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Los “rastastases” de las otras selecciones

Un playlist de canciones no apto para la gente que no se soporta el fútbol.
Por
Héctor Cañón

A la hora del fútbol, la alegría no es solo colombiana. Aquí les dejamos el playlist con los temas de algunos de los equipos que pelean por la Copa América Centenario. 

Por: Héctor Cañón Hurtado @CanonHurtado // Foto: Gettyimages

La historia del fútbol está llena de música. A lo largo de los años, los músicos y los hinchas de las diferentes selecciones del planeta han compuesto y vociferado hasta el cansancio las canciones apropiadas para apoyar a sus equipos cuando llega la hora de los torneos de naciones. Unas nacen en las propias tribunas y, poco a poco, se van convirtiendo en himnos con los que las fanaticadas alientan a sus equipos con la timidez propia de los días previos a los cotejos, en la tensión de las batallas que deciden los campeones y, en un tono aún más alto, tras las victorias que les dieron la razón a las letras triunfalistas. 

El “Brasil, décime que se siente /tener en casa tu papá / te juro que aunque pasen los años / nunca lo vamos a olvidar / que Diego te gambeteó…”, entonado hasta la saciedad por los argentinos en las calles brasileñas, en las tribunas de los estadios y en las congestionadas estaciones de metro del pasado mundial, es el más reciente ejemplo de una canción que ahora tiene decenas de versiones y que se repetirá mientras el fútbol dure.

Es decir, para siempre. Hasta la banda de guerra de la Presidencia de ese país la tocó, en los alrededores de la Casa Rosada, mientras se acercaba la hora de la final frente a la poderosa Alemania. “…que Caniggia te vacunó / estás llorando desde Italia hasta hoy / a Messi lo vas a ver / la copa nos va traer / Maradona es más grande que Pelé…”. (Ver a la banda de guerra de la Presidencia tocando el tema).

Otras canciones, como Santa Maradona de Mano Negra, nacen por fuera de los estadios y tienen como objetivo ensalzar la figura de un crack. Diego, uno de los más grandes futbolistas de todos los tiempos, es tal vez el jugador que más ha inspirado a hinchas y músicos para crear cánticos que enciendan aún más la pasión de los estadios. 

En su nombre y en el de sus gambetas inigualables se han creado más de cincuenta temas. Capitán Pelusa de Los Cafres, Maradona de Andrés Calamaro, Maradó de Los Piojos, Maradona Blues de Charly García y La mano de Dios de Rodrigo Bueno son apenas algunos de los hits que hacen homenaje al conflictivo crack argentino y que, además, demuestran que se podría hacer una selección argentina de canciones al mejor jugador de su historia con los cracks rockeros de todos los tiempos. (Ver video de Maradona y Charly García cantando juntos.

Los brasileños Pelé y Ronaldinho, el divo italiano Roberto Biaggio, y la “Pulga” Messi también tienen las suyas. En Colombia, donde es prácticamente imposible poner a la hinchada de la selección de acuerdo para entonar un cántico que no sea el monótono “Co-lom-bia / Co-lom-bia / Co-lom-bia”, lo que más ha pegado son temas compuestos especialmente para la selección e incluso canciones que no mencionan para nada el fútbol, pero que los mismos jugadores han convertido en himnos al repetirla, sin parar, en las concentraciones donde se preparan para los partidos. En la década de los noventa, cuando Carlos Valderrama y su corte acabaron con el miedo a las victorias, el “Sí, sí, Colombia, sí, sí Caribe”, de Orquesta Guayacán, se convirtió en el tema de batalla.  

En el pasado mundial, cuando no teníamos un hit pegajoso que se relacionara directamente con el equipo, apareció el popular Ras tas tas y se convirtió en la canción de la selección. Fueron los propios jugadores quienes la pusieron de moda, cantándola y bailándola para si mismos y para los hinchas de la amarilla antes de que en cada casa, bar, peluquería, restaurante y bus destartalado del país se escuchara el tema que encendía, y sigue encendiendo, la pasión por la amarilla.

Por último, están las canciones oficiales de las selecciones que, aunque son un tris más aburridas y comerciales por ese carácter de ser hechas para la ocasión, se convierten en himnos de guerra cuando el balón rueda y todos estamos atentos para ver quiénes se enfiestarán al final. Aquí les dejamos una muestra de Rastastases de otros países para que comprueben que, a la hora del fútbol, la alegría no es solo colombiana.

-Brasil, decíme que se siente. Aunque es absurdo pensar que la selección Argentina sea el papá de los pentacampeones del mundo, este pegajoso tema es eterno y ya tiene versiones en varios países del continente. Ojalá esta vez no les funcione y la copa sea para los de la salsa choke.

Soy chileno. La popular Roja vive días de gloria. Por eso, no trajeron canción nueva a la Copa Centenario y decidieron quedarse con la que animó el camino hacia su primer título continental en la edición del año pasado. Esta pega fijo en diciembre, chi chi chi chichipatos.  Ecuador siempre primero. Como dice la canción, el único lugar en el que la selección de ese país es primero es en el corazón de sus hinchas. Por lo menos, esta canción es una evolución del simple “si se puede / si se puede”, que no sé por qué los colombianos intentamos hacer nuestro.

Directo al corazón peruano. Con este tema los peruanos quieren sacudirse de los 32 años que llevan sin mundial, pero no les ha funcionado. En la tabla de posiciones de las eliminatorias a Rusia 2018 son penúltimos y lo único que les queda es revivir este hit a la hora de encontrarse, el próximo viernes, con la amarilla. 

Despertamos del sueño. A ritmo de hip hop, los mexicanos alientan a su equipo aún en las derrotas. Ojalá la tengan que repetir en esta Copa América Centenario: “quedamos eliminados / jugando de corazón”. 

Pasión vinotinto. Los venezolanos están envalentonados en esta Copa América Centenario. ¿Será que, como dice la canción, les llegó la hora de hacer historia? Mmm, la verdad no creo: a Argentina no se le gana con pop. 

Nací celeste. Los uruguayos siguen apostándole al tema con el que llegaron a las semifinales del Mundial Sudáfrica 2010. Aunque desde entonces, son más las derrotas que las victorias, ellos siguen creyendo. Grandes los celestes.

 

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