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El regreso de Lafourcade a Colombia

Por
Redacción Shock

En el 2000 fue esa canción que puso a Natalia Lafourcade en la mira de todo un continente. Con el álbum homónimo logró llenar oídos de un pop acústico y recursivo y en poco tiempo logró instalar sus tonadas en emisoras y bandas sonoras como Amarte duele y Temporada de Patos. Más de diez años de procesos, trabajos discográficos, de etapas y de experimentación sonora la dejan parada como una pieza clave de esa oleada de artistas que ponen a México como una de las mecas del pop hispano.  Y aunque cualquiera podría pensar que el sinfín de facetas y proyectos —la producción, la actuación e incluso la participación en un reality mexicano— en los que anda metida, la dejan sin aliento para volver al ruedo después de su último álbum Hu Hu Hu (2009), está a punto de lanzar su más reciente trabajo discográfico: Mujer Divina, una placa que, de arriba a abajo, es una apología sonora a uno de los compositores más importantes de la historia musical mexicana: Agustín Lara, y que cuenta con colaboraciones de ensueño, desde Vicentico, pasando por Gilbertico Gil, hasta Jorge Dexler. Después de más de nueva años Lafourcade vuelve a Bogotá para hacernos suspirar; hablamos con ella, nos contó de su nuevo trabajo, de esa faceta en la que empuña el micrófono por una causa y de su vuelta a Colombia.

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Buen tiempo sin venir a Colombia
Hace como toda una vida no iba. Han pasado como nuevo años y estoy muy feliz porque hace mucho que no voy y realmente tengo ganas de ir. He estado desconectada de la escena musical, pero sí he escuchado de agrupaciones como Monsieur Periné.

¿Qué está pasando en México para que hubiera decidido componer Derecho de Nacimiento, una canción con fuerte contenido social?
México está pasando por una época de mucha frustración y coraje. Nos estamos cansando de las injusticias en lo que respecta a las elecciones y dio fuerza a un movimiento estudiantil donde los jóvenes prendieron una mecha y nos hicieron reaccionar. A raíz de eso yo ya tenía esta idea de generar, aparte de mi música y las cosas que hago, algo que pudiera provocar algo positivo; involucrarme en causas sociales y que mi música me sirviera para ello.

¿Cómo fue el proceso de composición de esta canción?
Por las cosas de Twitter, yo me di cuenta que la gente estaba frustrada,  desanimada y sin opciones. Sentí que había que hacer algo que dijera que no hay que dejar nuestras convicciones, reclamar, indignarnos y protestar siendo ciudadanos. Surgió la idea de esta canción con la gente, con los mensajes que la gente me mandaban por Twitter y dos semanas después, en un fin de semana, armé la letra y fue súper bonito ver como salían muchos mensajes realmente importantes para gritarlos, cantarlos y decir ¡no podemos perder la fe! nosotros podemos mover las energías, de una manera pacífica y buena onda. A raíz de ellos invitamos a Vicente Gayo, a Carla Morrison y varios músicos; ahí ya se convirtió en una cosa súper grande y ha sido muy lindo saber que con una canción pudimos dar esperanza.

El gran enemigo de estas luchas es la indiferencia. ¿Esta iniciativa realmente marcó la diferencia?
Sí, yo creo que tiene que ver con la participación de todos. Muchos artistas la han apoyado, no solo músicos sino, escritores, poetas… es un apoyo y aporte que le da credibilidad y eso era lo que se necesitaba: la valentía de tener iniciativas como jóvenes estudiantes y más en un momento donde hay una apatía muy fuerte de las nuevas generaciones. Ellos necesitaban información. Y sí, en efecto el arte tiene una capacidad muy fuerte de hacer que la gente también se cuestione de una manera más dinámica.

Hablemos un poco de Mujer Divina. Agustín Lara fue uno de los compositores más importantes de México. ¿Realizar este álbum significó, de alguna u otra forma, entrar en una etapa de reivindicación con sus raíces?
Para mí es un álbum muy especial que me ha enseñado cosas increíbles, que me ha puesto retos muy fuertes, ha sido el proyecto que más trabajo me ha costado y que he disfrutado mucho, pero con el cual he necesitado de mucha energía. Para mí significó conocer mucho de México, de la época a través de esas composiciones y también de irme conociendo, de  reconectarme conmigo y tener una manera distinta de comprender mis canciones, y la manera como hago las canciones.

Está a punto de lanzarlo. ¿Cómo se siente con el resultado?
Ha sido un proyecto mágico con colaboradores muy fuertes, que nunca me imaginé. Tengo a Vicentico, a Drexler, a Gilberto Gil, a Kevin Johansen… no me lo creo, es algo muy especial para mí. Siento que muchos de los invitados al saber que era un disco dedicado en su totalidad a Lara quisieron estar en él y se han ido sumando factores.

¿Cuándo estará listo?
No sé fechas ni cuándo va a salir pues es un proceso complejo pero sé que será pronto porque ya estamos comenzando con la promoción.

Tuvo la oportunidad de producirle a Carla Morrison, ¿Cómo fue estar del otro lado?
Me ha nutrido mucho porque cuando te pones del otro lado aprendes a escuchar tus corazonadas. A través de la producción te das cuenta que la música te va pidiendo sola lo que es necesario para ir evolucionando sobre su propio eje. He aprendido mucho y aún me falta por aprender pero la producción es algo que disfruto mucho porque me hace conocerme, conocer la forma de trabajar de otros músicos y tomarla como influencia para lo que yo pueda ofrecer en un futuro.

Desde su primer álbum: Natalia Lafourcade, hasta el Hu Hu Hu, hemos escuchado diferentes facetas musicales de Natalia, unas veces más pop, otras veces electrónicas y hasta experimentales. ¿Hoy en qué etapa puede decir que se encuentra?
Ahora me intereso mucho en que mi música sea muy fácil, que sea un trago ligero. He tenido un poco de todo pero ahora está muy padre. Me he reencontrado con temas como En el 2000, que no quise cantar por mucho tiempo, pero que ahora me da gusto reencontrar. Este disco me ha hecho pasar por tantos momentos que estoy en uno donde quiero que todo fluya, que sea fácil. Participé en una reallity show y ha sido increíble, ha sido parte de dejarme fluir; son oportunidades que se están dando y creo que va a ser una experiencia agradable. Musicalmente quiero que sea algo que se disfrute y que haya facilidad. No estoy en un momento demasiado experimental como antes, esta vez es algo más espontaneo.