Se encuentra usted aquí

El perfil sexual de las estrellas de la Selección: edición delanteros

En realidad morbosearlos es una tarea sencilla, pero identificar cómo es en la cama cada uno, es un talento que he desarrollado a lo largo de los años.
Por
Carmenza Zá

En realidad morbosearlos es una tarea sencilla, pero identificar cómo es en la cama cada uno, es un talento que he desarrollado a lo largo de los años.

Por: @Zacarmenza // Fotos: Gettyimages y EFE.

Hace un año estaba estrenando novio y con él, mis habilidades para fingir que me interesa el fútbol (Aquí la historia) pero como el tiempo pasa, las relaciones cambian y ya a estas alturas del partido lo han visto a uno sin maquillaje, enfermo, ojeroso  y sin ilusiones, este año decidí dejar de fingir que me interesan los puntos y los goles para ocuparme de lo que si me interesa y para lo que tengo talento: morbosear tipos. 

En realidad morbosearlos es una tarea sencilla, pero identificar cómo es en la cama cada uno, es un talento que he desarrollado a lo largo de los años en aras de evitar que mis amigas se revuelquen con el primer caribonito que les coquetee y se lleven la peor experiencia de su vida. Claramente, que sean famosos y que su vida sentimental sea casi pública, hizo más fácil la tarea.

Como hoy nos toca contra Venezuela, debo decir que no hubo mejor momento para hacer estos perfiles sexuales: 90 minuticos adicionales de caldo de ojo.

Esta es la edición de delanteros:

Carlos Bacca

Puede ser redundante decir “delantero costeño” pero hay que empezar por ahí para hablar de uno de los goleadores de la selección y es que, como los costeños tienen fama de bien dotados, Carlitos Bacca puede ser el indicado para las fans de los paquetes grandes.  Está próximo a cumplir treinta años, lo que indica que va a entrar en una de las etapas más interesantes de los tipos, aquella en la que empiezan a conectar la verga con el cerebro y dejan de meterlo en cuanto arco se les pase por el frente  (Ojalá eso no sea un mal agüero para la selección). Si recordamos que es hincha del Junior, podríamos temer porque resulte siendo una falsa estrella en la cama pero, si refrescamos la memoria y volvemos al partido contra Brasil en el que empujó a Neymar defendiendo a Armero, podríamos concluir que a Carlitos Bacca lo que le gusta es dejar la acción para el final y no debemos temer por un mal empuje. 

Marlos Moreno

Una de las cuotas paisas en la selección y también uno de los bebés del equipo: 19 añitos tiene Moreno y está jugando de extremo con la tricolor (Yo la verdad no sé qué funciones tiene un extremo, pero suena a que el tipo es todo terreno). Marlos es el indicado para aquellas que, como yo, prefieren los que tienen más bien poca experiencia y sólo han pasado por la nómina de un equipo. Es casi virgen en esto del fútbol pero, con el gol contra Costa Rica, probó finura y puntería.

Dayro Moreno

La cuota tolimense en la selección, creo que es de los que anda en la banca porque cuando consulté la alineación del equipo para el partido, él no apareció por ninguna parte.  Sin embargo, al parecer su desempeño ha sido bueno. Es el típico “el que come callado, come dos veces”

Roger Martínez

Este cartagenero es otro de los pollitos de la selección. Con 21 años ya tiene un amplio historial internacional que incluye el Racing  y Aldosivi, aunque dos de los 4 equipos argentinos en los que ha jugado, lo han cedido. Ahora en China la promesa de su fútbol parece ir creciendo. Es de esos tipos que creen que internacionalizando la verga van a subir de estatus, pero siempre terminan comiendo criollita y pasándola rico con el producto local ¿la prueba? Sus dos goles contra Estados Unidos, en un repechaje, le dieron la entrada a Colombia Sub-23 a los Olímpicos de Río de Janeiro, así luego no haya podido ir por andar buscando gloria en China.

Falcao

Si, ya sé que no fue convocado pero al menos reconozcámosle sus viejas épocas de gloria, metiéndolo en esta lista. “El Tigre” ha sido el mayor goleador de la selección  y además se ha destacado por sus obras sociales; es el típico man del que uno se enamora con todos los juguetes, al que se quiere comer a toda hora y  que uno cree va a ser el amor por el resto de su vida (hasta se le aguanta los cortesitos de pelo malucos). Pero con el tiempo el amor se va extinguiendo, una que otra embarrada le quita pasión a la relación, los tiros al arco son cada vez más escasos y termina uno viendo pasar el juego, desde la banca. 

Al final, termina uno acabando la relación porque ya no queda de otra y, si no es ahora, entre más pasa el tiempo va a ser menos digno; probablemente llegue otra estrella a ocupar su lugar y a una sólo le reste mirar con una sonrisa tierna y disculparse por no haberle dicho antes,  que su tiempo había pasado.