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El auge de los San Andresitos de drogas online

Por
Álvaro Corzo

Cocaína, MDMA, Viagra, LSD, Morfina y todo lo demás que se le pueda ocurrir.

Por: Álvaro Corzo V. - @corzo360

Cuando el FBI dio con la cabeza de Dread Pirate Roberts, cerebro fundador de Silk Road, el bazar de drogas online más grande del planeta, así como con un grupo de sus vendedores estrella en octubre pasado, muchos se preguntaron sí este sería el comienzo del fin para este nuevo modelo en la compra-venta de narcóticos.

Casi tres meses después las dudas han sido desalojadas. En los oscuros laberintos de la red es fácil hoy encontrarse con nuevas y más sofisticadas plataformas, especies de eBay o Amazon.com de la venta de drogas donde los niveles de anonimato y seguridad son cada vez mayores.

Al igual que su antecesor Silk Road 2.0 corre sobre Tor, una plataforma anónima creada a finales del 2002 para periodistas, perseguidos políticos, defensores de derechos humanos y todos aquellos que buscan evitar la censura o el control de sus comunicaciones online. 

Tor desprende la información que se mueve en el internet como una cebolla, por capas, mandando cada una de ellas por diferentes rutas y servidores en el mundo entero, haciendo muy difícil sino imposible rastrear su origen.

A pesar de que Tor no es 100% seguro sus más de ocho millones de usuarios a nivel mundial lo convierten en la plataforma reina del Dark Web. No en vano la mayoría de estos San Andresitos de drogas online y a domicilio están allí.  Agora, Blue Sky, Pandora, Three Hares Bazzar, FloMarket, son unos de los tantos locales creados en las últimas semanas donde conseguir cannabis, disociativos, éxtasis, intoxicantes, opioides, farmacéuticos, psicodélicos, estimulantes, entre todo tipo de substancia que se pueda imaginar está solo tras el clic de un ratón.

El precio aquí es virtual. Bitcoin, moneda 100% digital que protege en gran mediada el anonimato de quienes la usan, convirtiéndola por excelencia en la divisa de las transacciones que ocurren en lo más oscuro de la Web. Venta de armas, tarjetas de créditos robadas, títulos valores, animales exóticos y por su puesto drogas, muchas drogas. Se estima que en el 2013 Silk Road vendió más de quinientos millones de dólares en drogas a domicilio.

Sin embargo luego del arresto en San Francisco de Ross Ulbricht, pionero de este imperio online avaluado por la revista Forbes en dos billones de dólares muchos habitantes del Dark Web se mudaron a otra avenida. I2P (The Invisible Internet Project) una plataforma anónima conocida por su uso del Tunnel Routing, forma reciproca de encriptar la información a lo largo de una fracturada cadena de transmisión, utilizando servidores en distintas partes del planeta la cual alcanza un porcentaje de seguridad y anonimato cercano al 98%.  Todo un sueño para los miles que le huyen a los tentáculos del NSA y las agencias de inteligencia.

Allí se encuentra The Marketplace, el único mercado de drogas en internet que tiene los estándares de seguridad para utilizar i2p como plataforma. El problema, sin embargo es la dificultad técnica para acceder a esta robusta red anónima. “Es tan compleja que aun para sabuesos de los sistemas es todo un reto” me explica en un chatroom BD345, usuario del Marketplace. 

El auge de estos San Andresitos de drogas online aseguran sus miles de compradores radica en la rigurosa y gigantesca comunidad de usuarios, quienes se toman muy en serio el sistema de calificación tanto de los productos así como de los vendedores que hacen parte de estos mercados negros.

Para cv34Adam otro usuario del Marketplace, como para muchos otros es más seguro comprar drogas en el Dark Web donde se sabe la calidad y la procedencia de lo que se consume y no en una esquina cualquiera. “Tenemos el DarkList, el primer directorio certificado de vendedores online, donde se puede seguir el número de ventas realizadas por cada vendedor certificado así como la satisfacción de cada uno de sus clientes. Es mejor que las paginas amarillas”  asegura.

Entre tanto el FBI y autoridades del planeta entero siguen procurando infiltrar estas redes anónimas para atrapar a las cabecillas de estos mercados negros así como a sus principales compradores. No obstante como lo demostró este resurgimiento después de la caída de Silk Road se hace pronosticar que la guerra contra la drogas en el Dark Web será para largo rato.