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Los Tigres del Norte and Friends. MTV Unplugged

Por
Redacción Shock

El pasado 22 de mayo el Mtv Unplugged de Los Tigres del Norte fue transmitido por primera vez para toda la región.  El CD/DVD que registra  la grabación en audio y video de este show íntimo que se grabó en el Hollywood Palladium de la ciudad de Los Ángeles ya está a la venta. 

HÍJOLE tigres!

Uno de los álbumes más vendidos en la historia de Eric Clapton es el unplugged que grabó para Mtv en 1992 en los estudios Bray Film en Inglaterra. La última aparición de Nirvana en televisión antes del suicidio de Cobain también fue el desconectado hecho en los estudios de Sony Music en la ciudad de Nueva York en 1993. Los Fabulosos Cadillacs fueron los primeros artistas latinos en ser invitados a grabar uno a mediados de los 90, y el de Shakira fue el primer Mtv Unplugged de un artista latino en ser transmitido para Estados Unidos y otros tantos países del mundo. 

Pero no sólo ellos. También Pearl Jam, Nirvana, los Atercios, Julieta Venegas, Café Tacvba, Cranberries, Soda Estéreo, los Stone Temple Pilots y más recientemente Vampire Weekend, Katy Perry y hasta los mexicanos de Zoé, han sido escogidos por Mtv para protagonizar el proyecto discográfico bandera del canal. 

El segundo que sale publicado este 2011 en Latinoamérica presenta, bajo la dirección musical de Jorge Hernández, acordeonero y vocalista de los Tigres del Norte, a seis invitados de lujo, entre los que se encuentran no sólo la diva pop latina por excelencia, Paulina Rubio, sino también algunos de los músicos más poderosos de la región: Juanes, y René Pérez de Calle 13. 

Por el escenario principal del Hollywood Paladium de la ciudad de Los Ángeles, fundado en los años 40 y en el que hicieron presencia desde Frank Sinatra hasta la orquesta de Tito Puente, pasaron también los argentinos Andrés Calamaro y Diego Torres y la voz líder de Rage Against the Machine, Zack de la Rocha. El tracklist de la noche incuyó clásicas de la agrupación mexicana como Golpes en el corazón, La puerta negra, La jaula de oro, Lágrimas del corazón, Señor locutor y América. Perdona mi canto, nueva en el repertorio de los norteños, según lo dice el propio Jorge Hernández, busca llevarle un mensaje de paz al mundo. Con él hablamos vía telefónica.

En los últimos años, Los Tigres del Norte se han acercado a nuevas audiencias a partir de participaciones y colaboraciones con artistas de muchos otros géneros. Pero ustedes son una banda grupera con cuatro décadas de trayectoria. ¿Cómo comenzó su historia?

Crecimos rodeados de un ambiente musical en un pueblito muy pequeño que se llama Rosa Morada y que queda en el municipio de Mocorito, en el estado de Sinaloa, ubicado al norte de México. Ahí nos iniciamos en la música siendo muy niños pero luego el destino nos trajo a San José, en el estado de California en Estados Unidos. Fue ahí donde realmente comenzamos nuestra carrera discográfica. Tuvimos una infancia en un ambiente de bastante pobreza y muchas carencias porque históricamente Sinaloa es un estado particularmente marginado. Por lo mismo decidimos irnos hacia la frontera con Estados Unidos, primero a los Mochis y luego a Mexicali. Nos ofrecieron mudarnos a Estados Unidos para trabajar ahí 6 meses. Durante ese tiempo alguien se interesó en grabar nuestro primer disco. Uno de esos elepés grandototes. Transcurría el año 1972 y una canción llamada Contrabando y traición fue el comienzo de todo lo que vendría después. 

¿Cómo se fue definiendo la intención musical del grupo?

Estando ahí, en nuestro pueblo, en nuestro ranchito, veíamos que lo que los músicos contaban a través de sus canciones eran las historias de lo que sucedía en los alrededores. Le ponían melodías a lo que le pasaba al vecino, a lo que veían en el barrio. Las suyas eran las historias del México de la época. Y así fue como yo aprendí a contar historias, a manera de corridos, forma de narración e interpretación musical que terminó identificándonos como grupo. Empezamos a entender que lo que debíamos cantar era lo que el pueblo quería escuchar. Y así ha sido desde entonces. Somos los juglares que cuentan sus historias.

¿Qué tipo de historias?

Cuando uno llega a Estados Unidos empieza a darse cuenta de las muchas problemáticas a las que tiene que enfrentarse por el solo hecho de ser inmigrante en un país como este. Son muchas las historias que hay para contar. Historias de discriminación, de ilegalidad, de pobreza, de violencia… Uno mismo, en esa condición, empieza a ver cómo desahogar su situación a través de las canciones. Somos voceros del pueblo a través de la música que hacemos. Y después de 40 años seguimos haciendo lo mismo. Nos mantenemos vigentes gracias a proyectos como este Mtv desconectado que refresca la imagen del grupo y lo acerca a otros públicos.

¿Cómo se dio el acercamiento con De la Rocha, Juanes, Paulina y los demás artistas que participan?

Uno se encuentra con otros músicos en las giras, en los festivales, en las entregas de premios, en los hoteles. Siempre un artista tiene esa necesidad constante de crear algo con otro. Con Juanes, por ejemplo, cada vez que nos veíamos hablábamos de la idea de hacer una canción juntos. Pero te estoy hablando de siete años atrás. Sin embargo,  no habíamos podido concretar nada hasta ahora. Lo mismo pasó con los otros. Porque más allá de ser músicos, creo que estamos luchando por lo mismo, por la identidad de Latinoamérica, contra los gobiernos corruptos, por los derechos de la gente, por la paz del mundo. Con Zack de la Rocha compartimos la causa de la realidad de los inmigrantes. Se trata de la unión de músicas muy distintas para dar un mensaje y mostrar una nueva Latinoamérica. 

Este desconectado es algo muy bonito que yo nunca había vivido. Está hecho con el corazón y fluyó de manera muy natural. Haber grabado con artistas que son ídolos de las nuevas generaciones acercan a ese público a la tradición, a las raíces de la cultura popular de México. Precisamente en marzo de este año comenzamos una gira por nuestra República mexicana y nos encontramos con un público joven que por fin está interesado en las raíces de su cultura. Es muy bueno que esto esté pasando porque nuestro país ha vivido durante muchos años una crisis de identidad fuerte, y yo sí creo que la música puede hacer que el público más joven se interese en averiguar de dónde viene. 

¿Por qué la crisis de identidad nacional?

Porque nuestros artistas están queriendo negar sus raíces e imitar algo que no les pertenece. Están usando la música de una manera muy superficial, en sus letras, en sus composiciones, en su sonido, cuando lo que necesitamos es rescatar la tradición.

¿Qué es lo más bonito que les queda de la experiencia del Unplugged?

Haber compartido con hermanos latinoamericanos y con músicos que luchan por la misma causa, en un escenario íntimo en el que participaron cerca de 30 grandiosos músicos..