Se encuentra usted aquí

¿Por qué nunca pude ser fan de Metal Gear Solid?

Por
Insert Coin

Por: Alejandro Cifuentes - @Shigeru_San

Este 1 de septiembre es uno de esos días que millones de gamers en el mundo tienen marcado en el calendario con una equis inmensa que se ve a metros de distancia, ese es el día en que saldrá a la venta “Metal Gear Solid V: The Phantom Pain”, la nueva entrega en la mítica franquicia creada por Hideo Kojima en 1988.

La gente está lista desde hace varios años para este suceso. Realmente muy pocos videojuegos causan un movimiento de este tipo. Quizás “The Legend of Zelda” y “Halo”; no más; juegos de un culto tan fuerte que movilizan masas como pocos productos en el mundo; y es porque son juegos que se toman su tiempo en madurar, en ponerse más atractivos con el paso de los años, como el mejor vino del mundo, y cuando se catan todos brindamos felices.  

Hoy hay millones de jugadores que hablan orgullosos de su juego favorito próximo a salir al mercado, toda una obra maestra salida de la cabeza de Kojima, un genio echado por la puerta de atrás de Konami; en las reuniones gamers no se habla de otra cosa, y es entendible, es justo y es necesario, este es un tema novedoso para mí ya que no sé absolutamente nada de Metal Gear Solid; no lo he jugado por más de una hora, así es que no sé  a ciencia cierta quién es Big Boss, de dónde viene o qué hace.

Y tampoco me apeno de esta ignorancia que hoy se hace mucho más notoria por obvias razones, no me apeno porque hay gente que tampoco sabe nada de The Legend of Zelda y otros tampoco sabrán nada de Halo. Pero sí, admito que me encantaría poder saber más de este juego que tiene a todo el mundo reunido hablando de él en blogs, redes sociales y demás.

Hace unos años, cuando salió la colección en HD para consolas de sobremesa hice la inversión y pregunté cuál era la mejor manera de iniciarse en ese maravilloso mundo, llegaron muchas recomendaciones y me fui por la que me pareció más lógica: empezar a jugar Metal Gear Solid cronológicamente, o sea empezando por el tercero. Los 15 minutos de introducción me encantaron, pensé que era amor a primera vista, pero a los pocos minutos de estar en tierra, el tedio entre cocodrilos y serpientes me mató. 

Esa es toda la experiencia que he tenido con Metal Gear Solid, y en honor a la verdad dudo mucho que vaya a haber una segunda oportunidad para nosotros, así The Phantom Pain me parezca lo más hermoso que haya visto este año, lo nuestro, sencillamente, no puede ser. Esta misma historia se la cuento a amigos que juegan mucho MGS y me dicen que empecé como no debía, que debí empezar en el orden que los juegos fueron saliendo a la venta; demasiado tarde, les digo, ya el daño es irreparable; y no porque el juego sea malo, en lo absoluto, simplemente no tuvimos química, empezamos mal, y mientras intentaba jugarlo, The Legend of Zelda me coqueteaba y prefería tirarme en sus brazos como siempre lo hago cada cuatro o cinco años que sale uno de sus juegos de sobremesa, el culpable tiene nombre: “TLoZ: Skyward Sword”.

Al parecer hay Metal Gear Solid para rato, es posible que dentro de cinco años estemos viviendo la misma fiebre por MGS; mientras tanto yo seguiré disfrutando de la mía siempre que un The Legend of Zelda salga a la venta; en eso, mis queridos fanáticos de Snake, podemos sacar pecho y decir: amamos hasta la muerte las dos mejores creaciones que se han dado en esta industria, creaciones con complejas líneas de tiempo, con personajes icónicos del entretenimiento, con historias que nos han hecho llorar, con contenidos que nos ponen la piel de gallina siempre que los vemos. 

Sin embargo, siempre estaremos en los lados opuestos del río, ustedes con MGS y yo con The Legend of Zelda. Disfruten en una semana de su maravilloso juego, que yo aun cuento los días para tener en mis manos una nueva épica historia de Link y Zelda.

Temas relacionados: