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Homenaje a Street Fighter: el juego que cambió por siempre el género de peleas

En el aniversario 25 de "Street Fighter II: The World Warrior", buscamos los cinco hitos que hicieron de este juego un clásico de clásicos.
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Insert Coin

Este año Street Fighter II: The World Warrior, uno de los videojuegos de pelea más amados por los gamers, cumplió 25 años. Con su novedoso método para aquella época, los luchadores ejecutaban combos, eran representantes de naciones potencias en las artes marciales, marcando un hito. El género de los juegos de pelea se volvió en uno muy lucrativo, y hoy en día es uno de las categorías más lucrativas en las competencias de deportes electrónicos.

Por: Alejandro Cifuentes // @shigeru_san

En 1991 Street Fighter II era un juego modesto pero lleno de ambición. Desde su llegada a los arcades, esos locales de “maquinitas” dejaron de ser lo que eran porque todos querían jugarlo; se armaban retos, la gente hacía fila para echarse una pelea, el ambiente era denso y húmedo por el sudor de los jugadores, los joysticks se dañaban. Era una versión temprana e inocente de un Club de la Pelea. Fue impresionante y hermoso presenciar el nacimiento de toda esa cultura que después se solidificaría con juegos como Mortal Kombat, The King of Fighters, Samurai Shodown, Killer Instinct y otros cuantos.

SFII traía doce peleadores, cada uno con un motivo diferente para saltar al ring, cobrar venganza por algo que le sucedió en el pasado y que por lo general involucra a alguno otro de los peleadores. De esos doce, se podía escoger a ocho y los otros cuatro, llamados los Grandes Maestros, eran manejados por la computadora.

¿Qué hizo que la gente le declarara amor inmediato al juego? A continuación cinco poderosas razones:

La segunda parte hizo olvidar su horrible antecesor

Pocos saben que antes de Street Fighter II: The World Warrior hubo un SF muy limitado donde las peleas duraban un par de segundos, los combos eran muy flojos y tenía pocos peleadores. Con la llegada de SFII todos nos olvidamos de ese horrible juego de peleas y fue amor a primera vista. Yo alcancé a jugar SF1 en arcades –sí, así de viejo soy, un vago completo por aquella época–, y la gente prefería jugar Space Invaders, Cabal o Sunset Riders, los clásicos de la época. La cabina de Street Fighter estaba arrumada en una esquina por obvias razones. Cuando llegó la segunda parte los locales contaban con hasta cuatro cabinas, todas llenas desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche. Un género de videojuegos se había renovado por completo y con gusto asistíamos a ello. Era el turno para que Space Invaders, Cabal y Sunset Riders empezaran  a coger polvo.