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Dígale SÍ al sexo en la primera cita

Por el derecho legítimo a culear con alguien el día que uno lo conoce.
Por
Carmenza Zá

En tiempos de plebiscito, en medio de los ánimos divididos entre le Sí y el No, he decidido iniciar una campaña mundial por el derecho legítimo a culear con alguien el día que uno lo conoce. Sí señores, mi voto es por el Sí al sexo en la primera cita.

Por: @ZaCarmenza

Los motivos son varios y, aunque existen quienes prefieren malo conocido, que bueno por conocer, me permito invitarlos a tomar el riesgo y olvidarse del qué dirán porque, al final, nadie le quita a uno lo bailado… o lo comido.

  1. Permite conocer mejor a una próxima pareja… o descartarla.

Los que dicen que el sexo no es importante en una relación se dividen en dos grupos: los que no han tenido sexo nunca y los que jamás han sostenido una relación.  El resto de mortales sabe que enamorarse de alguien con el que se tengan polvos mediocres, es una fórmula condenada al fracaso. Así es que, si usted se encuentra en su primera cita con alguien que le provoca desde comérselo a cucharadas, hasta caminar de su mano al altar, es mejor que compruebe de una buena vez si se entienden en la cama para ver si vale la pena avanzar.

Si el resultado es positivo, con el tiempo y la práctica se perfeccionará, pero, si resulta un completo fracaso, difícilmente mejorará y es mejor dar las gracias porque aún se está a tiempo de huir, sin sentimientos o deudas compartidas de por medio.

Y bueno, si el temor es porque digan que usted es una/un fácil, si la persona que se comió considera que usted vale menos por habérselo soltado la primera vez que se vieron, pues menos mal se dio cuenta del nivel de imbecilidad de él o ella desde el primer día y no se encarta con eso más tiempo. ¡Todos felices!

Por seguridad emocional, dígale Sí al sexo en la primera cita.

  1. Le quita tensión a la relación.

Cuando no se ha tenido sexo, las relaciones se convierten en un teatro para convencer al otro. Nos mostramos más grandes, fuertes, arriesgados o valientes de lo que en realidad somos, para ver si de repente aparentamos ser más atractivos y nos permiten “pasar al siguiente nivel”. Al final, terminamos arrepentidos o sintiéndonos engañados porque, luego de culear, el otro muestra lo que en realidad es y que, a duras penas, se parece a lo que nos conquistó.

Animarse a culear desde el inicio, deja espacio para lo verdaderamente importante: conocerse de verdad, sin máscaras ni disfraces... o bueno, lo de las máscaras y disfraces si es cuestión de gustos.

Por honestidad, dígale Sí al sexo en la primera cita.

  1. Ahorra tiempo, dinero y esfuerzo.

En el extremo contrario a los que desean una relación, están los que sólo quieren sexo y ya, así que la fórmula no podría ser más sencilla: No se complique, no invierta (o pierda) su tiempo y dinero en todo el protocolo previo, para llegar a algo que puede no gustarle y de lo que será más difícil huir después.  Si se gustan y van a tener sexo, lo harán en el primer o quinto encuentro.

Por economía y austeridad, dígale Sí al sexo en la primera cita.

  1. No hay lugar para el “¿qué habría pasado sí?”

Usted no sabe si la otra persona va a regresar con su ex al día siguiente, si le va a salir un trabajo inmediato en otra ciudad, si lo van a abducir los aliens o si, simplemente, no se van a volver a encontrar por la falta de iniciativa de ambos. ¿Se perdonaría usted no haberse comido a eso que morboseó y con lo que fantaseó toda la cita? No lo creo… y la vida ya está llena de muchas culpas como para cargar con otra el resto de la vida.

Por salud mental, dígale Sí al sexo en la primera cita.

  1. Nos obliga a usar condón.

Seamos honestos: La mayoría de relaciones sexuales sin protección, las tiene uno con su pareja estable, que porque confiamos el uno en el otro, que porque ella se toma las pastillas, que porque estamos buscando al bebé. Tener sexo en la primera cita lo obliga a uno a protegerse, no sólo porque nadie quiere encargar muchachito en la primera culeada sino porque, además, hay una sana desconfianza de los lugares extraños en los que haya podido estar esa verga, o los visitantes desconocidos que hay podido recibir esa cuca. Condoncito y todos tranquilos… lo demás sale con agüita y jabón.

Por higiene y protección, dígale Sí al sexo en la primera cita.

  1. Porque ajá.

Porque si se nos antoja no necesitamos motivos.

Dígale Sí al sexo en la primera cita porque, ¿Por qué no?