está obsesionado con no poder morir y Hulk con no poder entrar en ira. Eso se convierte en un instrumento para una buena narrativa. Para mí las mejores películas son las que tratas de entender todo lo que el personaje siente, y a la vez te transformas y lo relacionas con lo que pasa en tu vida. Pero yo ya no veo películas de superhéroes porque siento que han caído en una fórmula. Me emociona cuando veo que alguien está tratando de reinventarlas. 

Nuevos formatos

Ahora se hace una gran televisión donde puedes ver grandes historias y personajes. Ir a cine está cambiando y estamos en unos tiempos muy extraños. Ahora soy profesor de la Universidad de Nueva York y les pregunto mucho a mis estudiantes por qué quieren ser cineastas, si casi que se trata de un arte del siglo XX, y si el gran medio de nuestro tiempo son los videojuegos. No entiendo por qué los estudiantes quieren encerrarse en un marco de 90 minutos a dos horas. Es buen formato pero hay muchas otras buenas maneras de contar historias. Hay duraciones como la de Breaking Bad que es de 75 horas o la de los videos de Vine que duran 5 segundos, donde ambas funcionan y son entretenidas a su manera. Lo que le digo a mis estudiantes es que yo no quiero ser un director, no quiero ser un productor, sino un narrador, porque ahí está el corazón del arte, en contar historias sin importar el medio.

El significado de la independencia

Alguna vez le oí a Tom McCarthy la mejor definición sobre ser independiente, y él decía que era cuando el creativo era independiente del dinero. Y la verdad es que el creativo nunca es independiente del dinero, ya sean 60.000 dólares de tus amigos o millones de dólares de una multinacional. Siempre habrá limitantes de dinero, poder y control creativo.  Lo que dice Tom es cierto pero creo que todo director que hace películas dentro del sistema puede ser independiente desde que haga la película que quiere. No importa de dónde venga el dinero, todo dinero es sucio. Solo tienes que ver cómo convertirlo en el mejor producto posible.

Cuando estás en el set a punto de gritar acción, todo el mundo está concentrado en ese instante que está pasando al frente: es igual para una pequeña producción de principiantes que para los directores más grandes. El arte es el mismo. Mi trabajo en el set nunca ha cambiado. A veces surgen diferentes responsabilidades porque se quieren llegar a otros públicos. Cuando hay mucho dinero estoy en problemas porque la idea es darle al público lo que yo creo que es entretenido y que la gente quiere ver, pero surge presión cuando eso no conecta con la lógica popular. Ahí es donde he tenido problemas con el sistema. “Noé” o “La fuente de la vida” hacen parte de mi visión tanto como “Pi”, “Requiem por un sueño” o “El luchador”, la más barata de mis películas. No he tenido que estar en una situación en la que la película me sea arrebatada y termine en algo en lo que no creo. Las batallas que he tenido que librar para llegar a ese punto son duras y no se las recomiendo a nadie, pero al final he logrado hacer lo que quiero desde el comienzo. Siempre habrá limitaciones, situaciones donde tienes que tomar la mejor decisión, no la correcta, sino la mejor. Por ejemplo, cuando hicimos el luchador era claro que Mickey Rourke era un actor  muy libre al que le gusta moverse, ahí estaba su fortaleza y así se sentía mejor. Así se decidió que íbamos a utilizar cámara en mano. No podía intentar que Mickey se quedara quieto en un sitio, y eso era una limitante porque cambiaba las escenas como las había planeado. Había que improvisar. Los músicos de jazz son buenos improvisando porque han practicado y se saben muy bien la melodía y a la hora de hacer un solo pueden crear algo.

La elección de la música

Conocí a Clint Mansell, un hombre que nunca había escrito una banda sonora antes pero lo encontré en el momento justo. Siempre he visto el trabajo con un compositor igual de importante como el que se hace con un director de fotografía o un editor. Trabajo con ellos desde el comienzo, revisando la historia, desglosando las escenas y tratando de entender de qué tratan y dónde serviría tener música. Todo se trata de comunicación. Lo más importante, y con cualquier colaborador, es encontrar narradores. En el caso de director de fotografía, no solo se trata de iluminar, sino cómo iluminar y dónde poner la cámara para contar mejor una historia. Si de verdad la entienden, sabrán que solo hay una parte donde se puede poner la cámara.

Trabajo actoral

Me encanta trabajar con actores naturales, pero me gusta también poner a los actores en situaciones reales a ver qué pasa. En “El luchador”, pusimos a Mickey Rourke a atender una carnicería de verdad y cortando carne para clientes reales. Me parece muy interesante poner actores en situaciones reales. En Estados Unidos hay muchos jóvenes hermosos que quieren ser actores pero no tienen respeto por la profesión. Cuando tienes una cámara al frente es muy difícil ser consciente de eso pero desaparecer las restricciones de las limitantes técnicas y ser auténtico. Un hombre como Hugh Jackman lograba repetir muchas veces un movimiento para ponerse debajo de una luz que le alumbraba perfectamente un ojo, y a la vez podía llorar en el papel, y eso me parece un arte increíble. Todos los actores son únicos, y necesitas respetar sus procesos. Tratar de ajustarlos a tu proceso no funciona. Se pueden compartir técnicas pero es mejor tratar cómo les gusta trabajar mientras no sea destructivo para el proceso. Algunos actores pueden adquirir malos hábitos, pero lo que necesitas es que se sientan cómodos, porque el éxito está en que haya confianza y respeto mutuo. 

Contar historias únicas

Hay muchas maneras de contar historias, es una época emocionante. Debes tratar de contar una historia que solo tú podrías contar. No sé cuál sea, pero no cuentes algo que alguien más pueda contar. Puedes tener suerte y ser una de esas personas con las que muchas personas se conectan. Pero debes ir a lo básico, a lo que crees que es interesante, a lo que sientes que es cool. Luego debes pensar sobre eso, escribir, reescribir, unirte con gente y ya verás en qué se convierte. Puede que termine en una película de 90 minutos o en algo más interesante. Lo bueno del formato de 90 minutos es que aún tiene un formato de exhibición y distribución. Hace poco fui jurado de la Berlinale y vi una película de Irán, donde hay restricciones para hacer cine, y era de una persona que no podía salir del país, que estaba en arresto domiciliario, e hizo una película muy pequeña e íntima sobre manejar un taxi y todas las personas que se montaban, y era increíblemente emotiva y humana. Esa es la magia del cine, que se puede conectar con cualquier persona en cualquier parte del mundo.

El gusto por el grafiti 

Nunca fui muy bueno haciendo grafitis, pero crecí en Brooklyn en los 80 cuando el hip hop estaba arrancando, así que el grafiti era una gran parte de mi cultura de crecimiento. El hecho de que lo que arrancó en el sur del Bronx y en ese Brooklyn ahora haga parte del mundo es algo maravilloso, así que a donde quiera que viaje trato de buscar, ver y rastrear la mayor cantidad de grafitis posibles. De hecho de Suramérica han surgido una gran cantidad de artistas increíbles. Aún no conozco la escena colombiana así que si alguien quiere darme un tour por ahí sería increíble. También voy a ir a Bogotá después y tengo entendido que allá hay una gran escena. 

Temas relacionados: