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A estos futbolistas les quedó grande la fama

La selección que todo el mundo quisiera tener en la cancha, pero no fuera de ella.
Por
Héctor Cañón

Borrachos, vagos, peleones, farreros, conflictivos y hasta sobrevalorados: estos son los adjetivos de una larga y triste lista de futbolistas que prometían mucho pero que por su indisciplina o porque no cumplieron las expectativas terminaron en el anti-hall de la fama.

Por: Héctor Cañón Hurtado // @CanonHurtado

La lista de futbolistas a los que les quedó grande la fama es interminable, está llena de capítulos picantes y nos permite saborear historias sin final feliz. Con estos futbolistas, en sus contadas jornadas de gloria, se podría armar un equipo legendario y ganador y, a la vez, con ellos mismos, en sus fracasados intentos de volver a brillar, podríamos montar un conjunto perfecto para el matoneo en las redes sociales. Han sido troncos y cracks, pero su leyenda es la de los héroes derrotados y la del “qué hubiera pasado si…”. Por estos días, algunos de ellos han estado en el centro del escenario, en algunos casos por hechos extradeportivos que plagan sus polémicas carreras, y nos han recordado los diversos factores por los que algunos cracks no logran gambetear todo el circo que la fama trae consigo.

Jairo “El Tigre” Castillo, un delantero que hubiera podido brillar en cualquier liga del planeta, se mareó al llegar a Europa y su paso por España y Chipre fue fugaz. Hoy en día es tan peligroso cuando conduce jincho por las calles de Cali como lo fue en los cotejos en los que brilló para el América de Cali, y se convirtió en una de tantas esperanzas futbolísticas colombianas que murieron ahogadas en el exceso de alcohol y farra.

Juan Fernando Quintero, quien tuvo varias chances de acoplarse en Italia y Portugal, regresa sin pena ni gloria y aunque el Deportivo Independiente Medellín lo ha acogido, la hinchada aún duda de que su pasión por el reguetón y el perreo no interfiera una vez más en su rendimiento en la cancha. Juan Pablo Pino, otro genio de la pelota y conocedor de los calabozos de Cartagena como borrachín pendenciero, brilla en el clásico peruano cuando su talento alcanzó a ilusionar a la aburrida liga francesa, hace apenas ocho años, con la llegada milagrosa de un súper dotado.

Al parecer, algunos cracks prefieren ser cabeza de ratón que cola de león porque no están listos mentalmente para sumir el desafío que implica ser un deportista de élite. Castillo, Quintero y Pino son apenas tres ejemplos que comprueban que la disciplina, como lo han enseñado James y Falcao, los dos colombianos más triunfadores en el fútbol europeo, es requisito indispensable para que las pinceladas de talento juvenil, que encienden el apetito de los medios deportivos sensacionalistas y ponen a latir de esperanza el corazón de las hinchadas, se consoliden en una carrera exitosa.

En cuanto a la desbordada forma en que la prensa y los fanáticos inflan a los chiquillos del fútbol, es evidente que aporta al hecho de que algunos cracks sean madurados biches y no logren hacer realidad sus promesas de gloria. Ya veremos qué pasa con Rafael Santos Borré y Marlos Moreno, dos delanteros colombianos que rondan los 20 años de edad y ya tienen minutos de juego en la exigente liga española con Villareal y Deportivo La Coruña. Solo el tiempo podrá decir si estaban listos para adaptarse a los cambios culturales, a estar lejos de casa, a competir con sus héroes de la televisión, a lidiar con las tentaciones de sexo, drogas y rocanrol o si pasarán a engrosar la lista de genios que se engolosinaron con la fama.

El asunto, por supuesto, no es un mal exclusivo de los colombianos. El italiano Mario Ballotelli y su comportamiento desafortunado que no lo deja consolidarse como futbolista; Adú, el Pelé gringo, y su gloria fugaz y Bojan Krkic, quien pasó de tener una cláusula de rescisión de 80 millones de euros en Barcelona a costarle un millón de euros al modesto Stoke City, donde reina en el banco de suplentes, también aportan lo suyo.

Ustedes dirán quién faltó en este Top 10 de futbolistas que no supieron gambetear la fama.

1. Juan Fernando Quintero

Aunque tiene una nueva oportunidad de jugar fútbol en Medellín, la historia reciente de Quinterito es triste. El día en que Porto anunciaba que no estaba interesado en sus servicios, después de que el director técnico se quejara de su falta de compromiso, él lanzaba una nueva canción de reguetón.  Es mejor con la pelota,

2. Juan Pablo Pino 

La tolerancia del fútbol peruano al alcohol es, según los conocedores del tema, una de las razones para que los equipos de ese país no hayan vuelto a brillar. Pino, conocido por sus excesos con el chorro y por saltar de un club a otro después de sus farras, es uno de los futbolistas tomadores de trago que sobrevive en el devaluado balompié inca. El presidente de Universitario, al ser interrogado por el prontuario de su contratación, dijo que le pondría un cura. Plop.

3. Jairo Castillo

Lo del Tigre es otro capítulo más de nuestra absurda realidad. Claudia y Caterine Ojeda murieron, en 2001, en un accidente de tránsito provocado por la ebriedad del delantero. Hoy en día, sigue manejando borracho por Cali, aunque debe más de 40 millones de pesos en multas de tránsito y no tiene licencia de conducción. Su respuesta al ser ponchado fue: “así me vuelvo más famoso”.

  1. 3. Johnnier Montaño

El habilidoso jugador, que debutó en la selección Colombia con gol contra Argentina cuando apenas tenía 16 años, es una de las figuras de la liga peruana, tras haber tenido oportunidades a montón en Italia. “Me tenían secuestrado” dijo para justificar su tardía llegada a una pretemporada con Parma. Genio. Al parecer, como Montaño les ha funcionado a los de Alianza Lima, los del archirrival Universitario también le apostaron a otro genio colombiano con historial alcohólico. Lo de Johnnier Esteiner es otra historia de un talento que no supo gambetar la farra.

  1. 4. Juan Carlos Toja

El bogotano brilló con la Selección Colombia juvenil que ganó el Sudamericano en 2005. Su pinta de galán lo llevó a las portadas de varias revistas y su buen fútbol al River Plate de Argentina. Después, estuvo en Rumania y Estados Unidos sin pena ni gloria. Hoy no tiene equipo y debe ver por la tele cómo Falcao, Camilo Zuñiga, Macnelly Torres, Dayro Moreno, Christian Zapata y otros de sus compañeros en la gloria juvenil siguen brillando en las canchas.

5. Hugo Rodallega

Falcao fue su suplente cuando Rodallega deslumbró al planeta fútbol al convertirse en el goleador histórico de los Sudamericanos Juveniles, con 11 goles. Después de pasearse por seis clubes de México e Inglaterra, donde nunca logró brillar, terminó en la desconocida liga turca. Lo último que supimos de él era que no había podido dormir por meter un autogol.

6. Robinho

Los que creyeron que podía ser el heredero del legado de Pelé, Zico, Romario, Ronaldo y Ronaldinho deben avergonzarse hoy. El crack brasilero es el típico jugador indisciplinado que cree que el talento le bastará para destacarse entre los mejores. En Manchester City, Real Madrid y Milán tuvo problemas al ser pillado mal parqueado por los paparazzis. Después de terminar en la banca de varios grandes de Europa, volvió a Santos, donde es más seguido por su afición a la rumba que por su juego en la cancha.

7. Mario Balotelli 


El italiano es el típico rebelde sin causa. Ha terminado preso por orinar en la calle y por colarse en una cárcel de mujeres, fue expulsado del Inter de Mourinho por aparecer públicamente con la camiseta del archirrival Milán y es adicto a llamar la atención con estupideces como terminarle a su novia por mensaje de texto en  una trasmisión televisiva. A los 16 años deslumbró a Europa al tener el mejor promedio goleador de los juveniles y, poco a poco, se fue diluyendo en escándalos estúpidos. Ya párala, Mario. 

8.    Freddy Adú 


Algunos lo llamaron el Pelé gringo y fue la ilusión de la fanaticada estadounidense de brillar en el balompié como en los demás deportes. Después de debutar con la selección nacional con tan solo 16 años, vagó sin rumbo por Europa. Llegó a Benfica con bombo y después puso en su hoja de vida de futbolista inflado por hinchas y prensa nombre de clubes exóticos como Kuopion Palloseura, Tampa Bay Rowdies y KUps. Pelé solo hay uno y, obviamente, es brasilero.
 

9. Bojan Krkic

En siete temporadas en las categorías juveniles, el delantero español, de ascendencia eslava, anotó más de 800 goles. Los catalanes esperaban que al saltar al equipo mayor se conectará con Messi, Xani e Iniesta, pero eso nunca sucedió. Otro juvenil más que es desbordado por las expectativas.

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