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La receta ideal para superar una tusa

Mátennos colesterol, grasas saturadas y azúcares, ya que el amor no pudo.
Por
Salchichitas

 

Las etapas de una tusa suelen ser, en este orden, parálisis, negación, rabia y aceptación. Nosotras le agregamos otra, que va entre la rabia y la aceptación, que es la de hacerse uno con la comida, sanarse mientras se enferma y en una especie de simbiosis convertirse en un dorito, una dona o su placer culposo favorito.

Por Salchichitas Cocacola // Instagram: @salchichitascocacola

Lo ideal es que esta receta sea hecha junto a su mejor amiga/BFF. Junten ahorros y gasténselos en embriagarse no sólo con alcohol sino con la elevación que producen las delicias de las grasas saturadas, el chocolate que es más mantequilla que cacao y mucha crocancia. Nosotras las Salchichitas nos fuimos a comprar delicias, dejarnos sorprender por las góndolas de supermercado y seguir a nuestro corazón, pero sobre todo, a nuestros estómagos.

Paso 1: llegar al supermercado

Los supermercados son el cielo, las góndolas pequeños reinos. Por supuesto, como este no es un post de auto superación sino de “entusamiento”, la idea es sumergirse en la bajeza de lo menos saludable que esté a la vista, así que descartamos secciones como esta:

Y nos internamos principalmente en estas tres secciones: golosinas, paquetes/comiso y licores. En cuanto a los paquetes hay que aclarar que entre nosotras cada una tiene sus gustos y particularidades; una es de la escuela de las papas fritas y los cheetos, la otra es de la escuela de todo lo quesudo, sobre todo triangular y crocante.

En cuanto a los licores, ¿cómo así que como no? Uno pensaría que a la hora de escoger la cosa es difícil pero no, esto es como quedar embarazada o estar pre-menstrual, uno se merece todo y ya, sin mente. Entre frutas y paquetes: paquetes. Entre chocolate negro y chocolate de leche con arroz crocante: el de toda la vida. Entre agua de aloe y agua-ardiente: guarito.

Nota: Recomendamos comprar chocolates en bocaditos porque así son más fáciles de incorporar en preparaciones exóticas y gordas.

 

Paso 2: armar la canasta de mercado:

Miles de posibilidades y combinaciones. Salado con dulce, líquido con sólido, caliente con frío and the chantillí. Así fue la inversión:

Su esplendor:

 

Noten el centro de todo, como un sol: Los pañuelitos, que hacen de pañito de lágrimas y también de servilletas.

 

Paso 3: disfrutar el resultado

Además de una mezcolanza espectacular, obtuvimos una cantidad de boronas no tan espectaculares que no dejarán dormir por días. Pero, de nuevo, esto no se trata de auto superarse ni de escoger la mejor comida para comer en la cama (un texto que escribiremos en el futuro) sino de revolcarnos en este estado de perdición, tristeza, anonadamiento, desubique en el que nos identificamos con un boliqueso que ha estado debajo de un sofá por meses.

 

Hicimos:

  1. Perros Calientes: uno con papas fritas trituradas y otro con doritos triturados
  2. Chips (Doritos y papas) con Dip (queso untable con sabor a mantequilla).
  3. Helado con sabor a cheesecake con galletas de almendras, chocolates enterrados cubiertos por chantillí y más galletas y chocolates.
  4. Cada niña con su botella de champaña.

Nunca sobra que alguien diga que está bien comer así, pocas ocasiones tan perfectas como esta para hacerlo.

¡Salud!

 

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