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Slipknot rompió su récord en el Hipódromo de los Andes

Llevó el doble de espectadores y sin su habitual parafernalia se enfocó en las canciones.
Por
Chucky García

La verdad es que Slipknot no trajo todo el despliegue pirotécnico y escenográfico que otros países de la región vieron, como en México, en donde se presentó en el marco del festival Knotfest hace unos días; pero en todo caso no hizo falta. Al mando de un frontman que de lejos sigue siendo uno de los mejores y no solo en el mundo del metal sino del rock en general, el combo agrandado de Iowa convocó a más de 8 mil personas en Colombia en su segunda visita y los puso a trotar duro y parejo en el Hipódromo de los Andes de Bogotá.

Por: @chuckygarcia / Foto: Iván Valencia @Aivanvalencia

Al final de más de hora y media de show, la agrupación del cantante Corey Taylor cruzó la línea de meta alzando los brazos cual plusmarquista, y con toda razón: rompió su propio récord de asistencia en Colombia (en su primera visita en 2006 llegó a reunir unas 4 mil personas y punta en el Parque Metropolitano Simón Bolívar); saco adelante un show fulminante sin gastarse la plata en pólvora ni en grandes telones o pantallas; dejó las puertas más que abiertas para la llegada del Knotfest al país (pues el festival, además, es una marca asociada a la banda) y, por último demostró que los conciertos de rock en el país también sirven para generar cambios que de cerca parecen pequeños pero cuyo trasfondo es ciertamente enorme e importante y no solo en su género sino en el grueso de la cultura festivalera.

Este concierto de Slipknot en el hipódromo bogotano (un lugar que hace parte del legado arquitectónico de la ciudad pero que hasta hace muy poco casi lucía abandonado y todo el mundo solo veía de paso a un costado de la Autopista Norte) tuvo una zona verde y controlada de consumo de alcohol a la que se accedía tras la verificación de la cédula, y en la que la gente se parchó en los intermedios que hubo entre las presentaciones de las dos bandas locales  teloneras y el esperado momento para ver a la mundialmente famosa banda de uniformes y máscaras temerarias.

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