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10 razones para entender por qué los mexicanos no quieren a Osorio

¿Es Osorio víctima del agrandamiento futbolístico de los mexicanos?
Foto: Gettyimages
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Habla el Balón

Los mexicanos padecen de lo mismo que tuvimos por mucho tiempo los colombianos: arribismo futbolístico. A Osorio, un paisa que fue a echarles una mano, se la tienen adentro. Y ahora que sus jugadores salen en todos los periódicos por una fiesta, seguirán repartiéndole culpas al colombiano.  

Por: Juan Francisco García @jfgarcia2809 // Habla el Balón

La situación de Osorio en México es dolorosa y compleja. No obstante, el Profe los clasificó prematuramente y sin matices a la Copa del Mundo. Aun así, son muchos los hinchas mexicanos que no lo pueden ver ni en pintura. El sábado pasado, en el partido de despedida contra Escocia, el estadio Azteca rugió al unísono: “¡Fuera Osorio, fuera Osorio!”

Si usted quiere entender por qué carajos el pueblo mexicano le da la espalda a un tipo honrado, trabajador y exitoso que los hará competir a muerte en Rusia, debe leer estas diez razones y luego hacer viral el hashtag #FuerZaOsorio.

1)

Muy a pesar de sus geniales antepasados, los furibundos mexicanos entienden muy poco de matemáticas y de números. Poco les dice que, de 47 partidos jugados, Juan ‘Cambios’ Osorio haya ganado 31, empatado 9 y perdido 7. Poco les importa su 68, 2 % de efectividad.

 

2)

A los más machos, esos que se emborrachan y hacen La Ola, tampoco parecen importarles las grandes gestas. Se pasan por el forro que con “el vendehumo” le ganaron por primera vez en su vida a Estados Unidos de visitantes; que pudieron ganarle a Canadá en el Azteca luego de 23 años; que a Trinidad y Tobago volvieron a ganarle de turistas después de 14; y que cortaron una racha negativa de 23 contra Honduras en Tegucigalpa.

3)

Los mexicanos que odian a Osorio no entienden, no quieren entender, que su federación le pagó millonadas para que cumpliera un gran objetivo: clasificarse a Rusia 2018. México se clasificó primero y con varias fechas de antelación. ¿So what?

4)

La turba mexicana quiere ver rodar la cabeza de Osorio porque cree ciegamente en Hugo Sánchez —ex jugador descomunal, figura del Real Madrid e ídolo máximo de la Selección mexicana—, que después de retirarse se ha convertido en una especie de Álvaro Uribe del fútbol mexicano, empecinado en dividir e incendiar. Para el bueno de Hugo, así como Brasil y Argentina no pueden darse el lujo de tener técnicos extranjeros, México tampoco. Juan Carlos, que es más paisa que la arepa, ha sido una de sus presas favoritas.

5)

A Osorio no le perdonan que durante su gobierno no haya sido capaz de ganar nada. Para ellos, que se autoproclamaron “la gran potencia del centro de América”, es una debacle que el colombiano no haya inflado sus vitrinas con competiciones de tan alta alcurnia como la Copa América, la Copa de Oro o la Copa Confederaciones.

6)

El Profe genera odio y resistencia porque le abrió una herida al orgullo mexicano que dos años después no se ha podido cauterizar. La goleada 7 a 0 a manos de Chile en la Copa América Centenario fue una vergüenza histórica que hizo de la estadía del Profe en México un auténtico llano en llamas. Después, como quien le echa sal a una herida, Juan ‘Cambios’ le jugó de tú a tú a Alemania y se comió 4. ¡Dios mío!

7)

Piden la cabeza de Osorio porque, como le pasó a Colombia en el 94, sufren de la grave enfermedad del arribismo futbolístico. Aunque nunca han ganado una Copa América, ni ningún club suyo ha alzado una Libertadores y ninguna de sus “estrellas” juega en un grande de Europa, le exigen a su selección pasar por encima del resto, como si habláramos de Brasil o Alemania.

 

8)

Y entonces le tiran tomates porque les da miedo que bajo su mando se incumpla esa promesa ilusoria y arribista de tener que lograr, sí o sí, la mejor

participación de su historia en los Mundiales. Olvidan que, de sus 15 participaciones, en 7 se han devuelto a casa con el culo roto en fase de grupos. La exigencia es que, con el equipo pobre que tiene, Juan Carlos gané el quinto partido y llegue a semifinales. Ja, ja, ja.

9)

A pesar de ser un pueblo inteligente y futbolero, nuestros amigos mexicanos odian a Osorio porque no han sido capaces de entender y digerir su método (con el que la rompió toda en Nacional). Después de cuatro años bajo su mando, siguen escandalizándose con sus rotaciones: “¡46 partidos, 46 alineaciones distintas!”, gritan coléricos… Parece que nadie les ha podido explicar que nada, absolutamente nada de lo que hace Osorio responde al azar y que todo tiene una explicación biológica y científica. (Acá sí podemos aceptarlo: Osorio está loco)

10)

Y eso lo saben sus jugadores. Que lo respaldan a muerte, elogian su personalidad y profesionalismo y reconocen sin matices que su método los ha hecho mejores futbolistas y ha llevado la competencia a su máximo nivel. Los jugadores lo aman, el resto del país lo detesta.

 

#FuerZaOsorio

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