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Porro tours: una nueva (y elevada) forma de hacer turismo

Péguense el viaje, literal y simbólicamente.
Por
Redacción Shock

Ya no se tienen que preocupar por encaletar en su mochila la “mota”, “maría”, “porro” o cómo quieran llamarle; en estos lugares podrán fumar cuanto cannabis quieran sin restricción alguna.

Por Esteban Daza // @steban_dl

También conocido como turismo verde, los tours de marihuana están tomando fuerza entre los paquetes turísticos en varios países. Catas de marihuana, talleres de cultivo y hasta clases de cocina, son algunos de los planes que podrán encontrar en diferentes rincones del mundo.

 

Nimbin, Australia

En un pueblo pequeño ubicado en la costa este y considerado como la capital hippie del país, en donde las fachadas de las casas, los autobuses e incluso algunos autos están pintados con un estilo muy hippie, el consumo de marihuana no es legal, pero tolerado. Es decir, que aunque haya estaciones de policía y cámaras de seguridad, las autoridades saben el plan que los turistas van buscando y dan vía libre para que lo disfruten.

En lugares como bibliotecas o galerías de arte se pueden ver letreros que dicen “Cookies”, que es el santo y seña para que los viajeros sepan que ahí pueden comprar hierba. Efectivamente se ofrecen galletas (con marihuana, obvio), pero también se pueden comprar brownies o porros normales.

Normalmente los tours a este pueblo salen desde ciudades cercanas como Byron Bay, Lismore y Murwillumbah, en donde un bus viejo pintado de muchos colores recoge a los turistas, los lleva a Nimbin y luego de que todos hayan fumado o comido ganja, el chofer pone reggae y  los lleva a dar un paseo por bosques llenos de cascadas hasta que les baje un poco la traba.

 

Ámsterdam, Holanda

A diferencia de lo que muchos creen, la marihuana no es legal en esta ciudad pero sí está despenalizada. En ningún lugar pueden vender más de cinco gramos y en caso de que los encuentren con una cantidad superior se pueden meter en problemas.

Los tours normalmente ofrecen un recorrido por los “Coffe Shops”, que son los lugares donde se puede comprar porro legalmente. No se van encontrar con letreros que digan “venta de marihuana” o algo así; estos lugares se pueden reconocer por un permiso blanco y verde pegado en la puerta o por una bandera roja, amarilla y verde.

En la entrada de las tiendas de café hay meseros sonrientes y amables esperando por los turistas. Una vez adentro les muestran las diferentes opciones del menú y los precios. El valor por gramo está alrededor de los diez euros.

 

Nine Mile, Jamaica

La cuna de Bob Marley es considerada como el lugar con la mejor marihuana del mundo. Los tours allí son un algo más profesional; los guías muestran un amplio conocimiento acerca de todo lo que tenga que ver con la cannabis y comparten algunos consejos para comprar y fumar marihuana en Jamaica.

También son populares los llamados “Ganja Tours”, que no son más que plantaciones de marihuana donde los turistas pueden catar variedades de yerba. Igual que en Nimbin, el consumo de marihuana no es legal, pero las autoridades lo toleran ya que saben que es un motor económico para el turismo del país.

 

Colorado, Estados Unidos

Desde que este estado legalizó el consumo de marihuana con fines terapéuticos el turismo verde en esta región ha aumentado considerablemente. En los paquetes turísticos ofrecidos en algunas ciudades se ofrecen, además de alojamiento y transporte, visitas a dispensarios y cultivos de marihuana. Además, hay talleres prácticos para crear su propio cultivo y clases de cocina. Otro plan es visitar las tiendas del barrio conocido como el Pequeño Ámsterdam en Denver, allí encontrará bares y restaurantes donde el principal ingrediente es la marihuana.

 

Chauen, Marruecos

La famosa ciudad de las calles azules también es conocida como el epicentro de social de la industria del cannabis marroquí. Con más de 57.000 hectáreas dedicadas al cultivo de hachís, Marruecos es el primer exportador de cannabis del mundo. En el Valle del Rif los recolectores de marihuana secan la resina hasta que queda homogénea y dura similar a un gran embaldosado. No hay tours que ofrezcan ver este proceso, pero si tienen suerte y logran subir a las cordilleras para verlo, disfrútenlo con moderación pues la posesión de marihuana en esta región los pueden meter en serios problemas con la ley.

 

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