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Las mejores películas post-apocalípticas de la historia

Después de esto solo van a pensar una cosa: la humanidad se va al estanco.
Película Mad Max
Película Mad Max
Por
Juliana Abaúnza

El fin del mundo ha sido el protagonista de muchas películas: apocalipsis nuclear, plagas, monstruos gigantes o desastres naturales. Cada una de las películas de esta lista le ayudará a pensar qué hacer en el caso de que la especie humana esté cerca de la extinción.

Por: Juliana Abaúnza // @julianaabaunza

Vivimos en un mundo en el que cada día ofrece la posibilidad de acabar con la civilización tal cual y como la conocemos, ya sea porque ciertos presidentes se mandan vainazos y hacen amenazas nucleares o porque ocurrirá un evento natural que nos mande al carajo. En este contexto, es normal empezar a pensar en qué haríamos en el caso de que sí haya un apocalipsis global.

Afortunadamente, las películas post-apocalípticas nos han dado muchos ejemplos de qué hacer si ocurre una crisis mundial. Este mes se estrena una nueva, A Quiet Place (Un lugar en silencio), en la que una familia de cuatro personas debe vivir en silencio después de que criaturas misteriosas que cazan por el sonido amenazan su supervivencia. Antes de ir al teatro a verla, repase las enseñanzas de estas diez películas.

A diferencia de las películas distópicas (como Children of Men), que son las que nos muestran sociedades corruptas o que están en algo mal, las películas post apocalípticas ocurren en un mundo en el que la sociedad ya no existe y la gente tiene que seguir pa’lante como sea, recorriendo paisajes desolados. Entonces, saquen papel y lápiz, alisten las crispetas y paren bolas a las lecciones que estas diez películas les enseñarán.

*Aunque técnicamente clasifican como post-apocalípticas, en esta lista no incluimos las películas de zombies porque esas son tantas que dan para hacer otra lista aparte. Tampoco incluimos películas como Melancholia o Seeking a Friend for the End of the World, que son más de preparación para el apocalipsis.

  • AKIRA (1988)

En 1988, una explosión provocada por un joven con habilidades psíquicas acaba con Tokio y precipita el comienzo de la Tercera Guerra Mundial. 31 años después, la ciudad llamada Neo-Tokio está plagada de violencia, crimen y pobreza. Allí vive Shōtarō Kaneda, el líder de una pandilla, quien intenta rescatar a su mejor amigo de las manos de científicos que quieren experimentar con él porque dicen que tiene habilidades parecidas a las de Akira, el responsable de la explosión que lo cambió todo.

Pero, ¿quién es Akira? ¿Todavía está vivo? ¿Por qué tiene esos poderes telequinéticos? ¿Qué pasará cuando alguien con los mismos poderes se le enfrente? Esas son preguntas que deberán responder viendo la película. Esta adaptación del manga del mismo nombre fue la que hizo que el anime empezara a ser conocido por fuera de Japón y, treinta años después, sigue siendo una de las mejores películas animadas que se han hecho. 

  • DAWN OF THE PLANET OF THE APES (2014)

La segunda parte de esta nueva trilogía de El planeta de los simios es, para mí, la mejor.

Diez años después de la última escena de Rise of the Planet of the Apes, la mayoría de la humanidad murió por culpa de un virus letal creado en un laboratorio. Los pocos sobrevivientes inmunes deben luchar por su lugar contra los simios inteligentes que heredarán el planeta. El líder de los simios, Caesar, es interpretado por Andy Serkis, el duro de las actuaciones de motion-capture y en esta película la tecnología es de locos. Tranquilos, ustedes no serán las primeras personas que piensen “eso no puede ser hecho en computador, eso es un simio real” porque los efectos visuales son impresionantes.

Sabemos que la humanidad perderá y que los simios ganarán (el nombre de la película nos lo dice), pero esta película nos da héroes a los cuales hacerles barra en los dos lados, especialmente en el de los simios. Esta es una película muchas veces triste sobre la inevitabilidad de los conflictos y sobre cómo siempre encontraremos formas de enfrentarnos a los que vemos como “otros”.

  • DELICATESSEN (1991)

El colapso de la civilización, el caos y el canibalismo no son temas que uno pensaría que son perfectos para una comedia, pero esta película francesa logra ser una comedia negra post-apocalíptica. De Jean-Pierre Jeunet (el mismo de Amélie), Delicatessen es la historia de un carnicero dueño de un edificio de apartamentos en la Francia post-apocalíptica que siempre está en busca de un ayudante porque a todos a los que contrata los mata y los vende como comida.

El último en la larga lista de trabajadores desechables es Louison, un ex payaso de circo desesperado por el trabajo y el alojamiento. Pero esta vez el plan del carnicero se daña porque su hija se enamora perdidamente de Louison.

Delicatessen logra un balance entre lo desagradable y grotesco y lo chistoso y divertido.

  • I AM LEGEND (2007)

Basada en un libro de Richard Matheson, I Am Legend está protagonizada por Will Smith, quien vive solo con su perro en una Nueva York desolada. Smith es un científico que trata de encontrar una cura que revierta los efectos del virus que mató a casi toda la población y que convirtió a la mayoría de sobrevivientes en mutantes nocturnos.

Una advertencia: el final de I Am Legend es flojo, pero el resto de la película vale mucho la pena porque tiene una de las visiones más interesantes y memorables de la vida post-apocalíptica. Las mejores escenas son las de él en su día a día en una ciudad gigante de la que él es el único habitante. 

IT COMES AT NIGHT (2017)

 

Después de un misterioso apocalipsis que deja al mundo con pocos sobrevivientes, una familia (mamá, papá e hijo) viven en una casa abandonada y tienen una rutina establecida para asegurarse de que evitarán el peligro. Pero ese orden desaparece con la llegada de otra familia desesperada en busca de refugio. A pesar de las mejores intenciones de ambas familias, la paranoia y la desconfianza empiezan a surgir poco a poco hasta que ya la situación es insostenible y cada uno de los adultos debe preguntarse qué tanto está dispuesto a hacer para proteger a su familia.

De todas las películas de esta lista, It Comes at Night es tal vez la más parecida a la nueva A Quiet Place. Tienen en común que son sobre familias que se protegen en sus casas aisladas, pero la dirección y las reflexiones que hace It Comes at Night sobre los comportamientos de los seres humanos frente a situaciones extremas son únicas.

MAD MAX: FURY ROAD (2015)

 

El director australiano George Miller, responsable de la trilogía original protagonizada por Mel Gibson, se superó a sí mismo en todos los aspectos con esta nueva película. El resultado fue la que es tal vez la mejor película de acción de los años recientes.

El mundo es un lugar desolador donde ya no quedan casi plantas ni agua. En una fortaleza en el medio del desierto gobernada por un tirano, Immortan Joe, la gente trabaja a cambio de agua. Pero una de sus subalternas, Imperator Furiosa (que es realmente la protagonista de esta película), decide escapar y empieza así una persecución de casi dos horas. El ganador de esa carrera podrá controlar las cosas vitales en ese mundo post-apocalíptico: agua, gasolina y mujeres fértiles.

Este logro técnico espectacular es la prueba de que todavía se pueden hacer películas taquilleras que no dependan de efectos especiales hechos en computador.

SNOWPIERCER (2013)

 

 

El cambio climático es la causa del apocalipsis en esta película del director coreano Bong Joon-ho, quien adaptó una novela gráfica francesa.

Los sobrevivientes de la segunda Era de Hielo (causada por humanos) viven a bordo del Snowpiercer, un tren gigante que le da la vuelta al planeta sin parar nunca. Dentro del tren, los ocupantes están divididos: los pobres están en el último vagón y los ricos al frente. Pero los más llevados, cansados de su situación y liderados por el Capitán América, organizan una rebelión y empiezan a ir vagón por vagón.

Si uno se pone a analizar los detalles de la trama, hay muchas cosas que no tienen sentido, pero el mundo creado por el director es atrapante y misterioso. Cada vagón es único y tiene detalles que se quedan metidos en la cabeza tiempo después de haberla visto. Las escenas de acción son buenísimas y el elenco es impecable: además de Chris Evans están Tilda Swinton, John Hurt y Song Kang-ho.

  • STALKER (1979)

 

Esta película rusa de Andrei Tarkovsky es parte ciencia ficción, parte cine de autor. La historia se desarrolla en un paisaje industrial devastado conocido como “la Zona”, hecha por el gobierno por razones nunca explicadas. Un guía experto llamado Stalker lleva a un escritor y a un científico a través de los peligros de la Zona hasta una habitación escondida que se supone que cumple los deseos más profundos de las personas. 

Stalker fue escrita por los autores de ciencia ficción Boris y Arkady Strugatsky, basados en su novela Roadside Picnic y es un clásico del cine. Si les gustan las películas donde los personajes hablan de filosofía, esta es para ustedes. La travesía de los tres personajes por este lugar misterioso, peligroso y espiritual es una especie de travesía del alma del ser humano.

Lo más deprimente de Stalker no es la atmósfera de desasosiego post-apocalíptico en la que el terror va creciendo poco a poco, sino el hecho de que la historia en parte se hizo realidad después del desastre de la planta nuclear en Chernóbil. Las autoridades soviéticas evacuaron a la población de la llamada “Zona de Alienación” y dejaron atrás un paisaje muy parecido al de la película.  

  • THE ROAD (2009)

 

 

Justo como el libro de Cormac McCarthy en el que está basada, esta película es deprimente. No recomiendo que la vean si se sienten tristes o si acaban de perder a un ser querido.

The Road es la historia de un hombre (del que nunca sabemos el nombre) que se esfuerza por proteger a su hijo después de que un desastre acabara con la mayoría de la población mundial. Nunca sabemos exactamente cuál fue el desastre pero todo es frío, el sol no sale, los animales y las plantas han muerto y todo está cubierto de una especie de ceniza.

El hombre y su hijo caminan al borde de la inanición por carreteras desoladas en busca de latas viejas de comida o cualquier cosa que puedan comer y no los mate. El problema es que en este mundo donde no existe la civilización, hay pandillas que rondan por las calles en busca de otros sobrevivientes para comérselos.

Ante esta situación de caos y barbarie, el hombre trata de enseñarle al niño a ser bueno y humano sin caer en los instintos salvajes de los demás porque la supervivencia no es solo del cuerpo sino de la mente. The Road es, en últimas, sobre cómo las personas intentan conservar al menos una pizca de su humanidad en situaciones imposibles.

  • WALL-E (2008)

 

WALL-E es la prueba de que Pixar puede convertir cualquier cosa, incluso el post-apocalipsis, en una encantadora aventura para toda la familia.

Después de décadas de consumo desenfrenado, los humanos dejaron el planeta Tierra completamente inhabitable y se fueron en una nave. El único habitante que queda en el contaminado planeta es WALL-E, un robot chiquitico que se encarga de recoger basura. Su rutina cambia el día que llega EVE, una robot encargada de sondear la tierra para ver si puede ser habitada por humanos otra vez.

Esta película, que fue ganadora del Óscar a Mejor película animada, tiene en el fondo una visión muy darks de lo que nos espera si seguimos con nuestro consumismo y codicia, pero no es deprimente. WALL-E se queda en el corazón y en la mente de cualquier persona que la ve porque cuenta la mejor historia de amor de Pixar y porque la primera media hora que no tiene diálogos es una obra maestra que prueba cómo se pueden contar historias de forma no-verbal.

 

 

 

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