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John Lennon nos invita a tirar en público

Por
Carmenza Zá

Un día como hoy, pero en 1940, nació en Inglaterra el cantante pacifista y antimilitarista John Lennon, ese hippie haraposo que representó a toda una generación de jóvenes que se negaban a ir a la guerra contra Vietnam, cuando no había otra opción. Fue el movimiento pacifista vs la muerte.

Por: Carmenza Zá @zacarmenza // Foto: AFP. 

Para Lennon, en su etapa como solista, luego de unos Beatles perfectamente peinados y pulcros, significó la lucha por los derechos sociales y la igualdad, significó la expulsión de EEUU por parte del presidente Nixon (continuista de la guerra de Vietnam), debido al peligro que representaba para su gobierno, haciendo de un cargo menor de posesión de marihuana –contra John- en Londres, la cortina de humo para tal decisión.

John Lennon revolucionó el mundo, fue un pacifista mediático, un pacifista pop. Hizo público su matrimonio con Yoko Ono e invitó a todo el mundo a su luna de miel; turistas de cada continente desfilaron por su alcoba, escuchando a Yoko hablar de paz. Hicieron del sexo su consigna de lucha, su luna de miel fue una encamada en contra de la guerra.

Y es que, tal vez, una de las frases más conocidas de Lennon fue aquella en la que criticó que viviéramos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día. El mismo mundo que hoy, más de treinta años después de la muerte del Beatle rebelde,  censura un pezón en Facebook, mientras que da la posibilidad de compartir imágenes de masacres y torturas libremente.

Habría, por puro respeto y homenaje a John Lenon, que salir hoy 9 de octubre a tirar en un lugar público, alimentar nuestro fetiche con el/la hippie que vende manillitas afuera de la universidad y prender un porro (con la dosis mínima, la misma que le abrió proceso a John en Londres) mientras le extendemos nuestra invitación a johnlennonear. Tirar en el baño de un bar, masturbarnos tirados en el piso de un parque, chuparnos, lamernos y jalarnos, en la última silla del bus.

También deberíamos, por pura coherencia con todas las veces en que hemos cantando su versión de Stand by me y por cada ocasión en la que hemos compartido la portada de la Rolling Stone (conocida por tener a John desnudo, acurrucado, abrazando a Yoko); fotografiarnos al lado de la persona que queremos que stand by us, mientras hacemos el amor. Grabarnos, difundirlo, hacerlo público; porque es rico, porque nos arrecha y porque no le hace daño a nadie.

Hacer de John Lennon una banda sonora para nuestras vidas y, sobretodo, para nuestro sexo,

Imagine all the people
living f̶o̶r̶ today un polvo en un sitio público.