Se encuentra usted aquí

Fair Tunes, devolviéndole la voz a los pueblos silenciados

Por
Redacción Shock

En el 2009, Nick Minton y Jon Lost, dos reputados productores ingleses que, entre otros, han trabajado junto a actos como Busta Rhymes y The Herbaliser, aterrizaron en Colombia con cuatro maletas repletas de aparatos de producción musical. ¿Su objetivo? Construir un estudio de grabación en Ciudad Bolívar, en el lejano sur de Bogotá. Convencidos de que en las barriadas pobres de los países en desarrollo la creatividad musical pulula a la par de la injusticia y la desigualdad, hace tres años, ellos dos (más otros tres colegas) fundaron Fair Tunes, una organización benéfica con una misión muy particular: inundar los rincones más abandonados del planeta con estudios de producción de audio. Utilizar el poder del sonido para renovar la vida de personas en comunidades vulneradas. Componer, más que construir, tejido social.

Colombia fue el país elegido para arrancar con esta misión: el año pasado en Ciudad Bolívar los británicos donaron un estudio (que hoy funciona como radio comunitaria) a la escuela de comunicación Por nuestros medios, y este año volvieron más al norte, a una de las comunidades más humilladas por la guerra: El Salado. Ahí, en ese mismo caserío sumergido entre los Montes de María donde en el 2000 fueron torturadas y asesinadas más de 65 personas por los paramilitares, fundaron, más que un simple estudio, un espacio de exorcismo y curación: El Colectivo de Comunicaciones El Salado. Pero ahí no para la cosa. Gracias a una amplia donación de equipos por parte de Strummerville –la fundación del recordado Joe Strummer, líder e ideólogo de The Clash–, se metieron en Boogaloop, uno de los bares  más hip de la capital, y allí, en un rinconcito, construyeron un estudio donde, por ningún costo, se dictan talleres y se brindan horas de grabación a varios personajes, muchos de ellos beneficiarios del programa Hip-Hop al Parque.

Esta travesía continúa en tierras más áridas y desoladas. Luego de Kenia, donde el sueño ya se hizo realidad, ahora el turno es para Argelia, en el Sahara Occidental. Allí, al igual que en Colombia, los chicos de Fair Tunes llevan micrófonos, y no precisamente para producir hits radiales. Lo que pretenden, es algo mucho más vital: estimular y amplificar la voz de aquellos que, hasta ahora, vivieron entre la injusticia, el silencio y el olvido de la sociedad. 

Según Nick Minton, cabeza de Fair Tunes, “es increíble lo que el artista colombiano puede hacer con tan pocos equipos. Aquí son muy rebuscadores. Con lo poco que tienen logran hacer mucho: graban sus propias canciones y sacan sus propias producciones. Eso es digno de aplaudir”. 

Son muchos los artistas que Minton ha pulido desde su proyecto, sin embargo, existen algunos  que claramente le robaron algo más que la atención. “Debo decir que el trabajo que más me ha impactado fue con un joven rapero de Sudán: Emmanuel Jal. Él tiene una historia muy difícil. Hacía parte de las filas del Ejército de Liberación Popular de ese país. A pesar de las fuertes represiones y actos de guerra en su contra, él encontró la forma de escapar y conseguir dinero para llegar a Inglaterra en busca de una carrea exitosa. Estando allí, a punta de intuición, logró conectarse muy bien, además, en un lugar en el que es muy difícil hacerlo. Su historia es increíble, por eso admiro a Emmanuel.

Únase a la causa
Ingrese a www.fairtunes.org y entérese de cómo colaborar, donar o participar en las convocatorias de artistas y productores radiales.

fairtunes.org
fairtunes.blogspot.com
youtube.com/fairtunes
fairtunesbogota.wordpress.com
Twitter: @fairtunes