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En defensa de Stefan Medina

Cuando se equivocó al debutar en la selección Colombia, llovieron memes y críticas despiadadas. Ahora, en su humilde y destacable regreso, nadie dijo nada.
Por
Héctor Cañón

Cuando se equivocó al debutar en la selección Colombia con tan solo 21 años de edad, llovieron memes y críticas despiadadas. Ahora, en su humilde y destacable regreso, nadie dijo nada. Stefan, en Shock te queremos y reconocemos que sos un crack y un ser humano echa’o pa’ lante.

Por: Héctor Cañón // Foto: GettyImages.

Ese país fanático al que solemos llamar la Colombia futbolera es devota y a la vez implacable con sus ídolos. Los levanta como palmeras cuando aciertan y los tumba como cocos cuando se equivocan. 

Y no solo eso: al verlos caer, disfruta. Stefan Medina, un joven envigadeño de apenas 24 años, es testigo de la inconstancia (por no decir blanco) de los hinchas colombianos. También de su sevicia cuando las cosas en la cancha no salen bien. Como si jugar fútbol estuviera menos exento de errores humanos que informar a la gente, manejar un articulado de Transmilenio o atender enfermos. 

En marzo de 2016, en la altura de La Paz, regresó a las canchas con la camiseta de la selección Colombia, después de casi tres años de ausencia obligada. Lo hizo bastante bien, humilde como un obrero de la pelota, aunque algunos habíamos llegado a pensar que el par de errores que cometió en el camino hacia el mundial Brasil 2014 habían sido su condena de muerte con la tricolor.

Pero no fue así. José Néstor Pékerman, director técnico de la selección Colombia y viejo zorro del fútbol, se echó el agua sucia encima al confesar que había sido error suyo hacerlo debutar en el Estadio Centenario de Montevideo, ante una selección Uruguay que de no ganar ese día quedaría eliminada del mundial. Y los futboleros sabemos que en las canchas suramericanas no hay nada más peligroso que un equipo uruguayo en peligro.

Después de las embarradas de Medina, el técnico argentino pidió tiempo y aseguró que el pelado brillaría algún día con la selección nacional a pesar de su triste debut. 

Nadie le creyó, pero cumplió. Frente a Bolivia, Stefan volvió a la cancha y, a 3 mil 600 metros de altura sobre el nivel del mar, corrió sin parar, peleó cada balón y salió airoso con un 3-2 a favor nuestro, que volvió a encarrilarnos en el camino hacia Rusia 2018. 

Obviamente, nadie dijo nada. Recordar sus errores habría sido estúpido, pero reconocer su calidad como futbolista y su entereza como ser humano habría sido equivalente a pedir disculpas y acá somos enemigos acérrimos de reconocer nuestros errores y amantes de buscar con binóculos los ajenos. Eso sí, en la tercera fecha de la Copa América Centenario, en un partido extraño en el que Pekérman ya clasificado a la segunda ronda decidió alinear a una defensa joven (Medina, Aguilar, Mina, Fabra), donde Aguilar fue un mar de nervios y sus compañeros tampoco respondieron; le volvimos a caer.

Ahora Medina podría volver a ser titular y todos los creadores de Memes estarán expectantes a caerle al humilde jugador con parecido a Frodo, pero si lo hace bien, nadie dirá nada ni le aplaudirá, porque nos gusta ser desagradecidos.

El 10 de septiembre de 2013, ante Uruguay, Pablo Armero, el titular habitual por la banda izquierda, estaba lesionado. Medina, quien entonces brillaba en Atlético Nacional con tan solo 21 años, salió a la cancha con el número 7 en la espalda. 

Su desempeño era aceptable hasta la mitad del segundo tiempo. A pesar de lucir desubicado, Colombia empataba y la hinchada no necesitaba culpables. Sin embargo, cuando se acercaba la hora de regresar a casa con un glorioso 0-0, cometió un error garrafal que significó el 1-0 a favor de los uruguayos. Después volvió a vacilar y vino el 2-0. (Ver análisis de errores de Stefan Medina ante Uruguay).

 

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