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¿Por qué el SOFA es uno de los eventos para geeks más visitados cada año?

En el SOFA el estigma se convierte en valor y los objetos otorgan, por similitud, un poder de realidad.
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Si sienten que los dejó el bus y todavía no saben por qué tanta histeria por estos días en Corferias, acá nos cuentan por qué cada año hay una enorme congregación de gente que se reúne a materializar las historias fantásticas que ve en las pantallas.  

Por. Jairo Clavijo P. y Juan Camilo Ospina D.

El año pasado durante el SOFA, en la cola para entrar, vimos enfrente de nosotros a un muchacho de unos 14 años junto con su madre que nos llamó la atención por su voz de estereotipo ñoño, como sacado de The Big Bang Theory. Se mostraba impaciente por la fila, por la lluvia y decía: “he esperado todo el año para poder venir”. Cuando estábamos a punto de entrar, su madre se despidió de él con un “pórtate bien”. El muchacho echó un vistazo atrás y dijo con su voz chillona: “eso es lo que ella cree”. Fue una escena caricaturesca, como casi todo el SOFA.

Pero, ¿acaso el SOFA ofrece algo para portarse mal? Desde luego, no. El Salón del Ocio y la Fantasía es un lugar de ensueño para muchos. Se recrea un mundo donde los fieles seguidores del anime, el manga, el cómic, la literatura fantástica, los videojuegos y el cosplay, se reúnen cada año para encender la chispa del ritual que da sentido al multitudinario encuentro.

La primera edición se llevó a cabo del 23 al 26 de abril de 2009 en Bogotá y ocho años después ha continuado cada año abriendo sus puertas para una comunidad que crece con cada edición. Se trata de una congregación de personas que realmente comparte una pasión por otras realidades. El manga, el anime y el disfrute de la experiencia “friki” se materializa y se exhibe sin problema, aquí no es objeto de burlas.

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Si quieren un tip de levante para el SOFA, podría ser buena idea comenzar la primera línea en Tinder describiendo las distintas transformaciones de Goku. En el SOFA, el estigma se vuelve un valor; el conocimiento de las series, los personajes y los objetos permiten ser reconocido. Aunque el evento incluye tecnología, la experiencia se centra más en las narraciones que cuentan los videojuegos, los comics y el anime. Las temáticas son muy variadas: robots que tratan de salvar el mundo de una gran amenaza, amores adolescentes del colegio, historias de vampiros, historias sobre la realidad actual, batallas medievales, y hasta los robots de la Policía son exhibidos.

En el caso del anime podemos ver géneros como el Shounen, el cual está orientado a chicos jóvenes, cargados de violencia, acción y batallas. El Shojo, orientado a chicas jóvenes, teniendo características muy románticas. El Cyber punk, las historias que suceden en un mundo devastado. El Gore muestra escenas crudas de sangre, violencia y desmembramientos, y algunas otras que tal vez no necesiten explicación como el Hentai, el Yaoi y Ecchi.

En el SOFA es fácil ver historias de anime que nos hacen recordar las primeras emisiones de Astroboy en Cadena 1 de INRAVISION en los años 80, pasando por Centella y La abejita Maya, quien junto con José miel fueron fuente de profundos traumas de toda una generación. También otros animes de los 90 como Super Campeones, Caballeros del Zodiaco, Sailor Moon, Dragon ball, Pokémon y Las Guerreras Mágicas. Hasta el ‘peligroso’ Ranma y medio, un jovencito que cambiaba de sexo al mojarse con agua fría, lo cual seguramente llevó a muchos padres a poner calentadores de agua en las casas. Inolvidables: Samurái X, Yu Gi Oh!, Sakura Card Captors y Naruto de los 2000 y el posterior anime de internet, Hellsing, Code Guess, Bleach, One Piece, One punch man, Boku no hero academia, y muchos más.

Todas estas historias han quedado plasmadas en los recuerdos de los que hoy son adultos, generando pasión en pequeños y grandes. El SOFA es capaz de congregar a grupos poblacionales tan distintos y tiene la cualidad de sacar de la pantalla esas narraciones, que hasta ese momento fueron vividas como virtuales, pertenecientes a una realidad diferente, mediadas por el infinito abismo de una pantalla. De un momento a otro, se puede ver a Allucard caminando por allí, a una familia disfrazada de los personajes de Star Wars, llaveros con los símbolos de Fairy Tail (ropa que hace alusión a los animes) y hasta una zona exclusiva para jugar Yu Gi Oh!

Cuando él o la cosplayer (la gente que se disfraza de sus personajes favoritos) utiliza los objetos para parecerse a algún personaje de las narrativas, se transforma momentáneamente, repitiendo sus cualidades, su actitud y sus posturas físicas. Los objetos otorgan, por similitud, un poder de realidad.

Se puede decir que los objetos del SOFA tienen cualidades sagradas, en oposición a los objetos profanos que hacen parte de la cotidianidad. Las personas que frecuentan este evento tienen especial cuidado con los suvenires que se venden o que se usan allí, las figuras de acción, las varitas de Harry Potter o las cartas de Magic, son detalladamente observadas y admiradas. Cabe decir que los materiales, objetos y conceptos utilizados en el SOFA son una muestra de la globalización cultural.

Por ello, nuestro personaje de la entrada, como muchos otros, esperan cada año para asistir al ritual. Quizás para él portarse mal equivale a entrar en la materialización de la fantasía, por ello vimos a nuestro adolescente tomándose selfies con una sexy cosplayer japonesa y peleando, espada en mano, en una batalla medieval, después no sabemos, probablemente hizo una apuesta en un juego de cartas.

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