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El cine colombiano en cifras: mentiras verdaderas

El cine nacional, más preguntas que respuestas.
Por
Chucky García

El principal indicador del consumo de cine que tenemos en el país bien puede ser su principal conglomerado de salas de exhibición, Cine Colombia, que de forma reciente presentó un reporte de cifras titulado “¿Cómo le fue al cine colombiano en 2015?‏”. Diseccionando este informe párrafo por párrafo, la respuesta no es “Bien, gracias”, sino una serie de preguntas que merecen ser respondidas en algún momento o cuando se detenga esta “canoa del éxito” en la que estamos montados desde que la película nacional “El abrazo de la serpiente” fue nominada al Óscar.

Por: @chuckygarcia

“2015 fue un gran año para el cine colombiano”. Así comienza el texto con el cual Cine Colombia hace un balance de lo acontecido en este apartado, y que según esta cadena de exhibición y distribución, “con gran acogida contó historias desde géneros tan variados como el documental, drama, animación, comedia y terror. Nuestro público es ahora más receptivo frente al producto nacional y lo demuestra en las salas de cine”. Con un “esperamos que el 2016 sea un año de nuevos récords y propuestas”, Cine Colombia pasa luego a contar en su reporte una serie de hechos y cifras que, párrafo por párrafo, sugieren más preguntas que réplicas. Preguntas que podrían arrojar algunas luces no solo de lo que no está funcionando sino de lo que está bien y que podría ser potencializado.

  • En 2015 se estrenaron 35 películas colombianas, lo que representa un crecimiento del 21% respecto al año anterior. Las películas colombianas sumaron un total de 4.673.841 espectadores, el 7,9% de la participación del mercado”.

Si en 2014 se estrenaron siete películas colombianas menos (28 en total) y la taquilla fue de 2.205.769 espectadores, ¿qué hizo la diferencia a favor del 2015? Es decir, el 2015 solo tuvo 7 estrenos colombianos más y dobló en asistencia al 2014, así que vale la pena preguntarse si fue un asunto de temática de las películas o de la disposición de los espectadores. O si el que un hecho aparentemente aislado y omnipresente como el Mundial de Fútbol (realizado en 2014) tuvo que ver en algo.

  • Al 31 de diciembre de 2015 MAGIA SALVAJE acumuló el récord de 2.371.112 espectadores”.

Lo primero que hay que decir es que aquí puede estar la respuesta a la pregunta anterior sobre por qué mientras el 2014 tuvo 2 millones de espectadores el 2015 tuvo más de 4 millones. Si quitamos los espectadores que alcanzó “Magia Salvaje”, la asistencia a cine nacional en 2015 quedaría reducida a exactamente lo mismo: 2.302.729 (es decir, solo 96.960 espectadores de diferencia). Ahora bien, dejando las cifras de lado, ¿cuántas películas más o al estilo de “Magia Salvaje” están listas para salir o ser estrenadas, o al menos en etapa de producción o preparación? ¿O es que todo lo que había para mostrar sobre Colombia quedó contado en ese documental?

Que la gente haya respondido con una asistencia casi histórica para un filme de este tipo, ¿acaso no es un índice de que quizás la gente quiere ver más filmes con las mismas características? Una película de corte familiar, bien hecha y que sin duda para muchos niños fue su primera vez en una sala de cine, ¿acaso no es una forma de iniciar a las nuevas generaciones ante la gran pantalla y hacerles ver la diferencia entre disfrutar del cine en una sala y no a través de un DVD pirata? ¿Y nadie va a hablar de las enseñanzas que esta película dejó en cuanto a promoción? En lo personal, no soporté que el documental tuviera una narración patriotera y llena de textos cliché, y aún menos que mientras uno estuviera haciendo mercado en Almacenes Éxito, por los altoparlantes pusieran una y otra vez un audio en donde anunciaban la película y le decían a la gente que llevara a sus “seres queridos” a verla, como si se tratara de una Novena navideña en la casa de un vecino. Pero luego me quedé pensando en si acaso no es justamente el tipo de público que se espera vaya a ver las cintas nacionales; y una manera de influenciarlos y convertirlos a la vez en voceros del estreno de una película. Luego, mientras uno hacía fila para pagar, en las cajas registradoras habían bonos para que la gente redimiera boletas, lo que en últimas no es hacer de una película colombiana una promoción de supermercado pero sí un producto de consumo que deje de pensar que intelectual o estéticamente está por encima de la gente que compra en almacenes de cadena y que le facilite las posibilidades para ingresar a las salas de cine.

  • Estrenada el 25 de diciembre y con sólo dos semanas en cartelera, UNO AL AÑO NO HACE DAÑO 2 se sitúa en el 2° lugar de los estrenos colombianos. Reunió 550.785 espectadores antes de terminar el año”.

Lo primero es que si se estrenó el 25 de diciembre, antes de “terminar el año” solamente tuvo una semana y no dos para reunir 550.785 espectadores. Lo que en todo caso no es importante. Lo importante es lo segundo, el haber reunido medio millón de espectadores en una época del año en la que, en todo caso, el cine debe competir con los centros comerciales, las reuniones familiares y las fábricas de aguardiente y cerveza. Sí, posiblemente el 25 de diciembre no hay mucho más que hacer que irse para un Múltiplex con la familia, pero las “bajas” por resaca de “güaro” y “pola” se cuentan por millones: más de uno se queda tirado en una cama y de ahí no lo mueve nadie hasta el 31 de diciembre. Un tercer aspecto sobre “Uno al año no hace daño 2”, es que la pregunta que siempre le hacen a uno sobre si uno debe apoyar o no a esta clase de comedia; cuando en realidad la pregunta correcta debería ser por qué cada año por diciembre solo se estrena una comedia como “Uno al año” y no unas diez. Al ser estrenadas en la misma época incluso podrían obtener una buena taquilla pescando en río revuelto. Pero lo cierto es que nadie se toma la molestia de ofrecerle algo así, y lo más triste de todo es que se queda uno con la duda de si en caso de que existieran comedias de otro tipo la gente respondería igual en cuanto a asistencia; o si alguna vez llegará el día en que se estrene en cines una comedia nacional que deje igual de satisfechos a los críticos y a la gran masa. O si la masa y los críticos sencillamente son incompatibles.

El informe de Cine Colombia termina con un recuadro gráfico en el cual aparecen las diez películas top colombianas del 2015 (“Colombia Magia Salvaje”, “Uno al año no hace daño 2”, “Se nos armó la gorda”, “Güelcome to Colombia”, “Se nos armó la gorda 2”, “El cartel de la papa”, “El abrazo de la serpiente”, “Out of the dark” –de la productora colombiana Dynamo-, “Regue Chicken”  y  “Que viva la música”).  Estas diez películas sumaron 4.307.721 espectadores, lo que quiere decir que las 25 restantes solo aportaron 366.120 personas.

De estas diez películas nacionales top, cinco son comedias y sumaron una asistencia total de 1.606.952, solo un millón menos que “Magia Salvaje”. Quizás entonces nuestra “magia cinematográfica”, nos guste o no, radica ahí; y en la estrategia de que al mismo tiempo se trabaje para compensar esa “magia” con filmes como “El abrazo de la serpiente”, del que no es un secreto el hecho de que se realizó gracias al espaldarazo de la misma firma que lanzó “Uno al año no hace daño 2” y “Se nos armó la gorda”).

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