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El 2008, un año que Colombia no olvidará

Por
Redacción Shock

El fenómeno de las marchas
Con el mensaje “Un millón de voces contra las Farc”, el barranquillero Óscar Morales alentó a miles de colombianos a través de Facebook para marchar por la libertad de los secuestrados. La idea nació allí,y con el apoyo posterior de los medios masivos de comunicación, la marcha del 4 de febrero se convirtió en la manifestación masiva más grande que jamás se haya visto en el país. Fue un éxito, sin duda, que vio salir a colombianos en más de 150 ciudades del mundo, de Tokio a Buenos Aires. Sin embargo, la marcha dejó al descubierto un ambiente politizado que pasó de pedir la libertad, a ser un oportunidad de arengar en contra de Hugo Chávez, Piedad Córdoba, el Polo Democrático e incluso contra el mismo presidente Álvaro Uribe: “Uribe, fascista, usted es el terrorista. Uribe, paraco, el pueblo está verraco" (ver video).

Un mes después, el 6 de marzo, el Iván Cepeda Castro, investigador y defensor de los derechos humanos, convocó una nueva movilización. Esta vez en contra de los grupos paramilitares y los crímenes de estado. Los miles pasaron a cientos apenas. El mensaje quedó en suspensivos y la censura hizo de las suyas.
El 21 de octubre, desde el reguardo La María en el Cauca, más de 10 mil indígenas, principalmente guambianos y paeces, comenzaron la marcha por el respeto de los derechos de sus comunidades. Por la vía Panamericana, la marcha generó enfrentamientos con la Fuerza Pública por varios días y dejó un número indeterminado de heridos y varios indígenas muertos. El ministro de Protección Social, Diego Palacio, dijo entonces que las marchas y las huelgas de los corteros de caña estaban planeadas y buscaban simplemente desestabilizar y hacer oposición al Gobierno Nacional. Esta movilización fue juzgada por la Policía Nacional como irregular, luego de que su director, Gral. Óscar Naranjo, asegurara que las Farc estaban infiltradas incitando a la violencia a los indígenas.

El pasado 14 de noviembre, luego de la caída de las pirámides en el país y de que el presidente Álvaro Uribe ordenara el cierre de todas las sedes de la empresa DMG y la captura de su líder David Murcia Guzmán, entre otros, Colombia volvió a las calles: “El pueblo te apoya. Gracias DMG. No somos pirámide, dejen trabajar”. Fue el inicio de varias marchas en todo el país, con las que los ciudadanos le exigían al Gobierno el reembolso de sus inversiones.

Juanes y su “Paz sin fronteras”
La muerte de ‘Raúl Reyes’ -segundo al mando en el Secretariado de las Farc- y de 15 guerrilleros más en un operativo militar que invadió territorio ecuatoriano, generó la crisis diplomática más importante de los últimos años entre Colombia y Ecuador y, posteriormente, con Venezuela. Aunque para el Ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, el operativo fue “el golpe más contundente a ese grupo terrorista” que se hubiese dado hasta entonces, para el gobierno ecuatoriano fue una violación a su territorio. Los presidentes Álvaro Uribe, Rafael Correa y Hugo Chávez protagonizaron un tire y afloje candente, con acusaciones de tono bélico (incluso Chávez envió tropas de su Ejército a la frontera con Colombia y cerró la embajada de ese país en Colombia en apoyo a Ecuador).

“Paz sin fronteras” fue la idea de Juanes para aliviar la tensión diplomática. En tan solo una semana, el artista colombiano logró convocar a toda la nación, reunir a los medios de comunicación y confirmar que algunos de los artistas latinos más relevantes en la actualidad -entre ellos Alejandro Sanz, Carlos Vives, Miguel Bosé y Juan Luis Guerra-, se presentarían el 16 de marzo en el puente internacional Simón Bolívar, frontera entre Colombia y Venezuela.

Más de 500 periodistas nacionales e internacionales, cerca de 500 mil personas en el escenario y una transmisión en directo por televisión y la radio, durante las casi cinco horas que duró el concierto, convirtieron a “Paz sin fronteras” en el evento de índole social más importante del año. Juanes no habló de política pero mostró su lado político, aunque ni Chávez, Uribe o Correa se hicieron presentes. El mensaje del artista colombiano del año, acompañado de Juan Fernando Velasco, Ricardo Montaner, Bosé, Sanz y Vives, trascendió. Al menos en la gente.

Las Farc, en jaque
En más de cuatro décadas de conflicto armado, el 2008 quedará en la memoria como el año en que las Farc recibieron los golpes militares más importantes en su historia. Incluso se especuló sobre el fin del grupo guerrillero. El año inició con una marcha masiva en su contra, que exigía la liberación de sus ‘presos de guerra’. Poco menos de un mes después, a manos de organismos oficiales, ‘Raúl Reyes’, vocero y miembro del Secretariado, fue dado de baja. El primer guerrillero de alto rango abatido. Ese mismo mes, en un acto sangriento, el también subversivo alias ‘Rojas’ mató a otro miembro del Secretariado, Iván Ríos, y entregó como prueba de su crimen una de las manos del jefe guerrillero. ‘Tirofijo’, el máximo comandante, murió de viejo y enfermo en las selvas colombianas y, con él, murió el mito del guerrillero más viejo del mundo, dejando al grupo armado al mando de Alfonso Cano.

Sin embargo, fue el 2 de julio el día en el que las Farc realmente temblaron. La ‘Operación Jaque’, en la que fueron rescatados 15 secuestrados –entre ellos Ingrid Betacourt, 11 policías y militares y tres norteamericanos, algunos de ellos en cautiverio desde hacía más de 10 años-, dejó al descubierto que el grupo armado tenía problemas de comunicación y de mando pues, sin disparar una sola bala, las Fuerzas Armadas colombianas consiguieron romper el mito de que las Farc eran intocables en la selva.

El año de la libertad
Más de 20 secuestrados de los llamados ‘canjeables’ recuperaron la libertad este año. El flagelo del secuestro para miembros de la fuerza pública y reconocidos políticos -algunos incluso llegaban a los 10 años de cautiverio-, terminó gracias a la intervención del gobierno venezolano, los operativos militares y la fuga. Emmanuel Rojas, hijo de la ex candidata a la vicepresidencia Clara Rojas, fue el símbolo de la libertad a principio de año. El niño nació en cautiverio y regresó a los brazos de su madre luego de que el presidente Hugo Chávez y la senadora Piedad Córdoba gestionaran su libertad con las Farc, así como la de la ex congresista Consuelo González de Perdomo.

Luego, un par de meses más tarde, y gracias a la misma gestión, de manera unilateral las Farc dejaron en libertad a cuatro ex congresistas más: Luis Eladio Pérez, Jorge Eduardo Géchem, Gloria Polanco y Orlando Beltrán.

El 2 de julio y gracias a la ‘Operación Jaque’, regresaron a la libertad 15 secuestrados más: la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, tres norteamericanos Keith Stansell, Thomas Howen, Mark Gonsalvez y 11 miembros de la Policía y el Ejército.

Óscar tulio Lizcano, ex congresista y con más de 8 años a manos de las Farc, huyó de su cautiverio el pasado mes de octubre gracias a la ayuda de ‘Isaza’, guerrillero del grupo armado que, posteriormente, recibió asilo político y una gran recompensa por parte del gobierno nacional.

Esa platica se perdió
El año inició con abundancia. Las llamadas ‘pirámides’ regresaron al país y las filas de incautos ahorradores eran interminables. La promesa de la multiplicación milagrosa del dinero contagió de dicha a miles, que empeñaron, prestaron y vendieron lo que pudieron para recibir los insólitos intereses. La fiebre era colectiva.
Aunque hubo casos aislados durante el transcurso del año, a mediados de noviembre el desplome de estas captadoras ilegales de dinero fue un hecho. Casi de manera simultánea y en todo el país, cientos de negocios de garaje cerraron sus puertas. Firmas que dejaron a sus ahorradores con los sueños por el piso, endeudados y sin razón de su dinero.

Hubo disturbios, heridos y muertos en el caos de orden público que generó el cierre de las pirámides. El Gobierno declaró el estado de emergencia social y la Policía y la Superintendencia Financiera informaron que en Colombia funcionaban más de 300 sucursales de unas 73 empresas recaudadoras ilegales.

La lluvia no cesó
El invierno en Colombia durante este 2008 no dio tregua en todo el país. En mayo, los damnificados por las lluvias llegaban a 250 mil. Finalizando el año, los afectados por el agua se acercan a un millón. Se sabe que por esta causa (desbordamiento de ríos, avalanchas, derrumbes) murieron más de 60 personas y el número de desaparecidos es incierto.

En noviembre, la Cruz Roja y la prensa alentaron a los colombianos a hacer donativos para aliviar la crisis social en la que el país se vio inmerso, luego de que cientos de familias lo perdieran todo por las lluvias y varias avalanchas que se sucedieron luego de la erupción del volcán Nevado del Huila, que dejó a la población de Belalcázar incomunicada y con cientos de damnificados.

La zona más afectada en la reciente ola invernal fue el norte del país, en donde el río Magdalena se desbordó llevándose barrios completos a su paso; incluso se declaró emergencia económica y social en Cesar y Sucre.