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Eric Jarosinski: de intelectual fracasado a estrella del pesimismo en Twitter

Luego de dedicarse a la academia, se hizo famoso en Twitter con dosis de nihilismo y sagacidad filosófica. Ahora lo comparan con Woody Allen o Slavoj Zizek
Por
Fabián Páez López

Hablamos con el hombre que, luego de dedicarle la vida a la academia, alcanzó su mayor éxito…en Twitter. Su cuenta, NeinQuarterly, comprimió en 140 caracteres altas dosis de cinismo, nihilismo y sagacidad filosófica. Ahora tiene más de 140 mil seguidores, publicó un libro y lo relacionan con tipos como Woody Allen o Slavoj Žižek.

Por: Fabián Páez López @Davidchaka

Pocas veces se encuentra uno con un autor al que relacionan inequívocamente con dos de sus personas favoritas en el mundo. Fue por eso que llegué a Eric Jarosinski, a quien describen en la contraportada de su libro como un clon que fusiona a Woody Allen con el filósofo esloveno Slavoj Žižek. El primero, uno de los directores más grandes de la historia del cine, el segundo, el filosofo más mordaz de la actualidad. Y aunque Jarosinski no tiene nada que ver con el cine, y su camino por la academia fue accidentado, podría decirse que es el representante de esas dos figuras en la red.

Jarosinski se especializó en la Escuela de Frankfurt, daba clases sobre lectura crítica y estaba escribiendo un libro sobre política, arquitectura y transparencia. Era el transito natural que debía seguir para conseguir una plaza como profesor en una universidad de elite en Estados Unidos. Fracasó monumentalmente y su carrera académica se fue al traste. Mientras estaba en esas abrió la cuenta @NeinQuarterly.  

A principios de este año sacó su primer libro, pero no fue precisamente una publicación académica. Se trata de Nein. Un manifiesto, una obra que supuso el inicio de una nueva y extraña profesión a la que él mismo le puso el nombre de “aforista de Internet”, pese a que todavía no sabe muy bien qué implica tal trabajo.

#LaAudaciaDeLaEsperanza

La Buena Noticia:

Han encontrado la esperanza que perdimos.

La Mala:

Se niega a volver.

Su obra, Nein, es un compendio de sus mejores tuits. Es sabiduría nihilista y humor filosófico comprimido en sablazos de 140 caracteres. Un alivio ante las frases de autoayuda y las fotos de bebés que llenan Internet. El mismísimo Žižek, quien odia Twitter, le dedicó varios elogios. Dijo que él era “como el Norman Bates de 'Psicosis' en versión radical, atacando con unos 'tuits' que son como veloces cuchilladas".  

Pero ¿por qué carajos un tipo que tiene una cara de Theodor Adorno de foto de perfil y bromea sobre Marx, McLuhan, Žižek o Nietszche tiene más de 140 mil seguidores? ¿Existirá un mundo paralelo en el que la filosofía entró al reino de la cultura pop? ¿Hay tanto público para la filosofía? 

Hablé con él mientras estaba de gira promocionando su libro, labor que alterna con su trabajo como columnista en Die Zeit. Le pregunté por el futuro de Internet y la filosofía en los tiempos de Twitter y Youtube.

Después de tu éxito como tuitero, ¿sigues interesado en ser profesor, o en el trabajo académico?

No, en este momento no estoy trabajando como profesor. Pero estaré enseñando un curso corto en el Colorado College en pocas semanas, se llama “El arte de la brevedad”. Es sobre escribir y leer textos cortos. Tengo curiosidad y un poco de aprensión por ver cómo será volver a un aula.

¿Qué te hizo mover de la academia a Twitter?

Bueno, el movimiento fue realmente de la investigación a Twitter. Me gustaba enseñar, y lo estaba haciendo mucho mejor con el paso del tiempo, pero luché con mi escritura académica. Creo que carecía de la confianza intelectual que uno necesita para hacer una contribución real a la investigación seria. Y también me había cansado de la jerga académica. Sé que es un mal necesario, pero siempre quise encontrar una manera de prescindir de ella. Y, por desgracia, nunca pasó.

¿Qué crees que dirían los pensadores clásicos de la Escuela de Frankfurt sobre la comunicación en Twitter o Facebook?

A menudo me preguntan esto, pero me temo que nunca tengo una respuesta muy buena. Sospecho que lo verían, como todas las nuevas tecnologías y sus acompañantes transformaciones sociales, con mucha ambivalencia. Por un lado, podrían reconocer su potencial para la autoexpresión y para formar nuevas conexiones. Por otra parte, sin embargo, preguntarían a qué precio esto vino, es decir cómo las redes sociales también pueden conducir a un empobrecimiento de la comunicación y a un mayor aislamiento social.

¿Crees que en el futuro los filósofos van a tener que hacerse notar a través de Youtube o Twitter? Algo así como lo que hace Slavoj Žižek con sus películas. 

Realmente no. Creo que siempre habrá una audiencia para la filosofía en línea, pero el verdadero trabajo de estudiar, enseñar y de otra manera comprometerse con la filosofía de una manera más significativa nunca será fácil, glamoroso o entretenido. El valor real de la filosofía para mí ha sido la lucha con ideas difíciles. Y creo que así es como debe ser.

¿Por qué crees que tanta gente compra libros de autoayuda y tan pocos compran libros intelectuales?

Sospecho que la autoayuda ofrece respuestas más inmediatas y metas más razonables. La filosofía no. Pero esto también es una cuestión de marketing, por supuesto. Si hay algo que he aprendido de Twitter, es que los académicos ciertamente no tienen el monopolio de la inteligencia o el intelectualismo. Muchas más personas están interesadas en el humor inteligente, por ejemplo, de lo que a menudo se nos lleva a creer. Aprendí desde el principio a no subestimar mi audiencia.

#TeoríaDeLasRedesSociales

Alegría.

Que encontramos en línea.

Al casi llenar el vacío.

Que creamos en línea.

 

El filósofo Byung-Chul Han dice que Internet es causante de que hoy hayamos desarrollado enfermedades como la depresión o el Síndrome de Fatiga Informativa (IFS), ¿crees que en serio Internet nos enferma?

Creo que estábamos enfermos mucho antes de la Internet. Y estaremos enfermos mucho tiempo después.

En la universidad uno escucha hablar de personajes con ideas brillantes, que parecen no importarle a la mayoría de la gente. O por lo menos esa es mi impresión acá en Colombia.

Sé lo que quieres decir, pero tampoco estoy seguro de que sea cierto. La amplia audiencia que alguien como Slavoj Žižek ha ganado parecería hablar en contra de eso. Su raro genio, sin embargo, es traducir la filosofía a un lenguaje no especializado, sin disminuir en gran medida el poder y el reto intelectual de las ideas que está tratando.

En Colombia ganó el No para implementar el proceso de paz, en Inglaterra ganó el Brexit y Trump podría ser presidente, ¿qué piensas de eso?

Estos son acontecimientos extremadamente preocupantes. Pero no son enteramente nuevos. Todo lo que es correcto y bueno en el mundo ha sido siempre el resultado de un trabajo duro y de lucha, me parece. Y sin duda seguirá siendo el caso. El desafío es ser inteligente y realista en hacer frente a luchas difíciles, mientras se permite ser tan ingenuo de tener esperanza. Eso es un cliché, por supuesto, pero también parece difícil de negar.

El libro de Jarosinski, Nein. Un manifiesto todavía no se consigue en las librerías locales, pero pueden conserguir versiones en español y en inglés a través de Amazon. El libro fue traducido hace unos meses por Anagrama y además de los tuits/aforismos, lo remata un finísimo glosario. 

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