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10 conclusiones sobre el capítulo más sangriento de 'The Walking Dead'

Alerta de spoiler: Una carnicería comparable al de la película 'Vengador del Futuro'.
Por
Luis Fernando Mayolo

Hemos sufrido demasiado en The Walking Dead, mucho más que en Juego de Tronos. La política argumental de asesinar a nuestros personajes favoritos tomó límites insospechados desde que en los Simpson, Homero mató a la esposa de Flanders.

El día en el que descubrimos que Sofía era un zombie luego de buscarla toda la temporada casi caemos en una depresión profunda. Podríamos decir lo mismo cuando vimos la cara de Daryl y Maggie cuando perdieron a Beth. Tampoco fue fácil superar el momento en el que le cortaron la cabeza a Herschel y mucho menos cuando Lori murió al dar a luz a Judith.

A pesar de esto, hace rato que no sentíamos perder el juicio con un capítulo de The Walking Dead, así las víctimas fatales no hayan sido ninguno de los del clan protagónico. El reinicio de temporada no tuvo piedad de nadie y como en toda novela hubo espacio para el héroe, el sobreviviente y el de la mala suerte, incluso, para actos de superación personal.

Una carnicería comparable al de la película 'Vengador del Futuro', pero mucho más sangrienta. Murieron tantos zombies, que por poco olvidamos que fue el día del apocalípsis de los personajes secundarios, que no nombraremos todavía para no spoilearlos tan descaradamente.

Lo que si podemos hacer es definir las conclusiones fundamentales de lo que vimos en este reinicio de la sexta temporada. Aquellas que nos permiten reafirmar los cambios dramáticos de la historia y reírnos un rato. Como siempre, con la ayuda de nuestros tuiteros favoritos.

1. El héroe fue Daryl, quien nos dejó claro que una bazuca es mucho mejor que una ballesta.