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Las alegrías y desdichas de ser 'Gordo, calvo y bajito'

Por
Redacción Shock

Aunque la experiencia de cada espectador es única y por lo tanto diferente, con certeza es posible asegurar que al ver 'Gordo, calvo y bajito' se potencian los sentidos, y se termina no solamente disfrutando de las imágenes, sino de los detalles sonoros de una historia que al igual que las grandes producciones animadas de Hollywood, reúne a un grupo selecto de actores nacionales para darle vida a unos personajes, que terminamos reconociendo sólo con escucharlos.

Una experiencia maravillosa para el cine nacional, a la que se vincularon con convicción Nicolás Montero, Álvaro Bayona, Élkin Diaz, Sandra Reyes, Jairo Camargo, Julio Medina, Ernesto Benjumea, Fernando Arévalo y Marcela Mar.

Un dream team hecho en Colombia, dirigido por Carlos Osuna, quien construyó una creíble, divertida y existencial aventura desarrollada bajo la técnica de la rotoscopia, que consiste en dibujar cada cuadro de una animación sobre un fílmico original.

En términos más terrenales, Osuna rodó la película de forma tradicional y luego sobre ella animó los personajes, dando como resultado una realidad muy particular que combina los escenarios reales con las versiones animadas de los protagonistas.

"La cinta es sobre todos los que nos hemos sentido apartados en algún momento y como nos definimos por nuestros miedos y complejos", afirma Osuna, quien agrega, "La historia está basada en mi, así no sea ni calvo,gordo y bajito. Pero me gusta exponer mis defectos. Esto lo llevé a una edad superior,los 40, una etapa de muchas preguntas, en donde se dice es como la segunda adolescencia".

'Gordo, calvo y bajito' se centra en la vida del Antonio farfán, un funcionario de una notaría que siempre ha creído que el fracaso en su vida se debe a su apariencia. Su existencia transcurre sin mayores contratiempos hasta que llega el nuevo notario: un hombre más gordo, calvo y bajito, igual que él, pero exitoso y querido por los demás.

Una historia divertida que no busca burlarse con crueldad de un estereotipo, sino por el contrario acompañar al protagonista en sus desdichas y alegrías. Una película que podríamos definir como intimista, pero lejos de una densidad insoportable en la que algunas producciones que comparten este tipo de narrativas suelen caer.

"La historia surgió de la idea de cómo nos definimos a partir de como nos ven los otros. Puede sonar superficial, pero así es la vida. Me interesaba como una persona puede moverse de un lugar a otro interiormente, porque si uno analiza la película al personaje no le pasan mayores cosas", cuenta el director.

Una propuesta simple y honesta en su planteamiento, que tiene su riqueza en los  momentos emotivos de lo cotidiano, potenciados por los primeros planos, los desenfoques selectivos de los elementos que se ven involucrados en el espacio y por la misma técnica de animación.

"Es una historia universal, pero con referentes propios de nuestra cultura, dice Osuna.

La cinta ha tenido un recorrido privilegiado en más de 25 festivales del mundo, entre ellos el Bafici de Argentina, Cannes en Francia, Cartagena y Guadalajara, entre otros. Se filmó en Bogotá con un equipo de cerca de 30 personas, incluyendo actores, dibujantes y demás miembros de la producción. En el filme se viene  trabajando desde 2008 y este año el sueño de producirlo logró concretarse.

"Mi película es una nueva voz para el cine nacional, que posibilita otra perspectiva interesante", afirma el director. Este fin de semana se estrena en colombia, en 14 salas. Como siempre, usted tiene la última palabra.