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Tres Cosas que aprendí de Esperanza Gómez y que el colegio nunca me enseñó

Para los que creímos que lo más explícito que veríamos en la vida, serían las madrugadas de The Film Zone.
Por
Redacción Shock

Simplemente le metió las tetas al asunto, asumió las puertas que se cerrarían y las oportunidades que aparecerían, a costa de hacer lo que siempre quiso.

Por: @ZaCarmenza // Foto: Shock

Hace algunas semanas fue Trending Topic el Hashtag #DeEsperanzaGómezAprendí en el que los usuarios de twitter contaban qué les había dejado como enseñanza la diosa del porno colombiano. Y, aunque el “hijueputa qué rico” fue definitivamente la mayor lección para varios, yo no quedé lo suficientemente contenta con los agradecimientos que le manifestaron en las redes y decidí hacer mi propia lista de lecciones aprendidas al calor de esta diva del porno nacional (Igual, como entre gustos no hay disgustos, les dejo aquí las 9 palabrotas que más usa Esperanza cuando tiene el chimbo adentro) 

Esperanza Gómez es, claramente, mucho más que un madrazo mientras la culean y su aporte a la cultura nacional, trasciende el del lenguaje. Es ícono para la generación de los que crecimos en la transición del porno impreso al de descarga gratuita y de los que creímos que lo más explícito que veríamos en la vida, serían las madrugadas de The Film Zone.

1. Gómez me hizo creer en que eso de “luchar por los sueños, sin importar el qué dirán” era posible.

Es claro que no es una lección novedosa, también es cierto que solemos escucharlo todo el tiempo a lo largo de nuestra vida, pero de lo que definitivamente no queda duda alguna, es que nunca se nos dijo que eso podía incluir vivir de recibir vergazos y de sentir orgasmos, facturando en grandes cantidades... Osea de culear, pasarla rico y recibir platica por ello.

Esperanza soñó siempre con ser actriz porno y no necesitó más que decidir hacerlo, comprar un tiquete a Los Ángeles y aprender un poco de inglés para aventurarse a hacer su primer casting.

(También contó con un esposo que la apoyó desde el inicio de su relación pero quiero creer que, aun cuando esto no hubiera sido así, igual se hubiera aventurado a hacerlo)

2. Esperanza me enseñó a ponerle la cara (entre otras cosas) a mis decisiones.

Ni recibió el pago por su primera película, ni uso un pseudónimo que ocultara su identidad; tampoco esperaba hacer carrera o tener el éxito del que hoy goza en la industria pornográfica. Simplemente le metió las tetas al asunto y asumió las puertas que se le cerrarían, las oportunidades que le aparecerían y hasta los malos polvos que se tendría que echar a costa de hacer lo que siempre quiso. Es la versión sabrosa de la princesa que besa sapos hasta encontrar a su príncipe azul, nada más que ella cobra hasta por los que no se convirtieron y todos le dejan siempre, al menos, una chupadita de sapo.

¿Y los que la critican? Sumándole visitas a su sitio, comentarios a sus publicaciones y platica a su cuenta bancaria.

3. #DeEsperanzaAprendí a salir de la zona de confort

En una industria en la que todas las categorías parecieran estar inventadas y en la que “la vida útil” de una actriz difícilmente llega a los 10 años, conseguir sobresalir, crear un nombre y hacerse inolvidable, no es algo que todos puedan. Esperanza se ha convertido en una leyenda del sexo no solo por hacerlo, sino por tener la capacidad de escribirlo, de analizarlo y de aplicarlo en cada aspecto se su vida.

En otras palabras, Gómez es exitosa por dejárselo meter, disfrutarlo y hacer cuanto negocio ha podido con ello, con una capacidad de reinvención sorprendente.

Ahora que Internet y las nuevas plataformas permiten que la interacción entre generadores y consumidores de contenido sea más inmediata, la industria sexual también ha tenido que innovar. No en vano, las modelos web cam que interactúan con sus clientes en tiempo real, se han convertido en una de las duras del negocio pornográfico (que no es poca cosa, si tenemos en cuenta que a esta industria la sostiene todo tipo de duras).

Y como Esperancita no se queda atrás, este sábado 6 de agosto va a hacer su primera transmisión de sexo en vivo, algo así como su primera película porno en tiempo real. Lo hará con la triple churra Sofia Laren quien, según Soho, es la cuarta modelo web cam con mejores ingresos mensuales (ver artículo), recibiendo unos 20 milloncitos al mes (casi lo mismo que nuestros honorables congresistas, nada más que ella no se culea a nadie sin su permiso).

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