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Siete momentos críticos de Rock al Parque

Mientras se acerca una nueva edición del festival, vale la pena recordar momentos que lo han dejado en cuidados intensivos
Por
José "Pepe" Plata

No es un secreto que Rock al Parque es un suma de esfuerzos que unen talento local, logística, reglas de juego, recursos públicos, cubrimiento e interés de la prensa y que unidos forman parte de un engranaje único. Desde 1995 el festival ha ido desarrollándose a través de diversas fórmulas entre las que se incluyen: rotación de escenarios, horarios, convenios con otros festivales locales e internacionales, fechas en el calendario anual, etc.

Por: José "Pepe" Plata // @owai

La experiencia ha ido haciendo que el festival se transforme y que cada año, tenga situaciones que sean memorables. Lo que nació como una plataforma de promoción y visibilización de las bandas locales, ha terminado siendo una congregación única de talentos que no para.

Aún así, el festival ha tenido momentos y situaciones críticas que han puesto en entredicho su lugar en el calendario artístico. Bien sea asociadas a sus repertorios, calendarios, procesos y hasta con el clima; estas son siete amenazas a las que se ha tenido que enfrentar el festival.

1.    ¿Se acaba Rock al Parque?

En 1998 el festival estuvo a punto de ser cancelado por Ángela Catalina Meza, la entonces directora del Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Ella decía que los recursos había que reinvertirlos en otros programas. La presión de la comunidad musical fue más grande y el festival se recuperó a través de la recolección de firmas y presión mediática.

2. ¿Se privilegia lo extranjero frente a lo local?

En 1999 debido a desajustes técnicos en la prueba de sonido de la banda mexicana Café Tacvba, la banda nacional Ultrágeno no se pudo presentar. Esta fue una de las situaciones más tensionantes en el festival resultado de decisiones que impactaron a la escena musical del momento. Se generaron debates acerca de cuál era el fin mismo del festival si uno de los grupos más esperados del país, no pudo presentarse. En aquel entonces se habló de la finalidad del festival, al tener invitados internacionales a los que se les pagaba, pero a los locales, el público parecía solo tomarlos en cuenta en el festival, más no a lo largo del año. Se empezaron a escuchar voces que pedían acabar o reformar el festival.

3. ¿Se comercializó en demasía el festival?

En el año 2004 la comercialización del festival y la presencia de marcas como Coca Cola y Mtv hicieron que se presentaran tensiones entre Julio Correal y los entonces funcionarios del Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Se hizo popular la palabra “cometaches” como reflejo de las tensiones entre los dos bandos. La comercialización permitía tener un repertorio musical que no podía ser del todo asumido por la organización. Y la presencia de marcas como respaldo en la producción hizo que se pensara si estas mismas marcas iban a apoyar a los artistas a lo largo del año; o era simplemente una ventana de visibilización ante un público joven en la ciudad.

4. ¿El clima juega una mala pasada?
   
En el año 2007 una fuerte lluvia que azotó la ciudad el 3 de octubre y que terminó en granizada, hizo que se tuviera que suspender la primera jornada del festival. Rock al Parque tuvo que recuperar esta jornada una semana después. Esta situación hizo que se empezara a hablar del cambio en la fecha de realización, puesto que coincidía con la temporada de lluvia. La jornada que se recuperó, hizo que se tuviera como invitada especial a la banda Brujería.

5.  ¿Los nuevos talentos no pueden ser invitados?

En el año 2012, la agrupación juvenil The Castles fue víctima de amenazas y tuvo que declinar la invitación a participar en el festival. Siendo menores de edad, algunos argumentaron que iban a entrar por rosca y otros decían que era algo muy grande para que los niños tocaran. Como habían sido invitados por la organización, se criticó que no hubieran seguido el proceso normal de las bandas distritales. Era una muestra de talento joven que estaba a tono con lo que pasaba en aquel momento, pero que el público no quiso aceptar.

6.    ¿Rock al Parque no tiene público?

En el año 2013, los niveles de asistencia al festival fueron bajos. Artistas internacionales como Living Color e Illya Kuryaki no fueron vistos por más de diez mil asistentes. Voces críticas querían que el festival cambiara de estrategia y enfoque. Las voces que buscaban un cambio en él, criticaban el enfoque mismo del evento, como lugar al cual se le estaba entregando un gran presupuesto, pero al cual el público capitalino no estaba teniendo en cuenta. Las críticas cuestionaban además la vigencia del modelo de trabajo y difusión.

7.   ¿Una tutela contra Rock al Parque?

En este 2017, una tutela interpuesta por un músico local contra el festival hizo reflexionar si el festival cumple la misión de promover la música en la ciudad. Se argumentaba que el rock como fuente de trabajo estaba siendo vulnerado porque el festival no tenía en su programación bandas de rock y favorecía un criterio de diversidad. Tras una serie de apariciones e interés mediático en la curiosa acción, un juez de la república falló en contra la petición. El festival tuvo así un respaldo legal que lo fortaleció. Afortunadamente ganó la música y Rock al Parque seguirá por más tiempo. 

En pocos días el festival tendrá una nueva edición; pero no queda duda alguna que cada amenaza le da un vigor propio y lo consolida como un evento único en el continente.

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