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Ocho razones para creer o no que 'Terminator Génesis' destruyó el legado

Por
Luis Fernando Mayolo

La película se estrena este fin de semana en Colombia y el mundo.

Por: Luis Fernando Mayolo @mayolito

Si comparamos las películas de la saga Terminator con la segunda parte: 'Judgment Day' (ver escena final), todas se rajan inevitablemente porque ninguna logró transmitirnos la angustia de conocer el final de nuestros días sin poder evitarlo definitivamente, como si lo hizo la cinta de James Cameron al ritmo de ‘You Could be mine’ de Guns N' Roses.

Su éxito fue tan contundente que se convirtió en una película de culto, revolucionando el mundo de la ciencia ficción con personajes como el Terminator T1000, mostrando que una máquina puede tener más corazón que un ser humano e inmortalizando escenas como la de una familia quemándose en el columpio por la explosión nuclear. La estupidez humana capturada en una película.

A partir de ahí en la tercera y cuarta parte solo se rescatan algunos momentos memorables, como cuando descubren en 'Rise of the Machines' que lo que siempre quiso el Terminator fue preservarlos de la debacle, pero nunca evitarla.

Entendiendo esto podemos juzgar a 'Terminator Génesis' con más cariño, de forma más aterrizada, porque difícilmente otra reinvención de la historia pueda superar lo alcanzado por Cameron.

Por eso destacamos lo mejor y lo peor de la quinta entrega, protagonizada por Emilia Clarke, Arnold Schwarzenegger y Jason Clarke.

Lo mejor

Los comentarios de Arnold en su rol de un envejecido T800.

Arnold siempre será Arnold y sus apuntes en la saga siempre se convirtieron en quotes para la historia: "Hasta la vista Baby" y "I'll be back', tal vez las más célebres. Además de su rol de papá que John Connor nunca pudo disfrutar.

En 'Terminator Génesis' vuelve a lograrlo una y otra vez con sendos apuntes, pero sobre todo con una mueca ganadora: una ridícula sonrisa que busca darle una humanidad imposible por lo menos de forma literal.

John Connor como villano

Aunque muchos críticos dicen que los cambios en la historia retan la paciencia de los fanáticos y la verosimilitud de la historia, el arrojo de mostrar a John Connor como villano no me parece tan descabellado, por el contrario es un giro muy interesante, porque permite que Sarah Connor se vuelva el centro de la esperanza y abre un sin número de nuevas posibilidades. El problema en esta película está en la construcción del carácter del personaje, pero eso lo desarrollaremos en lo que no nos gustó.

El mundo hiperconectado

En general Skynet siempre fue la punta del iceberg de la estupidez humana. La amenaza de la inteligencia artificial hacia la humanidad, la extensión de la maldad misma de sus creadores, pero siempre más orientado al uso militar que cualquier otra cosa. En 'Génesis' la interconexión es total y la dependencia humana en la cotidianidad misma se plantea incluso desde antes del final como la perdición del hombre. Buen contexto.

Skynet toma forma humana

Skynet toma como prioridad para esclavizar y derrotar al ser humano de forma definitiva el infiltrarlo. Por eso más allá de sus Terminator muestra que puede estar en cualquier lado, tomar forma humana y manipular lo que necesite a su antojo.

El uso de escenarios clásicos de las sagas, todos en esta película.

Es notorio el interés de sus creadores de capturar nuevos públicos, por eso la historia intenta tener su propia lógica reinventando sus cimientos. En este proceso recurre a referentes comunes clásicos de sus antecesoras, lugares en que ocurrieron escenas memorables: el hospital (Terminator 2), el bunker (Terminator 3), la industria metalúrgica abandonada (Terminator 2), callejones y la teletransportación en la urbe (Terminator 1), entre otros momentos.

Lo malo

Extrañamos a Linda Hamilton

Aunque me encanta Emilia Clarke y su actuación en la película le gustó a la mayoría de público con el que me he conectado, su personaje está lejos de la Sarah Connor de las dos primeras. Extrañamos a Linda Hamilton y su personaje porque a través de ella sentíamos la angustia de conocer nuestro destino sin saber si era posible cambiarlo, con matices de locura, fortaleza y violencia. Quién puede olvidar su cara de terror cuando se abre el ascensor en el manicomio y aparece el T800 armado.

Esta nueva SarahConnor se presenta como una gran heroína que todo lo puede. Nunca logramos sentir en su interpretación el miedo real de la cercanía del apocalipsis, porque estaba más preocupada de disparar su pistola. 

Los viajes en el tiempo y las líneas paralelas de futuros posibles enredan demasiado la vaina

Como sucede en todas las películas de viajes en el tiempo, el conectar las diferentes realidades y personajes puede retar al más minucioso de los aficionados. Si a eso le sumamos líneas paralelas de futuros posibles, es bastante confuso. Para explicarlo con propiedad hay que vérsela varias veces.

La actuación de Jai Courtney como Kyle Reese es perversa

Una interpretación plana, poco convincente, sin emociones, para tener la responsabilidad de proteger a la protagonista. Varias veces estuvo a punto de morir, por poco se acaba la esperanza y el hombre siempre con las mismas actitudes. Incluso cuando afirmó estar enamorado de Sarah Connor.

En definitiva es de suponer una gran taquilla y el voz a voz será magnífico porque cumple con las expectativas de una buena película de acción más que de un gran planteamiento dramático.