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Ocho mentiras sobre el amor que las telenovelas nos enseñaron

Le debemos a las telenovelas nuestro entendimiento mediocre sobre el amor y las relaciones con los demás.
Por
Carmenza Zá

1. Nos hicieron creer que el sexo duraba toda la noche. 

Por: Carmenza Zá // @zacarmenza // Foto: Padres e Hijos.

-En la noche, Danna Valentina y Juampedro Julián se meten bajo las sábanas a tirar por primera vez. En la escena siguiente  ya es un nuevo día, ellos siguen despiertos, todavía sudorosos y respirando agitadamente. Conversan acerca de cuánto habían esperado el día en que pudieran consumar su amor.

Recuerde usted la decepción que sintió el día que consumó por primera vez  su amor con alguien. Lo que imaginaba que sería una ardiente noche, no fue más que un tibio ratico y si no recuerda de qué habló en el postpolvo con la persona en cuestión es porque, seguramente, no hablaron de nada y cayeron dormidos… y adoloridos.

2. Nos convencieron de que el amor del otro es una cosa que nos pertenece y que cualquiera nos puede quitar. 

-Un día, en cualquier capítulo, aparece Regina Débora dispuesta a robarle a Danna Valentina el amor de Juampedro Julián. Regina  es millonaria y poderosa y Danna es, no sé, la secretaria del deseado hombre. Hay que pelear por el amor del galán; Danna Valentina y Regina Débora son, desde ahora, las peores enemigas.

¿Acaso su pareja tiene muy débil el poder de decisión y entonces, usted como el superhéroe o la superheroína que es, debe pelear con cualquier cosa que ponga en riesgo el fuerte amor que existe entre los dos? Recuerde cuántas veces se ha referido a la amiga de su novio como “la perra/zorra/loba esa”. Recuerde cuántas veces se ha referido al pretendiente de su novia como “el perdedor/levantado/bobolitro” ese.  

3. Nos hicieron creer que no somos responsables de nuestras decisiones. 

 -Juampedro Julián cae un día ante la tentación de Regina Débora porque, ni más faltaba, no es él quién decide dónde meter la verga sino que es la fuerza oscura que tiene Regina lo que lo hace caer ante los pies de nuestra sexy, pero malvada antagonista. Danna Valentina se siente traicionada y encuentra consuelo en los brazos de su, hasta ese momento, mejor amigo Victor Alonso. 

De repente convirtieron nuestras relaciones amorosas en un libreto mediocre, que repetimos una y otra vez (además parece que estamos de acuerdo con eso) y si no lo cree, intente preguntarse: ¿Le ha pedido perdón alguna vez a su novia, con la excusa de que “no sabía lo que estaba haciendo” “estaba borracho” “no pudo decir que no”? ¿Ha justificado alguno de sus errores bajo la premisa de que “no era un buen momento para usted” “estaba confundida/herida/sola”?.  Bien, el libreto es todo, menos original.

4. Nos convencieron de que sólo se puede amar una vez.

-Danna Valentina empieza una nueva vida al lado de Victor Alonso, decidida a volver a creer en los hombres. Aunque la relación funciona muy bien, a diario recuerda a su viejo y primer amor Juampedro Julián e, inclusive, piensa en él cada vez que tiene sexo con su mejor amigo.

La premisa de que “un clavo saca otro clavo” nos hacen involucrar a personas ajenas a nuestras tusas y relaciones, cargándoles egoístamente nuestras frustraciones, miedos y dolores. Además, no nos permitimos sanar viejas heridas y volver a empezar, porque nos creemos amarrados de por vida e irremediablemente al pasado.

5. Nos hicieron creer que “todo vale” por el amor.

-Danna Valentina quiere regresar al lado de Juampedro Julián y decide inventar un embarazo. Nuestro galán también extraña a nuestra bella protagonista y toma la decisión de “quitar del camino” a Victor Alonso.  Regina Débora no va a permitir que Danna Valentina le robe el amor de Juampedro Julián (recordar lección 2) y finge un accidente en el que aparenta quedar en silla de ruedas. Juampedro descubre la mentira de Danna y le cuenta que él fue quien mandó a matar a Victor Alonso. Ambos se perdonan porque saben que son el amor de la vida del otro (recordar lección 4) y los errores los cometieron a causa del amor y el desconsuelo (recordar lección 3). 

No importa si usted no inventó un embarazo o fingió un accidente, lo cierto es que creemos que podemos hacer cualquier cosa en nombre del amor; mentir, engañar, revisarle el whatsapp, el correo, el Facebook, etc.  “Sí te dije mentiras, pero era para que no te pusieras bravo” “Si te estaba revisando el celular, pero era para comprobar que todo marchaba bien.” “Si creé ese perfil falso, pero era para ponerte a prueba.”

6. Nos convencieron de que si no duele, no es amor.

De vez en cuando, Danna Valentina recuerda todo el drama vivido con Juampedro Julián y se pregunta si valió la pena. Bien habría podido quedarse con Victor Alonso que la trataba con respeto y con quien el amor no era un drama, sino una relación de personas adultas y que fueron amigas. Luego recuerda que, como el amor de pareja es un invento muy cristiano, entre más sufrido es el camino, mayor es la recompensa al final. *viento de la rosa de guadalupe*

Aplicamos a diario el “más vale malo conocido, que bueno por conocer”. Pregúntese si de verdad usted sigue con esa pareja tóxica, dramática, celosa, deshonesta, etc. porque su amor puede contra el mundo y “él/ella puede cambiar” y no porque sencillamente está cómodo y a fin de cuentas, ya sufrió lo que tenía que sufrir. Quedarse ahí es más fácil que animarse a salir y buscar una vaina estable que, si bien nunca es perfecta, puede estar más cerca de la tranquilidad que de todo ese dolor.

7. Nos hicieron creer en el “vivieron felices para siempre”

Antes de terminar la novela, Danna Valentina y Juampedrojulián se casan y llevan una vida perfecta. Si quieren hijos, van a tener un par corriendo por la casa. Si no, los viajes, las vacaciones, las fiestas y/o todo lo que soñaron para su vida, lo conseguirán. Con el paso de los años seguirán siendo la pareja perfecta, por la que aguantaron tanto drama y tanta cosa.

Y así, señoras y señores, ante el primer disgusto o problema al interior de la relación entramos en histeria y queremos salir corriendo. Nadie nos enseñó que el amor se construye a diario y que hay que trabajar para que se mantenga; no sabemos enfrentar una crisis porque todo lo que aprendimos de Danna Valentina y Juampedro Julián fue que después de la boda, lo que sigue es un “felices por siempre”... a manera de fórmula única e infalible. 

8. Nos convencieron de que lo importante es lo que va por dentro pero si lo de afuera ayuda, mucho mejor.

Danna Valentina era de una familia humilde y conoció al amor de su vida siendo su secretaria. Ya sabemos que el dinero no importa y por eso Juampredro nunca vio como un obstáculo la clase social de Danna, él la amaba. Y cómo no lo hacerlo si Danna Valentina era tan bella como Thalia en Marimar.

Tal vez no nos atrevamos a aceptar que hemos escogido una de nuestras parejas por sus virtudes físicas. Pero intentemos recordar cuándo fue la última vez que dijimos “Pedro Julián está muy churro para Claudia Patricia” “Gina Tatiana está demasiado buena para el novio que tiene”.  Si la apariencia física no importara, Betty se habría quedado con Don Armando, sin cambiar su imagen y el argumento central no hubiera sido que ella fuese pues… eso… “fea”.

¿Le suena familiar alguna de estas situaciones? Tal vez tener un amor de telenovela esté sobrevalorado y sea hora de tener más amores como de película de acción, serie de comedia o, en el mejor de los casos, clip pornográfico. ¡ACCIÓN!

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